
La sentencia debe ser ejemplar, dice el juez Arun Subramanian, porque el famoso puede cometer ese delito de nuevo. Le imponen multa de 500 mil dólares al millonario
Ciudad de México, 4 de octubre de 2025. Tres meses después de ser declarado culpable de dos delitos, Sean Combs, conocido como Puff Daddy o Diddy, ya tiene su sentencia. El millonario rapero y empresario tendrá que pasar cuatro años en prisión y pagar 500 mil dólares de multa, la máxima, por los delitos de transporte para ejercer la prostitución de los que un jurado lo culpó tras un largo juicio de siete semanas, que acabó en julio.
Una sentencia que se quiere ejemplar, ya que, según el juez Arun Subramanian, el tribunal “no tiene la certeza” de que, si fuera puesto en libertad, “no volviera a cometer estos delitos”. “Se debe imponer una pena considerable para enviar un mensaje tanto a los agresores como a las víctimas de que el abuso contra las mujeres se castiga con verdadera responsabilidad”.
El rapero y productor también enfrenta una nueva demanda por presunta agresión sexual, presentada por el abogado Tony Buzbee, quien actualmente representa a más de un centenar de demandantes en procesos similares contra el vocalista, que actualmente está en la cárcel.
De acuerdo con documentos legales que dio a conocer el portal de noticias de espectáculos TMZ, una mujer identificada como Leiana Ripley acusa a Combs de haberla agredido el 1 de noviembre de 2016.
Según la denuncia, Ripley afirma que Diddy se acercó a ella y le exigió beber una bebida que él mismo le ofreció. Ante su negativa, asegura que el músico respondió de forma intimidante.
“Perra, no te lo estoy pidiendo. Bébete esa mierda y cállate la boca”, le habría dicho el famoso. La demandante sostiene que se sintió presionada y terminó consumiendo la bebida.
Redacción / Agencia Reforma


