27 agosto,2020 2:45 pm

Se roban hasta 50% del agua en todo el mundo cada año, advierte investigación

Las causas son diversas, entre ellas se encuentran la pobreza en los países en desarrollo hasta el robo para actividades agrícolas

Ciudad de México, 27 de agosto de 2020. Hasta la mitad del suministro de agua de todo el mundo es robada todos los años, advierte una investigación de la Universidad de Adelaide, Australia.

Los criminales roban entre el 30 y el 50 por ciento del suministro mundial de este líquido cada año, según cifras de la Interpol.

Adam Loch, investigador del Centro de Alimentos y Recursos Mundiales de la Universidad de Adelaide, explica que el robo de agua aún es un tema poco explorado por la falta de datos al respecto.

Quienes suelen apropiarse del recurso, añade, son personas pobres, vulnerables y en riesgo que viven en países en desarrollo.

No obstante, en los países desarrollados también ocurre el robo del líquido, en especial en ambientes agrícolas.

“Para agravar este problema está el hecho de que conforme aumenta la escasez de nuestro recurso más preciado debido al clima y otros desafíos, también lo hacen los factores que impulsan el robo de agua”, advierte.

Los científicos liderados por la universidad australiana desarrollaron un método para entender mejor los motivos para robar agua.

En su artículo, publicado en la revista científica “Nature Sustainability”, aplicaron la metodología a casos de Australia, España y Estados Unidos.

De esta manera, los investigadores determinaron que el robo aumenta cuando las autoridades no promueven la detección ni la persecución del crimen.

En España, los criminales han agredido a reguladores que intentaron evitar el robo, mientras que en Estados Unidos, los agricultores de mariguana incluso han robado agua de hidrantes para incendios, detalla Loch en un comunicado.

“Si los usuarios están motivados para robar agua es porque es escasa y la necesitan para mantener viva una cosecha, entonces el costo de oportunidad de esa agua puede exceder con crecer la pena y el robo ocurrirá”, explica el autor principal del estudio.

A decir de Loch, es posible que se necesiten medidas de disuasión más severas para disminuir este crimen.

“Si podemos recuperar ese 30 a 50 por ciento de agua ‘perdida’, apuntar a aquellos que la roban para obtener ganancias, entonces sería bueno para nuestro suministro de agua y bueno para nosotros”, considera.

Texto: Tonatiúh Rubín / Agencia Reforma / Foto: Archivo