
Los mexicanos aún no ven los beneficios de la reforma energética, advierte el director general del Instituto Mexicano para la Competitividad; las cuentas de pensión de las Afores podrían recibir una pequeña aportación de las rentas petroleras, señala.
Texto: Agencia Reforma / Foto: EFE archivo (plataforma petrolera)
Ciudad de México, 19 de junio de 2018. Las cuentas individuales de pensión que manejan las Administradoras de Fondos de Retiro (Afores) podrían recibir al menos una pequeña aportación proveniente de las rentas petroleras, sugirió Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En una conferencia donde 14 organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con el tema de pensiones hicieron un llamado para que el próximo gobierno reconozca el tema del envejecimiento como una política pública transversal, Molano comentó que la población aún no observa los beneficios de la reforma energética.
“¿Qué pasaría si le diéramos una ‘repensadita’ al problema y un poquito de la renta petrolera pudiera destinarse a hacer frente a problemas de crecimiento, de salud, a las pensiones, incluso un depósito directo del fondo de mexicano de petróleo a todas las empresas de Afore y que realmente le podamos hacer una cuenta de Afore a cada mexicano si ya nació. Creo que ahí pudiéramos cumplir con esta promesa de este recurso no renovable, que en realidad sea de los mexicanos, que cada mexicano lo vea ahí en un estado de cuenta”, comentó.
“Estamos usando la renta petrolera para unas cosas que ni nos imaginamos. La verdad yo preferirá tenerlo en mi cuenta de largo plazo que es algo que sé que solo podré utilizar hasta mi edad avanzada, que dejárselo en manos a ciertos personajes del sector público para que ellos lo gasten o lo inviertan. Creo que si logramos hacer una reforma energética que logró que bajara el nivel de inversión en Pemex y el número de pozos perforados, eso le daría cierto margen de maniobra al Estado mexicano para gastar mejor”, mencionó.
En lugar de que utilizar esos recursos solamente para hacer puentes y carreteras, sugirió, se debe invertir en las personas.
“La mayoría estamos envejeciendo, entonces creo que ahí puede lograrse un cambio de óptica”, comentó.
En su participación, Molano destacó que en las políticas públicas, el gobierno tendrá que reconocer los cambios demográficos.
Expuso que en las propuestas de los candidatos le gustaría ver políticas del mercado laboral que eviten la discriminación de adultos mayores.
“En México, una persona de más de 45 años ya es un activo dañado para el mercado laboral, por lo que tiene que emprender por su cuenta o dedicarse a la economía informal. En realidad un adulto entre 45 y 60 años todavía es joven. Lo que querríamos es que la gente a los 70 y 80 años pudiera estar involucrada de manera productiva en todas las actividades del país”, comentó.
Detalló que de agregar al mercado laboral a los adultos mayores se elevaría el crecimiento económico del país.
Por su parte, Carlos Noriega, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos de Retiro (Amafore), aseguró que entregarán los seis puntos que conforma el llamado al Presidente que resulte electo.
“No queremos ver el envejecimiento como un frente, sino al contrario, como una palanca de desarrollo, como un catalizador de todas las fuerzas sociales que incluyen una nueva visión donde el envejecimiento se viva con seguridad, dignidad y nos lleve a un País más próspero”, señaló.
Entre los seis ejes del llamado destaca la adecuación de las finanzas públicas, particularmente de salud y pensiones, a las necesidades de los adultos mayores, toda vez que la Amafore estimó que en el 2050, 6.3 millones de adultos mayores carecerán de pensión; para 2016 fueron 2.4 millones.
Entre los organismos que hicieron el acuerdo se encuentran el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la Conferencia Interamericana de Seguridad Social y la Asociación Latinoamericana de Población.
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