22 septiembre,2023 9:30 am

Sin presupuesto cumple dos años en Ayutla el Centro Comunitario que ordenó la CoIDH

 

Denuncia Inés Fernández Ortega que desde la inauguración se han presentado “muchos problemas” y destaca que por la falta de recursos las profesionistas caminan hasta seis horas a las comunidades para atender a las víctimas. Pide a la Secretaría de Salud que asigne a una doctora porque llegan mujeres violentadas que requieren de atención médica. El Estado ha fallado en brindar la atención apropiada a las necesidades más urgentes del Centro, reprocha Tlachinollan

 

Chilpancingo, Guerrero, 22 de septiembre de 2023. Sin presupuesto, con equipo y personal insuficiente y con deficiencias en los servicios de agua, luz y seguridad, el Centro Comunitario Guwá Kumá que funciona en Ayutla como parte de la sentencia que emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), por la violación sexual el 22 de marzo de 2002 en Barranca Tecuani, municipio de Ayutla, de la indígena Me phaa Inés Fernández Ortega, cumplió este 17 de septiembre dos años de operar.

En conferencia de prensa que se transmitió este jueves mediante Facebook, se denunció por parte del personal que opera el Centro y por el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Abel Barrera Hernández, el incumplimiento de la sentencia de la CoIDH.

La sentencia de la CoIDH determinó el 30 de agosto de 2010 que el Estado mexicano había violentado los derechos humanos de Inés Fernández y le mandató cumplir con medidas de reparación y no repetición para resarcir los daños causados a nivel individual y colectivo.

Algunas de las medidas son: Facilitar los recursos necesarios para que la comunidad indígena Me’phaa de Barranca Tecoani establezca un centro comunitario, que se constituya como un centro de la mujer, así como adoptar medidas para que las niñas de la comunidad de Barranca Tecoani que realizan estudios secundarios en la ciudad de Ayutla de los Libres, cuenten con facilidades de alojamiento y alimentación adecuadas, de manera que puedan continuar recibiendo educación en las instituciones a las que asisten.

Derivado de esa resolución, el 28 de agosto de 2022, entró también en funcionamiento en el mismo Centro Comunitario Guwá Kumá la Casa de la Niñez “Guwá Mamíidi Ikiún Ijín.

En el Centro Comunitario, las mujeres indígenas víctimas de violencia, reciben atención integral y acompañamiento con perspectiva interculturalidad y con “enfoque diferenciado”, reivindica los derechos de las mujeres indígenas que sufren maltrato y abuso de la población mestiza, así como de las autoridades municipales y estatales.

En la conferencia de prensa estuvieron la coordinadora del Centro, Inés Fernández Ortega; el director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, así como las embajadoras (que son el cuerpo colegiado y el enlace del Centro con las comunidades indígenas), Alberta Lorenzo Eugenio, Lucia Mateos González y en representación de la secretaria de la Mujer Violeta Pino, estuvo Enoc Zavaleta Hernández.

Fernández Ortega, denunció que desde hace dos años que el gobierno inauguró el Centro Comunitario se han presentado muchos problemas. Dijo que en el Centro Comunitario trabajan seis embajadoras y seis profesionistas, “sin embargo no contamos con un presupuesto propio para la operación y la realización de las actividades”.

Dijo que por la falta de recursos propios las profesionistas tienen que trasladarse a veces caminando hasta seis horas a las comunidades para atender a alguna mujer que es víctima de violencia.

Por ello demandó que se destine un presupuesto propio para el funcionamiento y la atención adecuada a las mujeres indígenas.

También pidió que se garanticen los recursos para los salarios de las profesionistas, “lamentablemente hemos enfrentado muchos problemas, hace un año apenas se les pagó lo de seis meses y en este año no se garantizaron los recursos para el salario de los 12 meses, pues solo habrá para nueve”.

Agregó que también requieren de una doctora que se sume al equipo de profesionistas “porque llegan mujeres que son víctimas de violencia que requieren de atención médica”.

Por su parte, Lucía Mateos González, embajadora y encargada de la Casa de la Niñez Indígena, denunció que el problema más grande al que se enfrentan en esa Casa es la falta de recursos para comprar alimentos para las 37 niñas de comunidades de Ayutla y Acatepec que están albergadas.

Explicó que las autoridades sólo aportan para la alimentación de lunes a viernes, pero que muchas de las niñas tienen que quedarse los fines de semana debido a que sus comunidades están muy alejadas y sus padres no tienen recursos para “subir y bajar” pagando el pasaje.

“Exigimos que el gobierno nos entregue el apoyo para los días sábados y domingos. Añadió que tampoco les entregan recursos para los días en los que se suspenden labores.

Explicó que las embajadoras se encargan de conseguir los alimentos de las niñas esos días, para que no se queden sin comer, “nosotros traemos los alimentos de nuestras comunidades para que las niñas coman, porque el gobierno no se encarga de estas necesidades”.

Reprochó que para ellas es mucha carga y responsabilidad y contó que algunas niñas tienen que trabajar los fines de semana.

A parte, añadió que las niñas no tienen Internet en el Centro para hacer sus tareas.

Una de las niñas que intervino, dijo que en la casa hay buenos beneficios, “pero lamentablemente no son suficientes, ni recibe para los gastos necesarios, habemos jóvenes que tenemos que trabajar los fines de semana para poder completar los gastos que tenemos en las escuelas donde estudiamos”.

El director de Tlachinollan, Barrera Hernández, reconoció que el Centro Comunitario cuenta con el apoyo del gobierno federal, del gobierno estatal y de la Secretaría de la Mujer, pero que hay la necesidad de que tenga un presupuesto propio para que se logre dar una atención digna a las mujeres y a las niñas indígenas.

Añadió que no han podido lograr que la Secretaría de Salud designe a una doctora para que cubra por lo menos un turno para que atienda a las mujeres indígenas que llegan a recibir atención en este Centro.

Informó que solamente hay una enfermera pero que no han logrado que la dependencia dote de equipo médico adecuado y medicamentos que se requieren para que funcione el área de salud para las mujeres.

En un boletín de prensa, Tlachinollan reprochó que las embajadoras no han encontrado el respaldo de las instituciones del Estado, a pesar de las resoluciones emitidas por las juezas y jueces de la Corte Interamericana.

“En medio de las adversidades y de la falta de presupuesto público, las mujeres del Centro Comunitario dan cobijo a la niñez indígena y a compañeras que padecen el desprecio y la desatención por parte de las autoridades comunitarias, que tradicionalmente son hombres”.

Reprochó que los gobiernos federal y estatal han fallado en brindar la atención apropiada a las necesidades más urgentes del Centro Comunitario y la Casa de la Niñez Indígena, que no cuenta con un presupuesto propio para la operación de todas sus actividades.

“Los gobiernos federal y estatal han incumplido con el compromiso de proporcionar la protección del Centro Comunitario, sobre todo en el perímetro de sus instalaciones y han negado a asignar recursos financieros suficientes que hagan justicia al clamor histórico de las mujeres indígenas que son víctimas de la violencia institucional castrense, como la calificó la Corte Interamericana”.

Denunció además que existen fallas en los servicios básicos como la luz, agua y seguridad.

“La deuda del Estado mexicano con las mujeres, niñas y jóvenes indígenas, sigue sin ser saldada a causa de las políticas públicas y a la asignación de presupuestos porque carecen de un enfoque diferenciado, orientado a abatir las desigualdades sociales y a proteger los derechos de las mujeres indígenas, que como Inés Fernández son un ejemplo de dignidad y de tenacidad”, concluyó.

 

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Tomada de Facebook, Tlachinollan