
Chilpancingo, Guerrero, 24 de julio de 2025.- Entre lágrimas, consigas y reclamos de negligencia médica fue despedido esta tarde el director de Radio Universidad, Víctor Wences Martínez, en el Panteón Nuevo que está al norte de la capital.
El periodista falleció a los 57 años luego de deambular por tres hospitales, donde de acuerdo a familiares, los trámites burocráticos retrasaron su atención médica.
“En esta vida nadie es indispensable, pero hay gente que deja huella y vamos a necesitarlos. Cada que tengamos un momento de debilidad te vamos a recordar”, dijo su compañero el periodista Sergio Ocampo al pie de la tumba.
Fueron más de 300 personas entre familiares, amigos, periodistas, activistas y algunos políticos.
Antes, en la funeraria Santa Cruz donde fueron velados sus restos se celebró una misa de cuerpo presente en donde el sacerdote Baltazar Vega Ramos recordó a Víctor Wences como “quien daba voz a todo mundo”.
Después el cortejo se dirigió a la casa materna del periodista, en la colonia del PRI, y luego hacia las instalaciones de Radio Universidad en el centro de la ciudad
En la despedida en las instalaciones de Radio Universidad-Pueblo donde Víctor Wences fue director por más de 10 años, los oradores denunciaron el pésimo servicio de salud pública en el estado, a pesar de que el gobierno de la Cuarta Transformación presumió un sistema de salud de países de primer mundo como Dinamarca.
Precursor de la radio en la entidad, Víctor Wences fue internado el viernes 18 de julio en la clínica del ISSSTE en Chilpancingo.
Por falta de atención el domingo 20 fue llevado al hospital de segundo nivel de Acapulco del mismo ISSSTE en la avenida Adolfo Ruiz Cortines.
Fue hasta el miércoles 23 que fue trasladado al hospital de Alta Especialidad Centenario de la Revolución Mexicana del ISSSTE, en el municipio Emiliano Zapata del estado de Morelos, donde murió.
Al mediodía del miércoles al periodista lo sacaron del “cuarto de choque” y lo subieron a la ambulancia entubado “con vida artificial”, denunciaron cercanos.
“Cuando cerraron la puerta de la ambulancia sabíamos que ya no lo volveríamos a ver”.
La banda San Antonio entonó Un puño de tierra. Faltaban 10 minutos para las 4 de la tarde.
Luis Daniel Nava /Foto: Jessica Torres Barrera


