
La madre del joven Miguel Ángel Nolazco Parra y compañeras de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia acuden a La Poza donde vivía y es visto por última vez el 4 de noviembre pasado
Acapulco, Guerrero, 19 de marzo de 2025. Ayer se llevó a cabo en La Poza, en la zona Diamante, la búsqueda del joven Miguel Ángel Nolazco Parra, donde vivía y fue visto por última vez el 4 de noviembre pasado, pero su madre Teresa Parra y sus compañeras de la colectiva Memoria, Verdad y Justicia, señalaron a la Fiscalía General del Estado (FGE) de desorganización, simulación y falta de coordinación con la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP).
Los familiares de desaparecidos fueron citados a las 8 de la mañana en las instalaciones de la Fiscalía Regional de la calle Vicente Guerrero, en la colonia Progreso, pero fue hasta las 10 de la mañana que salieron rumbo a la búsqueda de campo porque no había transporte ni equipo especializado para llevarla a cabo, en el primer día de tres de actividades.
El personal de la FGE “debe pensar que no estamos aquí por gusto ni venimos a realizar una denuncia por gusto, entonces yo creo que deben ser más humanitarios con nosotros”, dijo a reporteros la madre del desaparecido, Teresa Parra.
La FGE no presiona a la pareja de Miguel Ángel, la última persona que lo vio con vida
Durante la espera del inicio de actividades, comentó que su hijo Miguel Ángel tiene 25 años y es originario del Estado de México como ella, llegó a Acapulco con su pareja Elsa Marilu Ledezma Villanueva, de 33 años, para trabajar en la reconstrucción del hotel Princess después del huracán Otis.
Tras el paso del huracán John en septiembre pasado, “los despidieron y se fueron a buscar trabajo en otro lado, pero él empezó a tener problemas con ella”, también dejó de tener comunicación con su madre y su pareja le decía que él no quería saber de su progenitora.
El 15 y el 16 de octubre, la familia de Miguel Ángel recibió mensajes de números desconocidos que no contestaron, luego se dieron cuenta que era él y desde entonces no tienen comunicación.
Elsa Marilu, la pareja de Miguel Ángel, le dijo a Teresa Parra que la última vez que vio al joven fue en La Poza, donde vivían ambos, ha declarado en la FGE, pero no ha sido retenida, cuestionó la madre del desaparecido.
“Nada más me dice la Fiscalía que ella está muy colaborativa, que está ayudando. ¿En qué está ayudando? Si ella estuviera ayudando, estuviera aquí para ayudar a buscarlo, pero no lo hace y ellos por qué no la presionan para que esté aquí o de plano les diga dónde está”.
Dijo que sospecha de la pareja de su hijo de tener información de su desaparición “porque ella cambió su número de teléfono, dejó de mandarme mensajes, me mandaba fotos que no era de mi hijo”, además no quiso presentar la denuncia de su desaparición.
Ni transporte había para trasladar a las buscadoras
El 14 de enero, familiares de Miguel Ángel presentaron la denuncia de su desaparición, hace unas semanas pegaron fichas de búsqueda en las colonias La Poza, en Ciudad Renacimiento y Emiliano Zapata.
Teresa Parra lamentó ayer que tuvo que trasladarse desde el Estado de México, donde radica, y no empezaba la búsqueda, señaló al fiscal Valdomero Villa de la “desorganización completa porque iba a hacer campo, iba a hacer pega, y yo no veo solución por ningún lado porque no hay transporte; me dijo que iban a traer caninos, yo no veo los caninos”.
Después de los reclamos y las consignas para presionar, alrededor de las 10 de la mañana los familiares de desaparecidos fueron transportados en la batea de una patrulla, exposición a riesgo para ellas, señaló el activista Julio Mata antes de subirse a la camioneta; también llegó la Unidad Canina.
La FGE y la CEBP no sabían qué hacer
Un poco después de las 11 de la mañana las autoridades y los familiares llegaron a La Poza, integrantes de la FGE comenzaron la búsqueda con el vuelo de un dron sobre la colonia de calles de terracería y extensas huertas.
Teresa Parra dijo a reporteros que la FGE no tenía ningún punto de búsqueda y le pidieron a ella información que no tiene más que lo que le dijo la pareja de su hijo hace unos meses de que desapareció en La Poza.
“Pero un punto exacto que yo diga, aquí fue donde mi hijo estuvo por última vez, yo no lo tengo…no ha habido ninguna investigación, les vuelvo a repetir, me están preguntando a mí si yo sé dónde está un punto base dónde empezar”.
La representante de la colectiva, Memoria, Verdad y Justicia, Gil Guzmán, señaló a la FGE de “simulaciones porque éstas no son búsquedas sin una planeación, sin un lugar, no hicieron prospección, no hicieron nada, solamente citaron a la compañera y pensaron que iba a venir a sola, aunque ella les dijo que veníamos 10 personas de la colectiva”.
Denunció que ni la FGE ni la CEBP sabían si la jornada de ayer era pega de fichas o búsqueda de campo y les preguntaron a los familiares qué querían hacer, pero ni traían fichas.
“La Fiscalía tampoco está coordinada con la Comisión de Búsqueda, solamente le solicita material y personal, pero no le especifica qué van a hacer, a dónde van a ir a buscar”.
Señaló que la FGE está para investigar, no para hacer búsquedas, esto último le corresponde a la CEBP, entonces deben coordinarse ambas instituciones, “de por sí a las familias las revictimizan, las tratan como a ellos se les antoja, les cobran las copias en los Ministerios Públicos porque me consta, no les han querido dar copias de sus carpetas”.
El vivero y el testigo
La búsqueda se prolongó un par de horas dentro de un vivero, los familiares de desaparecidos e integrantes de la CEBP y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) fueron custodiados por agentes de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal mientras introducían las varillas para encontrar posibles entierros clandestinos, y una Unidad Canina husmeaba algunos puntos.
Poco después de la 1 de la tarde la mamá del desaparecido Miguel Ángel abordó a un hombre que estaba en una pequeña choza de madera dentro del vivero y que se presentó como trabajador de éste.
Después de escuchar el motivo de su presencia, el trabajador aseguró que él ha visto a Miguel Ángel Nolazco y a su esposa en este terreno, lo que provocó que Teresa Parra derramara unas lágrimas al escuchar que posiblemente siga con vida.
Luego intervinieron agentes de la FGE, quienes cuestionaron por más de 10 minutos al posible testigo del caso, lo que provocó después el reclamo de Teresa Parra de que así tenían que preguntarle a la pareja de su hijo, quien es la última persona que lo vio con vida.
Texto y foto: Ramón Gracida Gómez


