
El neerlandés se niega a seguir la instrucción de Red Bull de dejar pasar al mexicano para que finalizara en sexto lugar en el circuito brasileño. Al final, Pérez termina en séptimo sitio y tiene que compartir el subliderato con Leclerc, de Ferrari. “Si tiene dos campeonatos Max es gracias a mí”, señala un Sergio sorprendido porque su compañero no le ayudó, cuando él lo hizo en otras carreras
Sao Paulo, Brasil, 14 de noviembre de 2022. El subliderato del mexicano Sergio Pérez en el Campeonato de Pilotos de la Fórmula Uno tambalea… como la relación con su coequipero en Red Bull, el bicampeón Max Verstappen.
La ventaja de seis puntos que Checo tenía sobre Charles Leclerc, de Ferrari, su rival directo en la lucha por el subcampeonato de la Fórmula 1, se esfumó, al igual que la armonía en el garaje del equipo austriaco.
El neerlandés cambió de parecer en 11 meses. Quedó en el olvido aquel mensaje de: “Checo es leyenda”, que fue tan relevante en Abu Dabi 2021 tras obtener, con ayuda de Pérez, su primer título en la Fórmula 1.
Tampoco valieron los sacrificios que hizo el tapatío al cederle el lugar a su coequipero en las carreras de España y Azerbaiyán, camino al bicampeonato de Max.
Pérez no recibió ayuda de Verstappen ayer en el Gran Premio de Brasil, pese a la orden directa del equipo de devolverle la sexta posición si no lograba atacar al Alpine de Fernando Alonso y al Ferrari de Leclerc.
“Si no pasas a Fernando, deja pasar a Checo, por favor”, fue el mensaje del ingeniero Gianpiero Lambiasse por la radio.
“¿Qué pasó? Deja pasar a Checo, ¡Max, deja pasar a Checo, por favor!”, le insistió.
Verstappen descartó la orden y cruzó la bandera a cuadros en sexto lugar al parecer sin remordimientos.
“Ya se los dije. No me pidan eso otra vez (dejó entrever que la victoria de Pérez en Mónaco fue planeada). ¿Estamos claros sobre eso? Les di mis razones y sigo firme en ellas”, respondió el actual monarca de la Fórmula 1.
Sin embargo, en los boxes la culpa pesó y fue el mandamás de la escudería, Christian Horner, quien pidió disculpas.
“Demuestra quién es él realmente”, le respondió el mexicano.
Pérez ahora sólo tiene una oportunidad, el 20 de noviembre en Abu Dhabi, para conseguir el 1-2 que busca Red Bull en la campaña de 2022.
Checo culminó ayer séptimo en Interlagos y está empatado con 290 puntos con Leclerc, pero el monegasco recuperó el segundo lugar al tener más victorias (3) que a las del tapatío (2) en la temporada.
Al finalizar la carrera, Sergio Pérez le echó en cara a Max Verstappen los favores que le ha hecho en Red Bull. Para el mexicano la prioridad ha sido trabajar en equipo, como demostró en Abu Dhabi 2021 y en Japón 2022, donde el neerlandés amarró sus dos títulos de la F1.
El servir como escudero para enfrentar a Lewis Hamilton y su potente Mercedes hace un año en Yas Marina, así como evitar que Charles Leclerc retrasara la coronación de su compañero en Suzuka este año, resultaron ser acciones sin recompensa.
Checo no recibió el apoyo del bicampeón en Brasil. Sin consideración, Verstappen no le regresó el sexto lugar que el tapatío le había cedido y fracturó la relación que habían construido en los últimos 43 Grandes Premios.
“Estoy muy sorprendido, no sé qué pasó especialmente por todo lo que he hecho por él, no entiendo sus razones y muy sorprendido, creo que si tiene dos campeonatos es gracias a mí. Una lástima que hayamos perdido tantos puntos”, señaló Pérez.
El resultado, en parte, se debió a la caída en el rendimiento de su auto con los neumáticos blandos, al safety car en la vuelta 55, a 16 giros del final, que acercó a los rivales, y al cambio de llantas frescas que le permitieran al mexicano defenderse.
“Todo nos cambió con el safety car, no teníamos neumáticos blandos; el medio, con las temperaturas, no tenía agarre y era un pasajero más dentro del coche. Se nos complicó, porque, de estar en el podio, quedamos en séptimo (lugar).
“Especialmente creo que en el neumático blando íbamos ben, a la par de Ferrari. En el medio íbamos bastante mal”, admitió.
Texto: Sineli Santos / Agencia Reforma


