
Chilpancingo, Guerrero, a 2 de abril de 2026.- La presidenta de la asociación civil Zihuame Xotlametzin, Isabel Dircio Chautla, dijo que para reducir las muertes maternas se necesita darle una atención integral a las mujeres, que se enfrentan a barreras multifactoriales para acceder a servicios de salud pública.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, ya suman cuatro muertes maternas en lo que va del año, con las cuales, la Razón de Muerte Materna (RMM) en la entidad incrementó de 16.7 a 30.3 por cada 100 mil recién nacidos, por arriba de la media nacional de 23.
Consultada al respecto, Isabel Dircio, quien preside la asociación civil que se encarga de provomer los derechos de las mujeres, en particular de las mujeres indígenas, dijo que Guerrero “siempre” ha reportado la RMM más alta en el país, aunque en los últimos diez años ha disminuido.
Aunque la dependencia no especificó los municipios en los que se registraron los casos ni las edades de las mujeres, Isabel Dircio consideró que esta situación se debe a “todas la barreras que tienen las mujeres para acceder a la salud pública”.
Detalló que las barreras son multifactoriales, por ejemplo, sociales, desde cómo las mujeres conocen sus derechos humanos a la salud materna, “a un trato digno, a un trato de calidad, que puedan llegar a servicios de salud donde puedan defenderse, puedan hablar y saber que son usuarias con todos los derechos”.
Puntualizó que en la salud pública, “muchas usuarias ni siquiera saben que tienen derechos humanos y mucho menos, específicos de la salud materna. Entonces, sienten como que les están haciendo un favor, porque hay muchos servidores públicos que no dan el trato ni digno ni de calidad en algunos espacios”.
Aunque reconoció que “no todos los servidores públicos” actúan de esa manera, al sentirse discriminadas o maltratadas, las mujeres “no regresan o tienen miedo de ir a esos espacios. Esto conlleva a que no tengan la atención que requieren en sus embarazos, ni un control natal, como debe de ser”.
En ese sentido, manifestó que, si bien tiene que haber una línea base, en cada región de la entidad tiene que haber una atención adecuada para las condiciones de las mujeres; por ejemplo, en las zonas rurales la atención a las mujeres indígenas tiene que contar con una perspectiva intercultural.
Dijo que la falta de perspectiva cultural es una de las barreras más frecuentes, que en Guerrero hay cuatro pueblos originarios y cada uno necesita no sólo de especialistas sino de intérpretes, “en muchas ocasiones, cuando no tienen quién les haga la interpretación de lo que está sucediendo del caso, las mujeres no saben qué hacer y no toman las decisiones que tienen que tomar en ese momento”.
Resaltó que la perspectiva de género es “esencial” para la atención de las mujeres embarazadas, pues están en una situación vulnerable, sensibles y los servidores públicos las regañan, a pesar de que “no tienen el control ni la decisión de su propio cuerpo” porque prevalece el machismo.
Isabel Dircio enfatizó que el embarazo es un proceso que se tiene que atender con “muchísimo” respeto y profesionalidad, en el que las mujeres requieren un “plus de calidad en la atención”, porque se trata de dos vidas y para las mujeres indígenas es un momento sagrado.
Alina Navarrete Fernández


