31 enero,2026 4:50 am

Sergio Torres, el sindicato y la violencia en Sinaloa

DE NORTE A SUR

Silber Meza

 

Sergio Torres Félix es un político habilidoso. Comenzó su carrera política como líder del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán. Después entró a puestos de dirección del PRI, más tarde se hizo regidor de la capital de Sinaloa, diputado local, diputado federal, presidente municipal de Culiacán. Después abandonó el PRI porque no encontró más oportunidades dentro del partido y halló un lugar dentro de Movimiento Ciudadano; se convirtió en el presidente del partido en el estado y diputado local por el “fosfo fosfo”.

Como reportero local lo cubrí varias veces y hablé con él otras tantas en la sala de abordar del aeropuerto de Culiacán. Hoy se debate entre la vida y la muerte tras un ataque directo sufrido días atrás. También resultaron heridos el conductor del vehículo en el que viajaba y la diputada Elizabeth Montoya. Ella salvó la vida pero perdió un ojo.

El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, ubicó a una célula de Los Chapitos como responsable del atentado y adelantó que pronto habrá más información sobre el tema. Lo menos que puede hacer la autoridad es procurar la justicia e informar qué motivó a una facción del Cártel de Sinaloa a cargar contra el presidente del partido naranja.

A Sergio Torres no se le ha comprobado vínculo alguno con el crimen organizado. Es verdad que en 2008 se le relacionó en publicaciones periodísticas con Javier Torres Félix, alias El JT, y con Ismael El Mayo Zambada, pero él lo negó en su momento y lo ha negado cada que se lanza a una campaña política. Tampoco ha habido pruebas que lo desmientan.

A Torres Félix le estaba saliendo bien su posición en MC. Dejó de ser, como dice el dicho, cola de león para convertirse en cabeza de ratón. El movimiento naranja le estaba dando ese espacio de notoriedad por el que había trabajado tanto tiempo; al partido también le convino que una persona como él, con liderazgo político, formación y estructura propia lo encabezara.

Pero cuando hay una escisión de la delincuencia cualquier cosa puede pasar. El río se revuelve, lo improbable parece posible, las traiciones se aceleran, las lealtades se ponen a prueba y los rivales se convierten en enemigos a muerte.

En este escenario de Mayos contra Chapos y de crispación política en el estado, vale la pena voltear a ver el lugar donde empezó la historia política de Sergio Torres: el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán, el STASAC, donde el político empezó desde abajo como barrendero.

Estamos a unos días de la renovación de la dirigencia sindical, una estructura que no maneja mucho dinero, pero sí tiene una fuerza importante en el modelo de votación corporativa municipal. Si quieres ganar elecciones en lo local, conviene tener a los trabajadores del STASAC de tu lado. El sindicato es importante para ganar el ayuntamiento de Culiacán, regidurías y diputaciones. Otro elemento destacado es que, de cuatro candidatos a dirigir el sindicato, dos de ellos se bajaron repentinamente de la contienda: el actual dirigente sindical, Julio Duarte Apán, y Manuel Espinoza Ramos, a quien ubicaban de favorito. Ha trascendido, sin comprobar, que ambos candidatos fueron amenazados por el crimen organizado.

Los dos candidatos que permanecen son Homar Salas Gastélum y Zayda Janeth Flores Manjarrez, esta última apoyada por Sergio Torres Félix. Un día antes del atentado contra Félix y Montoya, ambos legisladores dieron una conferencia de prensa en la que él dijo abiertamente a quién respaldaba: “(Que los sindicalistas) elijan de manera libre y sin presión de ninguna índole a quien será su próxima dirigenta o dirigente del STASAC… nosotros hemos hecho público nuestro apoyo a la doctora Zayda Flores desde hace meses”.

Si bien aún no hay elementos para asegurar que el ataque contra Sergio Torres está vinculado con la elección del sindicato del ayuntamiento de Culiacán, hay demasiados elementos coincidentes como para descartar esta hipótesis. Si el gobierno de Claudia Sheinbaum quiere dar con los responsables de este acto criminal, forzosamente tendrá que voltear a ver a la elección sindical.