
Atoyac, Guerrero, a 15 de octubre de 2025.- Pese a una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos, que dictaminó en 2019 que las aguas del río Atoyac, desde la sierra hasta el municipio de Benito Juárez, tenían índices altos de contaminación, se destinaron recursos y trabajos para su saneamiento, pero esto no han funcionado, alertó el colectivo ambientalista Salvemos el Río Atoyac.
El representante del colectivo, Arturo García Jiménez, dijo que por reportes de los propios vecinos de la ribera, los trabajos se encuentran inconclusos y colapsados, por parte de las empresas contratadas para los trabajos de este proyecto.
Durante una conferencia de prensa de la organización Guerrero es Primero, el coordinador Fernando Terrazas y los ambientalistas Alan Ernesto Barrientos y Eduardo Durán, dijeron que en la actualidad los trabajos quedaron sin que se hayan terminado al cien por ciento, lo que ha generado que ninguna descarga de drenaje vaya a dar a la planta tratadora, ubicada sobre el bulevar Atoyac, o a la que se encuentra en la comunidad El Ticuí, esta última dañada por un particular.
Lamentó que las aguas negras se sigan vertiendo en este afluente, que señaló es importante para el equilibrio del medio ambiente, no sólo de Atoyac sino de casi toda la región Costa Grande.
Se indicó que la calidad del agua en el río Atoyac, para la cuenca alta, media y baja no resultó ser de buena o excelente calidad, en todos los sitios analizados, durante las épocas de lluvia y estiaje, con los criterios establecidos.
El promotor de conservación del medio ambiente, Fernando Terrazas, citó estudios de la Universidad Autónoma de Guerrero, a través del Centro de Ciencias de Desarrollo Regional, que exponen que la clasificación de la calidad del agua del río Atoyac de estudios de 2020 se indica que en todas las localidades y momentos muestreados, empleando como referentes al semáforo Conagua se presenta en la tabla 6 como muy contaminada.
El agua del río Atoyac, en las zonas alta, media y baja, no es de buena calidad, ni en lluvias, ni en estiaje, esto respecto al semáforo Conagua, con base en el parámetro Demanda Biológica de Oxigeno DBO.
Señalaron que al comparar estadísticamente la calidad del agua de las tres zonas de la cuenca, respecto a las medianas del parámetro de Demanda Biológica de Oxigeno la calidad del agua en las zonas baja-media y baja-alta resultan ser diferentes, mientras que en la comparación de las zonas media-alta, reflejan similitudes.
Estos resultados sugieren la necesidad de mejorar el manejo de residuos sólidos urbanos, cuidado y conservando riberas, mejor control de descargas municipales y de rastros clandestinos.
Asimismo, el establecimiento de regulaciones sanitarias en los lugares destinados a la recreación, así como en el uso y la disposición final adecuados de los fertilizantes y envases vacíos utilizados para los diferentes cultivos producidos en toda la región.
Los resultados han sido compartidos a través de talleres participativos, con las personas que han mostrado interés en el proyecto por parte de los autores.
De tal manera que, en algunas localidades han generado medidas de mitigación preventivas y correctivas, como concientización a otros sectores poblacionales a través de pláticas y colocación de carteles, limpieza de los cauces y riberas de los ríos, generación de espacios para compostas escolares.
Estas medidas coadyuvan a la protección del río, de los habitantes vecinos a sus riberas y podrán ser compartidos en otra publicación.
Después de la recomendación de la CNDH se han invertido 136 millones de pesos en el cauce del río, desde El Paraíso hasta San Jerónimo Playa Paraíso.
García Jiménez dijo que “constatamos en estos días que el agua negra sigue cayendo en su totalidad al río aún cuando hay una laguna de oxidación en El Ticuí, que de por sí no funcionaba la tubería está rota, las tuberías que se estuvieron instalando en El Champurro están colapsadas y nunca se hizo el encauzamiento entorno a lo que es el arroyo Cohetero, conclusión, toda el agua negra sigue cayendo en el río y no llega ningún conducto a la laguna de oxidación”.
Dijo que es urgente que se dé atención a este proyecto, donde se han invertido más de 130 millones de pesos, que a la fecha no se ha reportado ningún informe sobre los proyectos que se han ejecutado ni de la calidad actual del agua del río Atoyac.
Agrego que el temporal de lluvias es la etapa de la impotencia, “porque cuando llueve se apagan los incendios, el río se limpia y la tala se para, eso nos debe de reactivar para que en el futuro inmediato con Semaren que desafortunadamente no tiene recursos pero asignó 3 mil árboles, la población debe tomar consciencia”.
Francisco Magaña


