
Tlapa, Guerrero, 5 de agosto de 2026. El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan reprochó la falta de atención de las autoridades a las familias jornaleras en la Unidad de Servicios Integrales (USI) o Casa del Jornalero, donde toman los autobuses en su ruta de migración interna.
La integrante del área de Fortalecimiento Comunitario, Javiera Feliciano Pacheco comentó en el programa de radio Tlajtoltlapalehuilistli, que se transmite por la radiodifusora la XEZV La Voz de Montaña, que de enero a julio han salido de la región 5 mil 526 familias, una cifra alta para mediados del añoy eso que aún no se habla de la temporada alta.
De la misma área, Armando Galeana Méndez dijo que las condiciones de Casa del Jornalero no cumple con la básico para atender las familias que acuden para el ascenso y descenso de los autobuses mientras esperan su salida o llegan de los campos.
Mencionó que la Secretaría para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos dota de algunos insumos mensuales para preparar alimentos, pero resultan insuficientes o no llegan a tiempo.
Señaló también la falta de gas para cocinar y carencias en los servicios de agua y de energía eléctrica, además de la infraestructura para el descanso.
A esto, dio, se suma la falta de verificación de las condiciones de los autobuses, el trato laboral en los campos y los apoyos en los traslados de los cuerpos por algún deceso de jornaleros.
Asimismo, el también integrante de Tlachinollan, Isael Rosales recordó que la USI es un espacio que se buscó en el 2006 para albergar a las familias jornaleras que se concentraban en el rio Jale, donde varias veces fueron arrastradas por sus aguas.
Los defensores resaltaron la importancia de atender la migración interna de las familias, mayormente de comunidades indígenas.
Recriminaron que las secretarías de los Migrantes y Asuntos Internacionales, del Trabajo y Previsión social y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) han dejado en el abandono a la población jornalera.
Carmen González Benicio


