29 junio,2021 10:14 am

Suiza da la campanada en la Eurocopa al eliminar a Francia

Los helvéticos perdían 3-1 a 10 minutos del final, empatan 3-3 para llevar el partido a los tiempos extra y terminan por imponerse 5-4 al campeón del mundo en la tanda de penaltis, en la que falla Kylian Mbappé. Enfrentarán a España en San Petesburgo por el pase a semifinales

Bucarest, Rumania, 29 de junio de 2021. La selección de Suiza ha dado la campanada de los octavos de final de la Eurocopa al eliminar ayer a Francia después de un agónico encuentro resuelto en la tanda de penaltis, después de levantar un 3-1 y llevar el encuentro a la prórroga para empatar 3-3, un resultado que le permite citarse con España el próximo viernes en cuartos.

Un tanto de Haris Seferovic al cuarto de hora hizo saltar la sorpresa en el estadio Nacional de Bucarest, que a punto estuvo de ser mayúscula de no ser porque Hugo Lloris, en el minuto 55, adivinó las intenciones de Ricardo Rodríguez en el penalti que pudo suponer el 0-2 para los helvéticos.

No perdonó el error Benzema, que dos minutos más tarde de la pena máxima fallada por el defensa de origen gallego consiguió igualar la contienda y que, otros dos minutos después, selló la remontada. Pogba incrementó la renta, pero Seferovic y Gavranovic, como ocurriera horas antes en el Croacia-España, levantaron el 3-1 para llevar el choque a la prórroga.

Inamovible el marcador en la prórroga, el pase se decidió en la tanda de penaltis. Gavranovic, Pogba, Schär, Giroud, Akanji, Thuram, Vargas, Kimpembe y Mehmedi no fallaron, y Sommer se convirtió en el héroe del partido deteniendo el décimo lanzamiento a Mbappé. Suiza será el rival de la Roja el viernes en San Petersburgo.

Didier Deschamps sorprendió de inicio apostando por una defensa con tres centrales, y ahí empezaron los problemas para la vigente campeona del mundo. Apenas se había cumplido el primer cuarto de hora del choque en la capital rumana cuando el ex txuri urdin Seferovic se elevó ante Lenglet para rematar de cabeza al fondo de las mallas un buen centro lateral de Zuber.

Francia evidenciaba su incomodidad en una primera mitad en la que fue incapaz de disparar entre los tres palos y de poner en apuros a Sommer; los de Vladimir Petkovic secaron cualquier atisbo de creatividad gala y frenaron a Kylian Mbappé, muy activo durante los primeros 45 minutos.

Lenglet, retratado en el tanto suizo, fue el sacrificado para volver a la defensa de cuatro en la reanudación, en la que Deschamps introdujo a Coman para tratar de abrir el campo, con Rabiot en el lateral izquierdo. Todavía estaban digiriendo los cambios cuando el colegiado decretó penalti por un derribo de Pavard sobre Zuber en el área.

Corría el minuto 55, y Suiza tenía ante sí la oportunidad de rematar a la vigente subcampeona continental. Ricardo Rodríguez se plantó ante los once metros y ejecutó su lanzamiento hacia la izquierda, donde apareció Lloris para evitar el tanto y dar vida a Francia.

Y, como las malas noticias nunca vienen solas, Suiza pagó muy caro su error. En el 57, Mbappé filtró un balón para Benzema que, con la puntera, resolvió ante Sommer; dos minutos después, el delantero madridista volvió a fusilar ante el meta helvético tras una bonita pared de Griezmann con Mbappé. Paul Pogba, con un espectacular tanto por la escuadra después de recibir el esférico en la medialuna del área, parecía finiquitar la contienda (min.75).

El runrún se dejó sentir entre los aficionados bleus cuando en el minuto 80 Seferovic, de nuevo con un cabezazo, recortó distancias, y, ya en el descuento, se reeditó el guion del Croacia-España; Gavranovic recortó a Kimpembe en la frontal y colocó el balón pegado al poste izquierdo para forzar la prórroga.

Pavard, en un disparo que desbarató Sommer, desató las hostilidades en el tiempo extra, en el que también probaron suerte Sissoko y Mehmedi. Mbappé, en dos ocasiones consecutivas en las que el balón se marchó rozando el palo, pudo decidir el choque. Las fuerzas flojeaban y todo tuvo que decidirse desde los once metros, donde el fallo de Mbappé dio un boleto histórico a los helvéticos.

España sobrevive al corazón de Croacia, en dramático partido que se define a su favor 5-3 en tiempos extra

La selección española de futbol se clasificó ayer para los cuartos de final de la Eurocopa 2020 después de sacar adelante un auténtico partido dramático ante una irreductible Croacia, que cayó por 5-3 y que sólo hincó la rodilla tras una prórroga que nadie esperaba en el Parken de Copenhague.

España sobrevivió al corazón croata, ese que fue capaz de seguir latiendo cuando en el minuto 85 perdía 1-3 víctima de la remontada de los de Luis Enrique Martínez, capaces de sobreponerse a una desgraciada jugada para tener el billete casi sacado para San Petersburgo y luego dar sensación de poder tenerlo perdido.

Pero la actual subcampeona del mundo tiró de su fe y de la poca pericia del rival para manejar los compases finales para seguir soñando con media hora más de futbol donde la triple campeona de Europa la hizo claudicar con los goles de Morata y Oyarzábal y lograr una victoria para volver a estar nueve años después entre los ocho mejores de un gran torneo y cuyo efecto anímico puede ser clave para lo que se avecina el viernes ante la sorprendente Suiza que venció a la poderosa Francia en penales.

La Roja volvió a firmar un arranque prometedor, únicamente frenado por el desgraciado gol que dio ventaja a Croacia. Con novedades en el once como Gayà en el lateral y dos extremos (Ferran Torres y Sarabia), plasmó su filosofía y ahogó a su rival y Luka Modric. Torres y Koke dieron los primeros avisos con la pelota casi siempre en el bando español.

El combinado de Zlatko Dalic, privado de su ‘10’ y refugiada cerca de Livakovic intentando cerrar los espacios por dentro, no podía conectar dos pases seguidos y las ocasiones seguían siendo de España, donde Koke, tras un fino pase de Pedri, perdonaba el 0-1, y Morata también probaba suerte con un cabezazo que golpeó en Vida y después de un gran centro de Ferran Torres.

Esta ocasión fue el preludio del gol “sin querer” de los croatas, que se vieron en ventaja cuando pocos lo esperaban. Pedri devolvió un balón a Unai Simón casi desde el mediocampo que inexplicablemente acabó dentro de la portería española. Un fatal bote evitó el pie del cariacontecido guardameta vizcaíno y el partido cambió, no sólo en el marcador, sino en el mando porque Croacia creció al ritmo de Modric y metió más miedo con una peligrosa internada de Vlasic.

España logró poco a poco recuperarse y retomar el mando con paciencia, aunque con un rival bien asentado y con más confianza. Aún así, encontró en el tramo final del primer tiempo el premio del empate por medio de Sarabia, que no perdonó un rechace de Livakovic a un disparo de Gayà tras un balón que parecía que nadie quería lanzar a portería. Un 1-1 que aliviaba para el descanso.

Luis Enrique apostó por los mismos para un segundo acto donde Croacia decidió dar un paso adelante en busca de incomodar más a la triple campeona de Europa, insistente en no dar ningún pelotazo para sacar la pelota. Sin embargo, eso también hizo que los de Dalic dejasen más espacios y por ahí la selección encontró la vía para voltear el marcador.

España salió de la presión y el balón le llegó a Ferran Torres, ya posicionado en la izquierda desde el tramo final del primer tiempo. El del City volvió a enviar un centro preciso y entre Caleta-Car y Gvardiol, sorpresivamente, se coló Azpilicueta para cabecear a la red su primer gol como internacional y poner el 1-2.

Croacia, experta en estas lides, no se arredró, mientras que el gol le parecía sentar peor a la Roja, que no daba un paso atrás pese a que empezaba a pasarle factura el esfuerzo, sobre todo a su trío de medios. Gvardiol tuvo entonces el empate, pero Unai Simón se redimió con una buena mano abajo.

Dani Olmo y Pau Torres fueron las primeras soluciones de Luis Enrique para dar aire en un partido que se tornaba del lado balcánico y que, sin embargo, pareció que sería español. Gayà cayó lesionado y entre que Jordi Alba calentaba y el equipo estaba con diez, Pau Torres sorprendió con un pelotazo a Ferran Torres, más rápido que el defensa para poner el que se atisbaba definitivo 1-3.

Pero Croacia tuvo fe y después de que Dani Olmo perdonase el cuarto, se metió en el partido en el minuto 85. El gol de Orsic fue un revulsivo para un equipo al que los cambios le funcionaron y que aprovechó los nervios de la Roja para acabar forzando una prórroga con la que nadie contaba en una transición que no debería haber existido.

Era el momento de ver de qué pasta está hecho el combinado de Luis Enrique. Unai Simón olvidó definitivamente su fallo con una milagrosa parada y el choque cambió. Dani Olmo tuvo la suya antes de que Morata encontrase el premio a su enorme partido con el 3-4 y de que Oyarzábal volviese a dar dos goles de renta poco después. La actual subcampeona del mundo se tambaleó por fin pese a que Budimir pudo volverla a meter en un choque que terminó con más ocasiones desperdiciadas en el área de Livakovic.

Texto: Europa Press