22 noviembre,2024 8:12 am

Suman cuatro los muertos en el ataque a choferes que iban a marchar

Preocupan a defensores de derechos humanos los asesinatos y las amenazas del crimen organizado contra manifestantes y llaman a no dejarse intimidar. Ejecutan a un hombre en Renacimiento y lo calcinan

Chilpancingo y Acapulco, Guerrero, 22 de noviembre de 2024. El número de víctimas del ataque armado en el estacionamiento de la Bodega Aurrerá Sur aumentó a cuatro hombres muertos y cinco más heridos.

De acuerdo con fuentes policiacas, este jueves alrededor del mediodía se confirmó que el transportista Salvador Malagón García, de unos 35 años de edad, murió en un hospital particular a donde fue trasladado luego de resultar herido durante el ataque.

En tanto que el miércoles, los hombres identificados como Francisco Badillo Sánchez y Silvestre Nava Romero de 58 y 36 años, respectivamente, son las dos víctimas que quedaron tendidas sobre la banqueta de la avenida Ruffo Figueroa.

Ese mismo día en la clínica del ISSSTE, horas después del ataque, murió José Luis Acosta Marín de 69 años, quien era líder de los conductores de la ruta que va desde la colonia Guerrero 200 hasta el Mercado Central Baltazar R. Leyva Mancilla.

Mientras que las víctimas identificadas como Roberto “N”, Víctor “N”, Jorge Raúl “N”, José Alberto “N” y Manuel “N”, permanecen en diferentes hospitales y su estado de salud es reservado.

De manera extraoficial, las mismas fuentes indicaron que todas las víctimas son transportistas.

En un audio que circuló en WhatsApp se supo que los transportistas fueron citados a una reunión en la Bodega Aurrerá Sur el miércoles a las 9:30 de la mañana, vestidos de civiles.

El ataque ocurrió a las 11:05 de la mañana, cuando los transportistas también agremiados al Frente Democrático Guerrerense se alistaban para protestar bloqueando avenidas principales de la capital, con el objetivo de exigir una audiencia con autoridades de los tres niveles de gobierno para demandar atención a los damnificados de los huracanes John y Otis, entre otros apoyos.

En un recorrido por la Bodega Aurrerá Sur, ubicada entre el bulevar Vicente Guerrero y la avenida Ruffo Figueroa, se observaron actividades normales.

Alrededor de la parada del transporte público, donde quedó el cuerpo de uno de los transportistas asesinados, comerciantes volvieron a instalar puestos semifijos de comida, aguas frescas y botanas.

Mientras que las Urvan de la Ruta Oriente, que hacen base en esa parada, circularon con normalidad, al igual que el resto del transporte público en la ciudad.

Exhiben video del momento en que sicarios abandonan el cuerpo de Alejandro Arcos

Una cámara de vigilancia captó el momento en el que dos hombres abandonaron el cuerpo del alcalde Alejandro Arcos Catalán en la colonia Villa del Roble.

El periodista Héctor de Mauleón difundió el video correspondiente en su cuenta oficial de X; también lo describió en su columna publicada en El Universal, en la cual refirió que Los Ardillos gozan de impunidad debido a que grabaron sus encuentros con diversos actores políticos.

El video obtenido de la cámara de vigilancia dura 1:08 minutos y fue grabado a las 4:39 de la tarde del 6 de octubre. En las imágenes se observa a un hombre en motocicleta guiar a otro que conducía la camioneta de la marca Volkswagen tipo Robust, cargada con víveres, en la cual fue hallado el cuerpo decapitado del alcalde postulado por la alianza PRI-PAN-PRD.

Ambos hombres llegaron a la colonia Villa del Roble por el viejo Libramiento a Tixtla, tomaron la calle Moctezuma y se detuvieron en el Andador Número 1.

Les tomó a los dos presuntos sicarios unos 40 segundos estacionarse, dejar la camioneta con el cuerpo del alcalde en el asiento del copiloto y su cabeza en el toldo, antes de retirarse a bordo de la motocicleta rumbo al Libramiento por el cual llegaron. Aunque el video sólo captó el momento en el que los dos hombres llegaron, entran y salen del andador.

Este video forma parte de los datos de prueba presentados por la Fiscalía General del Estado en contra del ex encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Germán Reyes Reyes, acusado de haber ordenado el asesinato de Alejandro Arcos por negarse a incluir en su gabinete a personas vinculadas con Los Ardillos.

Durante la audiencia inicial de formulación de imputación que se realizó el pasado 12 de noviembre en el Juzgado de Control y Enjuiciamiento Penal, con sede en la Ciudad Judicial, luego de la detención de Germán Reyes, la agente del Ministerio Público informó que el hombre que conducía la camioneta, quien vestía una playera de camuflaje tipo militar, fue identificado como Marco Antonio Osorio Castrejón, El Michoacano.

De acuerdo con los testimonios del comerciante Domitilo Cándido Pila y un agente de la Policía Municipal, éste último anónimo, Germán Reyes ordenó a El Michoacano asesinar a Alejandro Arcos, le pidió expresamente “la cabeza” del perredista, y en el crimen participaron otros dos hombres identificados como El Jimmy y El Junior.

Sin embargo, para la jueza Yolanda Mora Silva los videos aportados por la Fiscalía no son un dato de prueba contundente contra Germán Reyes debido a que el ex funcionario no aparece en los mismos. También cuestionó a la institución por no explicar de qué manera logró identificar al sujeto que manejó la camioneta como la misma persona que recibió la orden de cometer el asesinato, es decir, como El Michoacano.

En la etapa jurídica en la que se determinó la vinculación a proceso de Germán Reyes como probable responsable de ordenar el asesinato de Alejandro Arcos, la agente del Ministerio Público informó que cuenta con otros videos captados.

Preocupan a defensores los asesinatos y las amenazas del crimen contra manifestantes

Defensores de derechos humanos expresaron su preocupación ante el ataque armado a los transportistas cuando se concentraban para marchar el miércoles en Chilpancingo, así como por las amenazas del crimen organizado a los damnificados del huracán John que bloqueaban la carretera en la Costa Grande.

Alertaron que con ello se pretende amedrentar a los grupos sociales para que ya no salgan a exigir la solución de sus demandas.

Consultados por separado, el director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello), José Filiberto Velázquez Florencio y la directora del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Teodomira Rosales Sierra, coincidieron en hacer un llamado a los grupos sociales a no intimidarse y, por el contrario, salir a defender los espacios públicos y la libertad de manifestarse para exigir la solución de sus demandas.

Antes eran los paramilitares, ahora son los grupos delictivos

El director del Centro Minerva Bello, Filiberto Velázquez Florencio declaró que si antes eran paramilitares los que actuaban en contra de los grupos y organizaciones sociales que se manifestaban para exigir la solución de sus demandas, ahora son los grupos delictivos los que presionan y demuestran que son los que ponen el orden en el estado.

El sacerdote y activista en materia de derechos humanos, explicó que actualmente el crimen organizado ya es parte de la economía local y que ven afectados sus intereses en las organizaciones sociales que se manifiestan.

En su opinión estos grupos delictivos actúan por su propia cuenta, dijo, y agregó que no cree que las autoridades los utilicen para que intimiden a los movimientos sociales, aunque reconoció que el gobierno resulta beneficiado de estas acciones del crimen organizado.

Sin embargo, expuso que su actuación muestra el nivel de impunidad con que actúan ante la falta de acción del gobierno, “y de alguna manera ponen en evidencia la influencia que tienen y limitan el derecho a la protesta social en estados como Guerrero que es obra de todos los días”.

El sacerdote advirtió que ante los ataques como el que sufrieron transportistas el miércoles y las amenazas que recibieron los damnificados que bloqueaban en la Costa Grande, en adelante las organizaciones y movimientos sociales “van a medirse” antes de decidir si salir a las calles a protestar ante la falta de condiciones.

Velázquez Florencio consideró que esta es una situación muy complicada porque muestra hasta donde se ha roto el tejido social y se ha corrompido, además de que evidencia la influencia de estos grupos criminales “que ya los tenemos en la vida ordinaria de nuestra sociedad”.

Indicó que la esperanza es que la sociedad salga a conquistar sus espacios públicos que ha ido perdiendo “ese es el reto de la Iglesia y de la sociedad, ver cómo reconquistamos el espacio público, y eso no lo vamos a hacer no saliendo a las calles, no protestando, o cancelando, por ejemplo la feria de Chilpancingo, sino por el contrario, porque si uno hace eso les va dando más espacios a esos grupos”.

En su opinión, a pesar del riesgo la sociedad debe salir a las calles a manifestarse, “esa es la única arma que tenemos”, consideró el activista.

Los criminales cuentan con el respaldo y la protección de algunas autoridades

La directora del Centro Morelos, Teodomira Rosales Sierra, coincidió en que la sociedad debe despertar, dejar la pasividad y exigir que se garantice la seguridad, el derecho a la protesta y a la manifestación para que se resuelvan nuestros problemas.

“No es posible que personas del crimen organizado salgan a impedir las manifestaciones y el gobierno se escude en él”.

Rosales Sierra dijo, a diferencia del sacerdote Velázquez Florencio, que ella cree que el crimen organizado no actúa por su propia cuenta, “indudablemente que cuenta con el respaldo, la protección y reciben instrucciones de algunas autoridades porque solamente éstas saben quiénes se están manifestando y cuáles son sus demandas”.

Declaró que quienes se manifiestan para que sean incluidos en el censo para que reciban apoyo del gobierno federal por las pérdidas que sufrieron por las lluvias del huracán John, es un derecho que tienen a la reparación de sus viviendas y a los apoyos por la pérdida de sus cosechas y enseres domésticos, y si se están manifestando es porque no les ha llegado la ayuda.

“No es posible que ahora a través del crimen organizado se esté intimidando y amenazando a quienes salen a exigir ese derecho”, reprochó.

Para la activista, las autoridades no sólo están permitiendo la actuación de los grupos delictivos, sino que les están dando instrucciones, “¿cómo es posible que siembren el terror para que las personas ya no puedan manifestarse?”.

Dijo que el ataque a los transportistas fue un acto terrorista, “puesto que se pretende sembrar el terror entre los grupos sociales para que ya no salgan a manifestarse a exigir sus derechos, a pesar de que es un derecho que tienen establecido en la Constitución”.

Agregó que si la gobernadora no es consciente de lo que está pasando en el estado que gobierna, o no es sensible ante el problema de violencia que está cobrando la vida de personas inocentes, debería considerar su permanencia en el cargo “y por dignidad debería renunciar, si ella siente que no puede asumir la autoridad que le permita gobernar el estado”.

Opinó que debe llegar una persona apta, con calidad moral y sensible en el ejercicio de gobernar “y que garantice nuestra seguridad y se preocupe por las personas”.

La defensora de derechos humanos declaró que con estas acciones se está demostrando que en Guerrero son ellos, los grupos delictivos, los que tienen el control del pueblo, no el gobierno.

Rosales Sierra recriminó que no es posible que ahora “quienes no nos sentimos satisfechos por la falta de atención de nuestras demandas mejor nos encerremos en nuestras casas con todos nuestros problemas encima, con hambre por haber perdido nuestras siembras y sin que llegue la ayuda humanitaria que es un derecho a la alimentación, a la salud, a un trabajo digno y con falta de justicia”.

Insistió en que no cree que sea el crimen organizado el que está actuando por su cuenta, “más bien hay colusión y a través de los grupos delictivos el gobierno siembra el terror entre la población”.

Opinó que ante ello el pueblo ya debe despertar y organizarse, “no es posible que tengamos un territorio lleno de militares y de gente de la Guardia Nacional y de todas maneras estén asesinando a las personas y sea el crimen organizado el que sigue manteniendo el control”.

Ejecutan de un balazo en la cabeza a un hombre y lo calcinan en Ciudad Renacimiento

Un hombre fue encontrado ejecutado de un balazo y calcinado, en la colonia Ciudad Renacimiento.

El crimen fue reportado en los primeros minutos de este jueves entre las calles Montes de Oca esquina con Azoyú, de acuerdo con el expediente ministerial.

Mediante patrullajes de seguridad, efectivos la Marina localizaron el cadáver del hombre tendido en el pavimento.

El reporte policiaco indica que hombres armados privaron de la libertad a su víctima, después le dieron un balazo en la cabeza en el lugar mencionado.

Posteriormente, los pistoleros le rociaron combustible para luego prenderle fuego al cuerpo.

El hecho violento generó un fuerte despliegue policiaco de los tres órdenes de gobierno, encabezado por fuerzas federales.

El Ministerio Público sector Renacimiento abrió una carpeta de investigación por el crimen.

Con este caso suman 42 muertos en Acapulco en lo que va del mes, presuntamente relacionados con el crimen organizado, de acuerdo con un recuento de El Sur.

Texto: Alina Navarrete Fernández, Zacarías Cervantes y Redacción/ Foto: Lenin Ocampo Torres