
Acapulco se mantiene como el municipio más violento con 22 homicidios. En Olinalá hubo una ola de violencia que dejó 14 muertos en cuatro días, 13 de ellos desmembrados, colocándolo en el segundo lugar, y en el tercero están Chilpancingo y Chilapa, con seis casos cada uno
Acapulco, Guerrero, 2 de junio de 2026. La violencia presuntamente relacionada con la delincuencia organizada en Guerrero dejó 79 personas asesinadas en mayo, apenas siete menos que en abril. El 62 por ciento de los homicidios se perpetró a balazos, la violencia extrema se intensificó con 17 casos de desmembrados, y los cinco primeros meses del año ya suman 368 homicidios dolosos, según el recuento de las notas publicadas en El Sur.
Acapulco se mantiene como el municipio más violento con 22 crímenes, el 27.8 por ciento. En Olinalá hubo una ola de violencia que dejó 14 muertos en cuatro días distintos, 13 de ellos desmembrados, colocándolo en el segundo lugar, y en el tercero están Chilpancingo y Chilapa, con seis casos cada uno.
En Ometepec y Coyuca de Benítez se registraron cinco homicidios en cada municipio; en Tlapa, Huitzuco y Copala hubo tres; en San Marcos, Igualapa, Atenango del Río y Zapotitlán Tablas dos; y uno en cada uno de los municipios de Zihuatanejo, Iguala, Eduardo Neri y Marquelia.
Hay ocho mujeres entre las víctimas
Entre las víctimas están ocho mujeres, una de ellas menor de edad, cinco jóvenes, cinco transportistas, dos maestros, un doctor, un mando policiaco y tres policías comunitarios.
De los 79 homicidios, 49 se cometieron con arma de fuego, hubo 17 desmembrados y un decapitado, cuatro con torniquetes, dos a golpes, uno degollado, otro con arma blanca, uno a pedradas y tres en los que no se especificaron las causas de muerte.
El mes pasado la cantidad de víctimas desmembradas tuvo un repunte, ya que en los meses anteriores no sumaron más de tres, a excepción de abril, cuando fueron siete. Olinalá, que fue el segundo municipio más violento, en enero y febrero registró un homicidio al mes, ninguno en marzo y en abril siete.
Los asesinatos de 2026 representan una disminución en comparación con el mismo periodo de 2025 cuando sumaban 517. Como El Sur ha informado, el año pasado los homicidios empezaron con 108 en enero, 73 en febrero, 81 en marzo, llegaron al máximo en abril con 147, en mayo hubo 108, en junio 114, en julio 117 y comenzaron a disminuir hasta 53 en diciembre. En enero de este año repuntaron a 71, disminuyeron a 39 febrero, aumentaron nuevamente en marzo a 93 y en abril fueron 86.
Las personas asesinadas
El mes comenzó con el hallazgo de un desmembrado en Olinalá, en Acapulco fueron asesinados el dueño de un taller de motocicletas y un hombre arrojado desde un automóvil. El primer fin de semana dejó un muerto en Ometepec, otro en Igualapa y uno más en Acapulco después de ser perseguido a balazos.
El lunes 4 las víctimas fueron la dueña de una boutique en esta ciudad, dos hombres desmembrados en Coyuca de Benítez y otros dos muertos en una pelea de gallos en Copala. Al siguiente día en Marquelia sicarios asesinaron al médico Alberto Álvarez Nava, dueño de una clínica donde se había atendido a dos heridos del ataque en Copala.
El día 5 fueron localizados los cadáveres de una mujer y un hombre en Huitzuco, y otro fue asesinado con arma blanca en Acapulco. Al siguiente un chofer del transporte público fue ultimado en Chilpancingo.
El segundo fin de semana la violencia se recrudeció con nueve homicidios: dos choferes del transporte público y un hombre con torniquete en Acapulco; un joven de 29 años y su cuñado que eran familiares de siete campesinos desaparecidos en Atenango; así como un muchacho de 22 años en Chilpancingo, un chofer de una Urvan del transporte público y una mujer en Ometepec, y en Iguala un maestro que además era comerciante.
El lunes 11 seis hombres desmembraros fueron dejados en costalillas en Olinalá, otro fue asesinado con torniquete en Acapulco y uno más en Copala. Al siguiente día hubo un muerto a balazos en Tlapa.
A estos hechos se suman seis indígenas asesinados por el grupo delincuencial Los Ardillos en los ataques a comunidades de Chilapa del 6 al 11 de mayo, entre ellos una mujer y tres miembros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria de los Pueblos Fundadores.
El día 13 un maestro fue asesinado en Chilpancingo y en Acapulco un hombre perseguido a balazos. Un día después un hombre asesinado a golpes fue hallado en Acapulco. El 17 otro asesinado con torniquete fue dejado en la misma ciudad.
El lunes 18 las víctimas fueron un hombre en Tlapa y otro encontrado en Eduardo Neri. Un día después en Acapulco fueron asesinados una checadora de camiones urbanos y un hombre.
El día 20 un ataque en el lienzo charro de Chilpancingo dejó dos vendedores de alimento para caballos muertos, en Zihuatanejo fue encontrado el cuerpo de un hombre, y en Olinalá repuntó nuevamente la violencia con otros seis desmembrados hallados después de una irrupción, entre ellos un joven de 25.
El viernes 22 se reportaron los homicidios del subdirector de Seguridad Pública de Igualapa, René Hernández, en una emboscada, así como de un chofer de un autobús de pasajeros en Ometepec, un hombre en Huitzuco y otro en Acapulco. Dos días después hubo un joven ultimado en Tlapa, en Acapulco se halló el cadáver de un hombre y una cabeza humana.
El lunes de la semana pasada hubo otro homicidio con torniquete en Acapulco y en Olinalá un muerto a balazos. El martes fueron asesinados en Zapotitlán Tablas una prima del quien fue el abogado de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Vidulfo Rosales, acompañada de su esposo, además de un repartidor de la empresa Sonigas en Chilpancingo y un chofer de una Urvan del transporte público en Ometepec.
El miércoles pasado una pareja fue asesinada en Acapulco, el jueves se reportó una irrupción en Coyuca de Benítez en la que fueron asesinados un hombre, su esposa y su hija menor de edad, el viernes fueron dejados dos desmembrados en San Marcos, y en el último día del mes hubo dos hombres muertos a balazos en Acapulco.
Yee Trujillo/ Foto: El Sur


