12 febrero,2026 6:07 am

Sepultan en Coyuca de Catalán a cuatro de los miembros de la familia fallecida en un incendio

Antes de su salida desde Chilpancingo, se realiza una misa con los cuerpos presentes de la familia, en la parroquia de Santiago Apóstol, a la que asisten familiares, amigos y compañeros de escuela de los tres menores, quienes se despidieron entre lágrimas y oraciones

Ciudad Altamirano / Chilpancingo, Guerrero, 12 de febrero de 2026. Este miércoles por la tarde, llegaron a Coyuca de Catalán los restos de cuatro de los cinco integrantes de la familia Román Cuica, que fallecieron en un incendio en Chilpancingo. Los familiares recordaron que hace unos 10 años se fueron de Tierra Caliente a la capital en busca de una vida mejor.

El cuerpo de Celestino Román, quien era el padre de la familia, fue reclamado por familiares que son originarios de la región Norte, por lo cual una vez que salieron de Chilpancingo lo entregaron a su familia en Teloloapan, la que anunció que se lo llevarían hasta una comunidad distante, en donde sería sepultado, separado del resto de la familia.

Mientras tanto, el cuerpo de María del Rosario Cuica, así como los de sus hijos Dora Abigail, de 17 años, estudiante del CETIS 135 en la especialidad de laboratorista químico; Naomi, de 13 años, alumna de la secundaria técnica 81 Aarón M Flores; y Mateo, de 6 años, alumno de primer grado de la primaria Vicente Guerrero, llegaron a Coyuca de Catalán.

Los cuerpos fueron recibidos en su casa paterna. Se trata de una vivienda de adobe con acabados rústicos. Las paredes de la casa cuentan con clavos con corcholatas, que es una técnica que se utiliza para que luego ponerle encima una capa de cemento que proteja al adobe, pero el trabajo no fue terminado por falta de recursos.

Llegaron vecinos y familiares a recibir los cuerpos de la familia y también llegó personal de la clínica del IMSS de Ciudad Altamirano, quienes recordaron que María del Rosario fue enfermera en esa instalación.

Relataron que en 2015 pidió su cambio para Chilpancingo. Su esposo era abogado y juntos consideraron que irse a la capital sería el mejor escenario para darles a sus hijos una mejor vida.

“Se fueron buscando una vida mejor, querían estar cerca de las universidades para sus hijos. También que Celestino tuviera más trabajo como abogado. Por eso ella pidió su cambio para trabajar en Chilpancingo como enfermera”, explicaron familiares en el momento de darle el último adiós.

Los cuerpos fueron trasladados al panteón municipal alrededor de las 5 de la tarde, en donde les dieron sepultura, acompañados de un centenar de vecinos de la cabecera municipal.

La despedida de Chilpancingo

Entre lágrimas, flores y oraciones, los cinco integrantes de la familia Román Cuica fueron despedidos la mañana de este miércoles en Chilpancingo y trasladados a su tierra natal, Coyuca de Catalán.

Las autoridades municipales y estatales afirmaron de inmediato que se trató de un accidente provocado por una veladora encendida y que las víctimas murieron por intoxicación al inhalar monóxido de carbono.

A las 7:30 de la mañana se realizó una misa con los cuerpos presentes de la familia, en la parroquia de Santiago Apóstol, de la colonia Jardines del Sur.

Asistieron familiares, amigos y compañeros de escuela de los tres menores, quienes se despidieron entre lágrimas y oraciones.

A las 8:40 de la mañana, los cuerpos fueron despedidos y trasladados en dos carrozas hacia Coyuca de Catalán, para darles cristiana sepultura.

Se supo que la familia era participante de las actividades de la Iglesia católica. Por ejemplo, la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de la colonia Burócratas, publicó una esquela donde recordó el servicio que brindó el licenciado Celestino como catequista, así como su esposa María del Rosario, ocupada por la participación de sus hijos en la catequesis infantil.

Un día antes, la página oficial de Facebook de la parroquia de Santiago Apóstol publicó un itinerario, donde mencionaba que los cuerpos serían velados en un domicilio particular, se despedirían en su vivienda de Villas del Sol y al final de les haría una misa de cuerpo presente, sin embargo, todo el plan fue cambiado.

Desde antes de las 9 de la mañana, afuera de la vivienda de los Román Cuica, detrás de los edificios naranjas de la colonia Villas del Sol, una decena de vecinos esperaban a la familia.

En la imagen, la casa reducida a cenizas es resguardada por Canelo, un perrito Chihuahua que desde hace cuatro años acompañaba al matrimonio y a sus hijos que sobrevivió a la conflagración en la que fallecieron sus dueños y ayer se le observó esperando a que regresen. Foto: El Sur

En la casa, reducida a cenizas y escombros, también aguardaba Canelo, un perrito de raza Chihuahua que desde hace cuatro años acompañaba al matrimonio y sus hijos.

La mascota sobrevivió al incendio donde murió la familia Román Cuica la madrugada del martes. Desde que los cuerpos fueron llevados, el martes por la mañana, el canino aguarda y cuida la vivienda reducida a escombros y cenizas.

Canelo tenía cuatro años viviendo con los Ramón Cuica y según vecinos, en temporada de vacaciones era cuidado por una señora que es la que le ha llevado alimento. Sin embargo, hasta ayer al mediodía la mascota poco había comido y bebido para no desapartarse del cuidado de su hogar.

Con lágrimas, la vecina aseguró que estará pendiente a que concluya el novenario de rezos y misas de las víctimas en Coyuca de Catalán para saber si sus familiares deciden llevárselo a la Tierra Caliente o dejarlo cerca del hogar que le dio cariño.

Alrededor de las 10 de la mañana de ayer, cuando sabían que los cuerpos ya no serían llevados a su domicilio para despedirse, el puñado de vecinos rezó un rosario por el descanso de los Román Cuica.

Consultados por reporteros, lamentaron que no hayan podido hacer mucho por controlar el fuego aquella madrugada, debido a la falta de agua y ante el temor que explotaran los tanques de gas que estaban dentro de la casa.

“No había agua y faltaban manos, no pudimos hacer nada”, expresaron vecinos y agregaron que cuando salieron de sus casas vieron sorprendidos que la pequeña vivienda estaba envuelta en llamas.

Dijeron que, al momento en que los bomberos llegaron, la lumbre ya se había extendido alrededor de la casa.

El alcalde de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, aceptó en un comunicado que cuando las unidades de emergencia llegaron, el fuego ya se encontraba en una fase avanzada.

Dijo que una de las menores aún contaba con signos vitales, pero que falleció cuando recibía atención médica dentro de una ambulancia.

Los cuerpos, de acuerdo con una foto filtrada por autoridades, fueron encontrados amontonados en la entrada de la habitación donde dormían, en medio de ropa. En la imagen no se observa que presenten quemaduras graves.

Israel Flores / Luis Daniel Nava