6 agosto,2019 5:12 am

Se suman 92 mil 600 guerrerenses a las filas de la pobreza en 10 años, reporta el Coneval

Vuelve el estado al segundo lugar nacional con el 66.5% de su población en esta condición. Chiapas es primero con 76.4% de sus habitantes pobres.
Acapulco, Guerrero, 6 de agosto 2019. Entre 2008 y 2018 el número de guerrerenses en situación de pobreza se incrementó en 92 mil 600 personas, al pasar de 2 millones 319 mil 599 habitantes a 2 millones 412 mil 199, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El porcentaje de la población que vive en esta situación fue de 68.4 en 2008, bajó a 64.4 en 2016 y en los siguientes dos años de gobierno de Héctor Astudillo aumentó hasta 66.5, al igual que la pobreza extrema que pasó de 23 a 26.8 por ciento. Con ello, Guerrero vuelve a ser segundo lugar en el país con la mayor proporción de sus habitantes en esta condición, puesto que había dejado en 2014.
El Coneval presentó la actualización bienal sobre pobreza, que define como la situación de una persona “que tiene al menos una carencia social (en los seis indicadores de rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación) y su ingreso es insuficiente para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias”.
Se cumple la primera década de esta evaluación, iniciada en 2008 y con los nuevos datos, que ayer fueron presentados en conferencia de prensa en la Ciudad de México por el nuevo titular, José Cruz Marcelo, y difundidos en la página de internet del Coneval, se muestra que hubo un aumento de 2 millones 936 mil 391 en el número de habitantes en pobreza en México, al pasar de 49 millones 489 mil 496 en 2008 a 52 millones 425 mil 887 habitantes en 2018. En términos porcentuales, hubo una reducción de 2.5 puntos al pasar de 44.4 por ciento a 41.9 de la población total de mexicanos.
En los estados, se muestra que Chiapas es el estado con mayor porcentaje de población en pobreza, con 76.4; es decir, 4 millones 174 mil 596 chiapanecos. Le sigue Guerrero, con el 66.5 por ciento de su población pobre; es decir, 2 millones 412 mil 199 guerrerenses. Muy de cerca se encuentra Oaxaca, con el 66.4 por ciento de su sociedad en el mismo tipo de marginación, que significan 2 millones 714 mil 697 personas.
En 2008, tercer año del gobierno perredista de Zeferino Torreblanca, el número de pobres guerrerenses fue de 2 millones 319 mil 599, que representaban el 68.4 por ciento de su población, el segundo porcentaje más alto en el país. En los siguientes dos años la cantidad aumentó a 2 millones 329 mil 961 habitantes, en esta situación que representó el 67.6 por ciento de la sociedad.
En 2012, segundo año del gobierno también perredista de Ángel Aguirre, se contabilizaron 2 millones 442 mil 903 pobres, la cifra más alta para Guerrero en la última década, que representó el 69.7 por ciento de la población, también la proporción más grande hasta ahora en el estado. La cantidad de pobres bajó a 2 millones 315 mil 421 en 2014, es decir, el 65.2 por ciento de la población, reducción que lo ubicó en tercer lugar, con Oaxaca por delante con un 66.8 por ciento.
En 2016, ya en el gobierno de Héctor Astudillo, la cifra se redujo ligeramente a 2 millones 314 mil 720 pobres, que representaron el 64.4 por ciento de la sociedad, pero aumentó a 2 millones 412 mil 199 en 2018, es decir, 97 mil 479 más. El crecimiento porcentual fue de 2.1 puntos, con los que se llegó al 66.5 por ciento actual.
En resumen, el número de guerrerenses en situación de pobreza se incrementó 92 mil 600 entre 2008 y 2018, al pasar de 2 millones 319 mil 599 a 2 millones 412 199. En términos porcentuales hubo una reducción de 1.9 punto al caer de 68.4 a 66.5 por ciento en el mismo periodo.
Pobreza extrema
Una persona vive en pobreza extrema “cuando tiene tres o más carencias, de seis posibles, dentro del Índice de Privación Social y que, además, se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo. Las personas en esta situación disponen de un ingreso tan bajo que, aun si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana”.
En 2008, la población en el estado que vivió en esta condición era de un millón 98 mil 242 guerrerenses, que representaron el 32.4 por ciento de la sociedad. En 2010 se contabilizaron un millón 97 mil 556, es decir, el 31.8 por ciento y en los siguientes dos años se mantuvo en 31.7, que representó un millón 111 mil 510 de habitantes.
En 2014 bajaron a 868 mil 127 personas, el 24.5 por ciento. La caída siguió en 2016, a 825 mil 214, el 23 por ciento; pero aumentó 146 mil 225 en 2018, al alcanzar los 971 mil 439 habitantes, es decir, el 26.8 por ciento, 3.8 puntos más. Guerrero está por debajo del 29.7 por ciento de Chiapas y por arriba del 23.3 de Oaxaca.
En la última década hubo 126 mil 803 de habitantes menos en pobreza extrema, lo que significó una disminución de 5.6 puntos porcentuales. En el país la reducción fue de 3 millones 18 mil 23, al pasar de 12 millones 328 mil 176 en 2008 a 9 millones 310 mil 153 en 2018. El porcentaje disminuyó de 11 a 7.4, una diferencia de 3.6 puntos.
Rezago educativo
De forma desagregada se muestra que de 2016 a 2018 disminuyó de 25.2 a 23.7 el porcentaje guerrerense que tiene rezago educativo, es decir, que no tiene los años de escolarización de acuerdo con su edad. Subió ligeramente, de 13.3 a 13.8 por ciento, la población con carencia por acceso a la salud porque no está inscrito a ninguna institución y de 73.9 a 75.6 sin seguridad social, es decir, sin derechos laborales.
También aumentó de 50.2 a 58.6 el porcentaje que carece de servicios básicos en la vivienda, como drenaje o luz eléctrica, y disminuyó de 31.7 a 28.8 el que no tiene calidad y espacios de la vivienda, como techos de lámina o cartón y pisos de tierra. Asimismo, creció de 27.8 a 35.6 el porcentaje con carencia por acceso a la alimentación, es decir, que experimenta disminución de la cantidad de alimentos o hambre.
El porcentaje con un ingreso inferior a la línea de pobreza, es decir, que no puede comprar los bienes y servicios para satisfacer sus necesidades, pasó de 67.6 a 69.5. Mientras que el que está por debajo de la línea de pobreza extrema, por ingresos que no le alcanzan para comprar la canasta básica alimentaria, fue de 35.2 a 38.6.
Texto: Ramón Gracida Gómez / Foto: Rosendo Betancourt