
Instalan un gran altar y una alfombra monumental. Presentan danza, música y teatro
Acapulco, Guerrero, 2 de noviembre de 2024. La tarde del viernes fue inaugurado el Festival Tapeshtli en el Zócalo de Acapulco, y que como parte central tiene un gran altar y una alfombra monumental.
Cientos de personas se reunieron en torno a ambos elementos, que colocados en la superficie del lugar dieron colorido a la noche, ya más tarde, con el encendido de luces y velas para disfrutar de un sencillo programa artístico.
Durante su discurso, la alcaldesa Abelina López Rodríguez señaló que este evento y este día (1 de noviembre) es para honrar no sólo las tradiciones prehispánicas en Acapulco, sino también a quienes ya no están con nosotros.
“Este festival es mucho más que una celebración por el Día de Muertos, es una manera de conectar con nuestras raíces, de sentir cerca a nuestros seres queridos que nos cuidan desde el cielo”.
No obstante, resaltó que este año “este festival tiene un significado profundo para cada uno de nosotros, después de lo que hemos vivido con los huracanes Otis y John, Acapulco sabe bien lo que es la pérdida y lo que es el dolor”.
Pero, acotó, “aquí estamos, de pie, porque este pueblo no se rinde, es un pueblo de lucha que se reconstruye con dignidad”.
Luego de recordar que su padre le trasmitió el gusto por hacer ofrenda estos días, llamó a los acapulqueños a la convivencia, indicando que estas fechas también son para convivir, para hacer comunidad.
Mientras que el altar está formado por miles de flores de cempasúchil, decenas de velas, canastos con fruta y pan, la alfombra monumental de unos 15 metros por dos y elaborada con aserrín de colores, se extiende sobre la plancha del Zócalo mostrando imágenes del folclor mexicano relacionados con estas fechas.
En charla anterior, el director de Cultura de Acapulco, Christopher Brito Salgado, recordó que esta celebración tiene su origen en el siglo XVI, según Rubén H. Luz, quien narra en su libro Recuerdos de Acapulco tomo I, de 1971, que la gente se reunía para celebrar juntos a sus muertos, compartiendo una sola ofrenda.
Así, y luego de las palabras de inauguración, se presentó un ritual prehispánico a cargo del Ballet Viva México, dirigido por Armando Tornez y luego la Danza de los diablos ofrecida por el Grupo de Danza Guadalupanos, de Renacimiento.
La actuación de la cantante Mali Arellano y la obra de teatro Coatlicue 2.0 (La diosa que vino del aire) del Grupo Ixinti Arte en Comunidad cerrarían la noche en la que además se ofreció chocolate y pan a los asistentes.
Acompañaron a la alcaldesa la secretaria general del Ayuntamiento, Leticia Zavala Lozano, el secretario de Turismo municipal Noé Peralta Herrera y la secretaria de Bienestar y Desarrollo Comunitario, Elizabeth Parras Gutiérrez, así como el director de Cultura, Christopher Brito Salgado entre otros.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano


