
El coordinador del Proyecto de Drogas de la ONU Hugo Córdoba destaca que disminuyen los plantíos de amapola a contracorriente del aumento de las drogas sintéticas. Hay más consumidores de drogas que narcos en las cárceles, dice en su ponencia en congreso internacional en Acapulco
Acapulco, Guerrero, 15 de agosto de 2025. El coordinador del Proyecto de Drogas, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) en México, Hugo Córdoba, planteó que los campesinos sembradores de amapola deben tener alternativas en actividades lícitas, para que no terminen trabajando en los laboratorios de drogas sintéticas, las cuales van en aumento ante la caída de los precios de la flor.
En declaraciones a El Sur después de su participación de este jueves, en el 22 Congreso Internacional en Adicciones, Medio Ambiente y Salud Mental, en Acapulco, comentó que en días recientes se publicó el monitoreo de plantíos de amapola, donde se observa una disminución del cultivo de la flor en el país por el aumento de las drogas sintéticas.
“Aumentan los laboratorios y disminuyen los plantíos. ¿Por qué? Porque los laboratorios no dependen de temporadas de cosecha, son más fáciles de alguna forma de poder ocultarse”.
Frente a ello, expuso que “uno de los grandes retos internacionales es que las comunidades tengan acceso a opciones alternativas. Si hoy ya no es la amapola, en este caso, redituable, que no se vayan a laboratorios, sino mejor que puedan saltar a actividad lícita, algún plantío, de frijol, algo que para ellos sea redituable”.
Agregó: “Que no esté vinculado con el tema de las drogas porque al final la justicia pues no distingue. Entonces, están en este tipo de circunstancias, pues tienen que afrontar la ley y muchas veces son los más débiles de la cadena, y es lo que buscamos, proteger a los más vulnerables”.
Dijo que dentro del mundo de las drogas hay un “vaivén” en el que las restricciones a los precursores de las sintéticas causan el regreso de los sembradíos y viceversa, “aquí en el estado han vivido la proliferación de laboratorios”.
“Es esta dinámica de mercado, oferta y demanda. Entonces, hoy en día las drogas sintéticas son las que presentan una ganancia mayor a las personas que se dedican a esto”.
Se le pidió su postura en relación con la propuesta de la legalización de la amapola, y el coordinador del Proyecto de Drogas en México dijo que esta oficina, más allá de una situación de legalidad o no, se centra “en los aspectos que tienen que ver con el impacto social, económico, político”.
Las sustancias tienen un contexto diverso, por ejemplo, el fentanilo “per se no es malo, es necesario. La amapola puede tener sus usos medicinales, entonces no es que se legalice o no, es más bien que las instituciones, que las autoridades, y que la sociedad esté lista para poder enfrentar los retos”.
El coordinador del Proyecto Drogas en México dictó en un auditorio del complejo Mundo Imperial su ponencia La Prohibición e Interdicción en Política de Drogas desde una Perspectiva Internacio-nal, en la que recordó que el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon (1969-1974) declaró la guerra contra las drogas, utili-zando esto “como una herramienta política, no podía atacar a las personas de color por ser de color, y no podía atacar a quien pugnaba por la paz en el mundo”, dijo en alusión a que el gobierno usó el combate a las drogas para debilitar a los movimientos de los negros por las libertades civiles y de los jóvenes blancos contra la guerra de Vietnam.
En 1981 se empieza a hablar de narcotráfico “como un problema mundial. Esta historia de los grandes cárteles, y es aquí donde toma relevancia el tema de los precursores o la materia prima y se empiezan a fiscalizar. Como ven, esto ha sido una guerra como la llaman estas instituciones, como la mía, intensa, que ha sido gradual y que ha aumentado muchísimo la inversión, pero no necesariamente en aquello que beneficia a las personas”.
“Más bien, muchas veces y tenemos los ejemplos, atizan la violencia y lo único que generan es que se tenga más innovación por parte de los grupos criminales”, señaló Córdoba ante decenas de asistentes.
Con base en datos oficiales de detenciones por drogas afirmó: “Fueron condenados más usuarios que narcotraficantes, lo cual nos habla de algo bastante preocupante”.
El Sur publicó en febrero pasado datos de la Secretaría de la Defensa Nacional que revelan una mínima siembra de amapola en Guerrero en 2024 cuando se destruyeron 42 hectáreas, mientras que en 2014 sumaron 7 mil 529.2611 hectáreas, una reducción de 99.4 por ciento.
A la par, este medio también informó que subió el precio de la amapola y que los campesinos de la región Sierra han regresado a sembrar este cultivo ilícito, ante la incertidumbre de la continuidad de Sembrando Vida.
Ramón Gracida Gómez/ Foto: Cortesía de los CIJ


