27 septiembre,2025 7:42 am

Siguen viviendo en zonas de riesgo de la capital familias damnificadas desde Manuel

 

Chilpancingo, Guerrero, a 27 de septiembre de 2025.- Decenas de familias que resultaron damnificadas desde las lluvias de Manuel, en 2013, y después por el huracán John, en septiembre del año pasado, siguen viviendo en al menos 25 colonias ubicadas en zonas de riesgo al norte de la capital y la mayoría sin apoyos gubernamentales.

En jacales de madera, con techos de lámina galvanizada o de cartón, y piso de tierra, las familias damnificadas de la colonia Azteca siguen viviendo a orillas del encauzamiento del Huacapa, en calles lodosas y encharcadas.

Estas familias viven en colonias ubicadas río abajo de la presa conocida como Cerrito Rico, que en cada temporada de lluvias les implica riesgos cuando las autoridades no abren las compuertas con oportunidad, para el control del desagüe y no provocar daños en las colonias ubicadas al sur de la capital.

Durante las lluvias del huracán John, en la colonia Amate Amarillo, la primera que se encuentran junto al vaso de la presa Cerrito Rico, la corriente del agua se llevó dos puentes vehiculares, cuatro casas y dos vehículos.

En un recorrido realizado este miércoles en esta zona, se observó que los dos puentes fueron construidos, pero sólo de manera provisional. Los vecinos advirtieron que cuando vuelva a crecer la afluente del Huacapa “se los va a volver a llevar el agua” y que volverán a quedarse incomunicados.

En esta zona, además, los gobiernos estatal y municipal todavía no han reforzado el encauzamiento del arroyo, solamente retiraron el material pétreo, que particulares y constructoras habían depositado en las orillas del arroyo.

Los vecinos declararon que desde los daños de Manuel vienen pidiendo que se termine el encauzamiento hasta al pie del vaso de la presa, para evitar que haya desbordamientos cuando aumente el caudal por las fuertes lluvias.

Piden que el encauzamiento llegue hasta el vaso de la presa, “para que todo esté más seguro, porque cuando aumenta el caudal se inundan las casas no solamente de nuestra colonia, sino de las que se encuentran hacia abajo”.

Andrés Rentería Catalán, de la colonia Azteca, consideró que si el encauzamiento llegara hasta el pie de la cortina de la presa “ya no habría riesgos de nada”.

El encauzamiento del Huacapa se encuentra hasta la colonia Azteca, pero quedaron pendientes unos 500 hasta el vaso de la presa. Después de la Azteca, están la colonias Las Brisas y Amate Amarillo, parte baja y parte alta.

“Nosotros pedimos al gobierno estatal que si no puede o no tiene recursos, cuando menos que haga llegar la petición al gobierno federal para que la obra se termine”, dijo el vecino.

Por lo pronto, reconoció que por la obra del encauzamiento, que llegó hasta su colonia, se sienten protegidos. Aclaró que la prueba de fuego fue el año pasado, cuando durante las lluvias del huracán John, a pesar de que se desbordó la presa no sufrieron inundaciones en sus viviendas.

Pero insistió en que si la obra continuara hasta al pie del baso de la presa, el riesgo sería menor, pero insistió que después de casi 11 años la obra sigue suspendida.

Otra vecina, Carmen Mejía, de la colonia El Amate, que se ubica más hacia el sur, declaró que desde las lluvias de Manuel hubo pocas familias que fueron apoyadas con sus viviendas, pero a la mayoría no.

Sin embargo, dijo que hay mucha gente “que por necesidad se tuvo que quedar aquí, a pesar de que es una zona de riesgo”.

Agregó: “Realmente fueron salteadas las familias que fueron apoyadas por Sedatu. No fueron todas, hubo personas que perdieron todo y no les dieron nada. Otras que no perdieron nada y les dieron su casita en el Nuevo Mirador y todavía regresaron a vivir aquí”.

Informó que de la colonia El Amate, de un total de 50 familias que resultaron damnificadas, 20 de ellas pidieron su reubicación y apoyos de los gobiernos federal y estatal, pero sólo a cinco les dieron viviendas en el fraccionamiento Nuevo Mirador, al sur de la capital, “la mayoría sigue viviendo aquí, en sus casas, a pesar del riesgo”, dijo.

Incluso dijo que en las lluvias por John volvieron a sufrir inundaciones en sus viviendas algunas de esas familias.

Informó que en total son alrededor de 25 colonias ubicadas al norte de la capital que siguen viviendo en zona de riesgo y que, ahora, además del riesgo por la creciente del río Huacapa también sufren inundaciones por el agua que baja de las barrancas de la parte poniente de la ciudad.

La representante de las colonias dijo que la petición a los gobiernos federal y estatal es que continúen con la obra del encauzamiento hasta topar con la cortina de la presa, porque dijo que además de que en el cauce hay escombro que tiran los vecinos, no se han construido los muros en los extremos, lo que provoca el desbordamiento del agua e inunda las viviendas cercanas.

En el recorrido que se realizó este miércoles, se observó que en cuando menos medio kilómetro, desde la colonia Azteca al vaso de la presa Cerrito Rico, no ha sido construido el encauzamiento y en el cauce los vecinos siguen tirando basura, escombro y material pétreo, a pesar de los anuncios de las autoridades de los tres ordenes de gobierno, que advierten de la prohibición y de las multas que se podrían aplicar.

En la parte alta, cerca del vaso de la presa, también se observó que los dos puentes fueron construidos de manera provisional con tubos.

Los vecinos advirtieron que si el agua vuelve a aumentar de nivel, se llevará los tubos y la tierra que se utilizó para los pasos vehiculares.

“Desde 2013 hasta ahora, todo lo han venido haciendo de manera provisional para salir del paso. Ninguna obra de mitigación se ha hecho para que dure a largo plazo. Es la causa de que cada vez de que se vienen fuerte las lluvias, tenemos que sufrir las consecuencias”, dijo un vecino de la colonia Amate Amarillo en donde los dos puentes que fueron arrollados las lluvias del huracán John, pero siguen de manera provisional, con tierra sobre tubos para drenaje.

A diferencia de los daños de las colonias ubicadas al norte de la capital, que fueron reparados sólo de manera provisional, en la zona conurbada hacia el sur de la capital, fueron reparados todos los daños ocasionados por las lluvias del huracán en el trayecto del encauzamiento del bulevar Huacapa.

Durante las lluvias de ese huracán se informó que en el trayecto desde el Zoochilpan hasta la zona comercial o conocida como de los hospitales, hubo al menos ocho socavones; sin embargo, todas las zonas fueron reconstruidas, a diferencia de las colonias de la zona norte, que se encuentran cerca del vaso de la presa Cerrito Rico.

Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera