
Acapulco, Guerrero, a 14 de julio de 2025.- En una franja de cinco metros de playa los restauranteros de Revolcadero van a recibir a los vacacionistas en esta temporada de verano que inicia de manera oficial hoy lunes 14 de julio.
El fenómeno de mar de fondo redujo drásticamente la extensa zona de playa que había en este lugar. En una visita, este domingo, se constató que las ramadas están construidas pegadas a la barda del hotel Pierre Mundo Imperial, son de unos 4 metros de ancho por unos 20 de largo, solo hay unas cuantas mesas y muy pocos visitantes. El acceso sigue siendo por un predio aledaño que sirve de bodega donde están guardadas mesas, sillas, palapas y horcones que sostienen las ramadas.
En playa Revolcadero las olas revientan hasta donde antes llegaba el mar. Los visitantes pueden caminar por la arena largos tramos y el agua les llega a la rodilla, pero los restauranteros ya no pueden instalar sus palapas para recibir a los turistas.
Uno de los restauranteros de la zona, Francisco Mejía Castañón, informó que de parte del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) les informaron que se va a remodelar la zona pero se reducirá el espacio que ocupan los restaurantes diez metros más adentro de donde llegan las olas del mar y diez metros del lado de la laguna para hacer un rompeolas.
Mejía Castañón dijo que el proyecto no se les ha presentado en planos sino solo de palabra, pero no les convence; les dicen que los restaurantes van a quedar del mismo espacio que tienen actualmente, y si están de acuerdo se hará la obra y si no se llevan la inversión a otro lado.
En la visita al lugar se pudo apreciar que al reducir diez metros en las colindancias con el mar y la laguna significa que se perderá el estacionamiento que estaba a un lado de los restaurantes, y las áreas que actualmente están ocupadas por comerciantes que han construido chozas en lo que fueron áreas verdes y banquetas.
El restaurantero consideró que la reducción en la colindancia con el mar es aceptable porque es evidente que el mar de fondo ha reducido la playa pero del lado de la laguna dijo que no, sino que debería dragarse la laguna y vigilar los cauces que desembocan en ella para que estén limpios y no generen bloqueos al flujo de agua pues lo que sucedió con John es que los canales por donde escurre el agilización de lluvia se bloquearon por la basura y por eso causó destrozos en el lugar.
Contó que durante 60 años ha vivido en Revolcadero y nunca había ocurrido ese problema hasta el año pasado.
Actualmente, solo se dedica a la renta de sillas y mesa en la ramada porque su restaurante que es el más cercano al mar, Tres Hermanos, está afectado por el alto oleaje y no tiene en servicio la cocina.
Indicó que hace tres semanas, antes del huracán Erick, trabajadores de Fonatur acudieron al lugar a hacer encuestas para preguntar las afectaciones y los riesgos que ellos identifican.
De la temporada de verano, dijo que será difícil para ellos porque no tienen playa, pues lo reducido del espacio limita el número de personas que pueden atender y no hay espacio para estacionar vehículos, cuando anteriormente los colocaban en la arena.
Dos jóvenes que trabajan como meseras, indicaron que sin playa no pueden trabajar y eso les afecta porque al no haber palapas donde puedan alojar a los visitantes no hay trabajo: “vivimos de la playa, (de ella) nos mantenemos, sin la playa no podemos generar ingresos, nos afecta mucho”.
Contaron que estuvieron dos meses sin trabajar a consecuencia del mar de fondo y apenas hace una semana volvieron al trabajo.
Cecilia Aguilar, una vendedora de playa, indicó que a quienes trabajan en la playa “nos ha ido mal” porque el alto oleaje les impide salir a vender y ellas tienen asignada un área donde pueden ofrecer sus mercancías.
Contó que en los días de temporada vacacional puede vender hasta mil 500 pesos pero sin playa sus ventas caen… contó que otras de sus compañeras prefieren quedarse en la entrada a vender porque ya no hay playa que recorrer.
El pescador Miguel Ángel Vinalay Hernández contó que por el alto oleaje no hay peces, que se van mas lejos de la orilla y no pueden pescar pero lanzan las redes para ver si tienen suerte… indicó que él es vecino de Revolcadero pero no depende de la pesca, sino que tiene un trabajo. Estimó que el mar posiblemente se retirará de la playa en noviembre y será la temporada de fin de año mejor que la que está por comenzar.
Daniel Velázquez / Foto: Jesús Trigo


