
Informa Leopoldo González que 270 sacerdotes analizaron el problema en una reunión. Crecer en un ambiente de paz es un derecho de los niños, sostiene.
Acapulco, Guerrero, 3 de febrero de 2020. El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, opinó que en el caso de las familias desplazadas por la violencia en distintas regiones de Guerrero se debe de plantear una estrategia adecuada con la Guardia Nacional, el Ejército y la Policía Estatal.
Además, en su conferencia dominical exhortó a estas víctimas a que regresen a sus hogares, cuando ya haya seguridad y garantías de libre tránsito entre sus comunidades.
Contó que la semana pasada se reunieron 270 sacerdotes de los municipios de Acapulco, Chipancingo, Chilapa y Altamirano, en el hotel Playa Suites, donde tocaron el problema de los desplazados por la violencia.
Indicó que los sacerdotes plantearon tres situaciones para las familias desplazadas por la violencia, de forma que pudieran retornar a sus hogares. Primero, tener en sus manos los modos de ganarse la vida, el sustento para la familia y garantizar el libre tránsito para ir de una comunidad a otra.
“Mirábamos la necesidad, y que hubiera la posibilidad, el derecho de libre tránsito, que nos permite viajar a todos, y retornar a sus lugares, donde tienen su hogar y arraigo de la familia”, puntualizó.
Ante esta situación, el arzobispo pidió la presencia de la Guardia Nacional, Ejérito y Policía Estatal, con una estrategia adecuada para cada lugar y el respeto de los derechos fundamentales de las personas.
Sobre los 19 niños y adolescentes que la CRAC-PF presentó en Chilapa como capacitados para usar armas y defender sus pueblos, el prelado católico respondió que si una persona, chica o grande, se dedide a hacer mal y trae un arma en sus manos, el daño que puede ser peor.
Pero añadió que si las personas, chicas o grandes, que hacen el bien, traen armas, “en un momento de conflicto puede llevarse por la ira, utilizarlas, puede causar daños irreparables. Las armas no están para que estén en manos de ciudadanos, pero si una persona, por su trabajo, ha de portar armas, debe pedir permiso a la autoridad”.
Aseveró que crecer en un ambiente de paz es un derecho de los niños, “dárselo es un deber de los mayores todos. Vemos la urgencia de seguridad en muchas regiones de Guerrero”.
Añadió que un aspecto fundamental para la consecución de ambiente de paz para todos, chicos y grandes, es el ambiente de paz en el hogar, “donde aprendemos a trabajar para ganarnos la vida, y a respetar a los demás; donde aprendemos a no hacer daño a nadie, y arreglar los problemas, no golpeándonos, sino platicando, y llegando a un acuerdo”.
Recalcó que el ambiente de paz debe ser reforzado a través de la escuela, Iglesia y medios de comunicación.
Hay desconcierto por el Insabi
De la transcisión al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), el arzobispo manifestó que sería un beneficio lograr que todos los ciudadanos estuvieran asegurados de todas las enfermedades, “Dios quiera podamos lograrlo, y poner nuestra obligación a realizar para lograrlo, pero es innegable el desconcierto ante la instauración del Insabi”.
Criticó que no se dio a conocer el proceso del Insabi y no hubo claridad para muchas personas, “es una queja que se escucha en diferentes estados. La carencia de medicinas será un solo un decir, no tengo manera de corroboarlo, pero lo he escuchado”.
Opinó que le parece sensato buscar que se mejore el sistema de salud y se se aparte de lo que haya avanzando, “ahí se debe cuidar que sea efectivo, que los cuidadanos asegurados tengan a tiempo su atención, prontitud de atención, en las medicinas y tratamiento que requiere”.
Ejemplificó con que el extinto Seguro Popular no cubría todas las enfermedades, pero sí cubría un amplio espectro, “hacía bien a muchas personas, con una atención calificada de tercer nivel”.
Indicó que si había corrupción en las administraciones anteriores en el sistema de salud, “que bueno, que se luche contra ella, pero que se conserve lo que ya se había logrado, que según las posiblidades se amplíe el espectro de atención de enfermades a atender. Respetar los perfiles de quienes ocupan cargos en instituciones de salud”.
Dijo que espera que el Insabi tenga éxito, aunque “una parte de importante es tener hábitos de vida más saludables, no vida sedentaria, tomar agua, salir de casa con un chayote cocido o una torta, para comer al mediodía. No tabaquismo, no exceso de bebidas alcohólicas, no drogas, descansar y dormir”.
En su comunicado dominical, el arzobispo recordó que el martes se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, por lo que leyó recomendaciones para evitar padecerlo y pidió a los gobiernos entender el padecimiento, destruir mitos y conceptos erróneos, en busca de disminuir las muertes por esta enfermedad.
Texto: Argenis Salmerón / Foto: carlos Alberto Carbajal
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