
Chilpancingo, Guerrero, a 28 de febrero de 2025.- El representante en Guerrero de la Procuraduría Agraria (PA), Cuauhtémoc Ramírez Rodríguez, informó este miércoles en entrevista con El Sur que al menos 12 conflictos agrarios son considerados “focos rojos” por el riesgo de violencia en la región Montaña y son los que está atendiendo la dependencia federal.
Ramírez Rodríguez, el nuevo representante de la PA, fue secretario de la Organización de Pueblos Indígenas Me’phaa (OPIM) de Ayutla, rindió protesta el 14 de enero pero se hizo cargo de la dependencia federal formalmente el 1 de febrero.
Este miércoles explicó que se encontró con una dependencia federal que tiene personal con muchos años de trabajar ahí, por lo menos 25 y 30 años, “lo que implica inercias, como cualquier institución que viene arrastrando ciertos vicios como burocracia, por ejemplo, pero que la vamos a dinamizar”, prometió.
Reconoció que también se encontró con rezagos en cuanto a los conflictos agrarios no resueltos, pero que de ello no se puede responsabilizar totalmente a la PA, porque son conflictos que vienen desde hace muchos años y que no se han podido resolver por varias causas.
Informó que en el estado hay por lo menos 12 casos de conflictos considerados graves o “focos rojos”, sobre todo en la Montaña.
Uno de ellos, “que es el más sonado”, es el de Malinaltepec contra Alacatlatzala, donde en junio del año pasado fue asesinado el presidente municipal, Acasio Flores Guerrero.
Otros son el de Zilacayotilán con Francisco I Madero, de los municipios de Atlamajalzingo del Monte y Metlatónoc, respectivamente. Así como el de Metlatónoc contra Cochoapa.
Además el de San Pedro Aité contra Buenavista, del municipio de Huamuxtitlán, y el de Tilapa, municipio de Malinaltepec, contra Iliatenco.
En tanto que en Costa Chica está el de Marquelia contra el Campamento Enrique Rodríguez.
El funcionario federal informó que en los primeros días que lleva al frente de la dependencia, ha estado acercándose con los representantes de los núcleos agrarios con el fin de conciliar, motivo por el cual, según dijo, ya ha ido varias veces a la Montaña, a platicar con algunos actores de esos conflictos.
Cuauhtémoc Ramírez explicó que la visión de la PA será distinta en la actual administración federal, “ahora trataremos de verdaderamente defender, rescatar y revalorizar al ejido y la comunidad”.
Contó que tienen la indicación de que la PA debe salir de las oficinas, por lo que cada visitador agrario ya tiene asignado su Centro de Desarrollo Social, mismo que se va a ubicar en alguna comunidad y no precisamente en las cabeceras municipales, para que desde esos centros se atienda por lo menos a 20 ejidos.
Indicó que hay la recomendación de que en su Centro de Desarrollo Social, el visitador agrario permanezca cuando menos dos días a la semana y el resto de los días dedicarlos a sus gestiones en la residencia, “tiene que hacer una asamblea mensual con los comisariados, para darles seguimiento a los acuerdos”.
El representante de la PA explicó que la intención es que los visitadores se conviertan en una contraloría social e, incluso, cambiarán el nombre de visitadores a organizadores agrarios.
“Esto, en función de que el compañero apoye al ejido para que sea funcional, que no solamente decida un grupo, sino tratar de que la asamblea sea democrática y tome sus decisiones de manera libre”.
Según el funcionario, la idea es que los organizadores agrarios conozcan a tiempo las necesidades y las oportunidades de desarrollo, para impulsar y apoyar a las comunidades en algún proyecto.
Explicó que la PA cuenta con seis residencias, que están en Tlapa, Ometepec, Tecpan, Chilpancingo, Iguala y Ciudad Altamirano, donde de manera periódica se convocarán a reuniones para conocer los problemas, pero añadió que lo fundamental es que sea en las asambleas, que encabezarán los visitadores agrarios, donde se vaya diciendo hasta dónde están dispuestos a participar los ejidatarios o comuneros, “porque la PA no va a imponerles ningún programa o proyecto, sino que debe surgir a partir de sus necesidades”.
El funcionario federal destacó que hacía falta una relación de esta naturaleza, entre la dependencia y los núcleos agrarios, “porque había como una separación entre la institución y los ejidos y comunidades, debido a que la PA solamente se limitaba a asistir a una asamblea de elección de integrantes del comisariado, apoyar en los reglamentos o hacer lista de sucesión de los ejidatarios que ya fallecieron”.
Sin embargo, dijo que con el nuevo viraje que va a tener la dependencia “se va a dar más confianza a los ejidos y comunidades, y como PA creo que podremos tener mayor peso en las conciliaciones y podrán ayudar más en la solución de conflictos añejos en donde se requiere de la participación de toda la fuerza del Estado”.
El representante de la PA añadió que igualmente va a ayudar a la solución de los conflictos que éstos se conozcan a tiempo y evitar que se vayan prolongando, “porque también ese es el problema, de que no se atienden a tiempo y se van prolongando, y se llega a la violencia y cuando se llega a eso es mucho más complicado”.
Con respecto al ejido de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri (Zumpango), donde hay un conflicto con la minera Equinox Gold que explota sus tierras y se ha negado, de acuerdo con los ejidatarios, a cumplir algunas cláusulas del convenio, el encargado de la PA informó que está interviniendo de forma directa la oficina central de la dependencia.
“La procuraduría no tiene forzosamente que dar acompañamiento en la defensa de su territorio, pero estamos viendo cómo apoyar en ese asunto. El procurador agrario va a buscar que haya una negociación más justa, que es lo que están pidiendo los ejidatarios”, informó Cuauhtémoc Ramírez.
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: El Sur


