25 agosto,2026 9:20 am

Selecciona Secultura proyecto de rescate musical del guitarrista de Tlapa Jalil Mosso

El instrumentista guerrerense gana en la categoría “Músicos que renuevan la tradición musical mexicana” con un trabajo de preservación de la música ancestral mè’phàà. La entidad federal también destaca a las agrupaciones Canto Tixtleco, de Tixtla, y Canto y Son Guerrerense, de Chilpancingo

Chilpancingo, Guerrero, 25 de agosto de 2026. Con el proyecto Xtuajén: Piel del tiempo, que rescata música ancestral mè’phàà, el guitarrista originario de Tlapa, Jalil Mosso Castrejón, fue seleccionado entre los mejores Músicos Tradicionales Mexicanos por la Secretaría de Cultura federal.

Entre los ganadores también aparecen las agrupaciones Canto Tixtleco, de Tixtla, y Canto y Son Guerrerense, de Chilpancingo.

El músico, Jalil Mosso, fue seleccionado en el programa “Músicos Tradicionales Mexicanos” del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC), antes Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), de la Secretaría de Cultura federal. Los ganadores fueron notificados el jueves pasado.

Mosso Castrejón, particularmente ganó, junto a otros siete músicos del país, en la categoría “Músicos que renuevan la tradición musical mexicana”, en la categoría B Individual.

En la categoría A, los seleccionados reciben un incentivo o beca por un año; mientras que en la categoría B, los ganadores son beneficiarios durante dos años para materializar sus proyectos presentados.

En el año 2023, el músico tlapaneco ya había logrado su primera selección en ese programa federal con el proyecto Xoxto’ / La piel del territorio.

Xoxto’ consistió en una investigación y la adaptación de música nahua, na savi y mepha (las tres culturas que hay en la región de la Montaña) a la guitarra clásica.

Y en este segundo proyecto llamado Xtuajén: Piel del tiempo, explora los inicios de la música mè’phàà y los músicos que aún la practican.

Entrevistado, vía telefónica, Jalil Mosso, originario de Tlapa, habla de su proyecto ganador con el que podrá grabar un álbum y realizar un cortometraje de música mè’phàà.

Desde el primer proyecto, dice, venía observando la necesidad de exponer la música Mè’phàà que ha sido menos explorada y producida.

En el proceso de investigación de los años recientes, asegura, se ha encontrado con muchísima música que ha estado ahí olvidada desde hace mucho tiempo.

El músico llegó a documentos antiguos que se remontan a música prehispánica de la cultura Mè’phàà.

“No hay una fecha, pero tiene esa raíz, es del año 1860. Son partituras que se recopilan y provienen del país Nicaragua, que es una de las migraciones que tuvo la cultura mè’phàà en esa época”.

La pérdida

En ese recorrido al pasado y al regresar al presente observó una gradual pérdida de esa música.

“Es uno de los puntos que retomo, porque ya no se toca como tal esta música, son contados los músicos que lo hacen, pero no se escucha tanto. Estamos hablando netamente de 10 personas, por lo que yo pude rastrear”, expresa.

Entre los personajes que halló haciendo música de esa cultura están Abertano Jerónimo, don Cuco, Saúl Morán y Aristeo Cantú, del municipio de Malinaltepec.

“La música que encontré en los archivos no se ha tocado desde esas épocas, de manera que sí estamos ante una situación de pérdida de ese material.

Uno de los factores más notorio del desuso de la música originaria, agrega, es el racismo contra las personas de esta cultura que busca que olviden su filosofía y su cosmovisión.

“Por eso, mucha de esta música ya no se recuerda o muy pocas personas la recuerdan y la siguen haciendo.

“Es la imposición de cosas externas que hacen creer que tienen mayor relevancia que las propias y eso pasa con la lengua”.

Jalil Mosso propone a la comunidad artística revivir esas melodías, compartirlas, contarlas y sobre todo dialogar con las personas mayores que son quienes pueden abonar a las nuevas.

También ve desinterés por parte de los gobiernos municipales y de los gobiernos estatales, incluido el actual de la morenista, Evelyn Salgado Pineda.

“No vemos esa parte del interés a la promoción o al rescate. Se sigue viendo un objeto de exotización, de ocupar a los pueblos cuando haya un evento donde tenga que haber presencia de los grupos de los pueblos originarios.

“La preservación de la música, de las danzas y de las lenguas surge más de grupos o personas de manera independiente”, concluyó.

Luis Daniel Nava