
Texto: DPA / Foto y video: (@RafaelNadal ) Twitter
Barcelona, España, 29 de abril de 2018. El español Rafael Nadal agrandó hoy su leyenda al conquistar su undécimo título en el torneo de tenis de Barcelona aplastando en la final al griego Stefanos Tsitsipas por 6-2 y 6-1 en una hora y 18 minutos.
El número uno del mundo, que hace apenas una semana levantó también su undécima corona en Montecarlo, cerró así una semana perfecta en su club en la que no cedió un solo set.
En una de las finales más cortas del torneo, el número uno del mundo se impuso por 6-2 y 6-1 a Tsitsipas para alargar su reinado en la arcilla del torneo organizado por su club.
El undécimo título del español en Barcelona llegó apenas una semana después de que Nadal levantara también su trofeo número once en Montecarlo, algo nunca antes conseguido por ningún tenista.
“Lo difícil es mantener un nivel alto semana tras semana, aunque tengo experiencia, sin duda. El primer día tocó jugar no muy bien, pero venía de una buena dinámica y eso ayuda”, afirmó Nadal en la pista que se lleva su nombre, en declaraciones a Televisión Española.
En el Real Club de Tenis Barcelona, Nadal ganó las 11 finales que disputó y 58 de los 61 partidos que jugó desde que debutó en 2003.
Sin ceder un solo set en toda la semana, el número uno del mundo se exhibió en la final ante Tsitsipas con su mejor versión, muy seguro con su derecha y explotando las debilidades del joven griego, la revelación del torneo de la capital catalana.
Tsitsipas, que se había deshecho de sus rivales anteriores mostrando un gran nivel de tenis, tuvo apenas un juego de gloria, el primero, que le ganó en blanco a Nadal.
La lluvia y el viento parecieron molestar al tenista español en el desapacible inicio de la final, que tuvo que pararse durante unos minutos por el agua que caía.
Nadal, en cualquier caso, ganó su primer servicio, quebró el de su rival en el tercero y, a partir de entonces, puso la directa para conquistar la primera manga en 40 minutos.
Desbordado por los golpes del número uno, Tsitsipas intentó buscar las líneas, pero cometió numerosos errores no forzados y se mostró muy irregular con el revés, su golpe más vulnerable.
El segundo set, que duró apenas 38 minutos, fue incluso más fácil para un Nadal que ganó los cuatro primeros juegos de corrido para imponerse, finalmente, por un expeditivo 6-1.
“Tsitsipas es un jugador fantástico, que necesita proceso de maduración. Después del tercer juego, me ha dado cuenta de cómo podía hacerle daño, ha salido bien y luego él, ya más tenso, ha cometido más errores”, resumió Nadal su final más corta en el Torneo Conde de Godó, como se lo conoce popularmente.
Con su nuevo título en Barcelona, el 76 en su ya larga carrera, el campeón de 16 Grand Slam envió un poderoso mensaje a sus rivales de cara a Roland Garros, su torneo fetiche.
Tras un comienzo de año marcado por las lesiones -una lesión en el psoas de la pierna derecha le obligó a retirarse en los cuartos de Australia y a ausentarse en Acapulco, Indian Wells y Miami-, el español parace listo, de nuevo, para intentar conquistar su undécimo trofeo en la arcilla de París.
“Estamos en una parte del año para no hacer muchos ‘resets’, sino para disfrutar de la competición, de las victorias y de jugar aquí, en mi casa. La próxima semana estaremos en Madrid, que también es jugar en casa”, concluyó un satisfecho Nadal, antes de dedicar su undécimo trofeo barcelonés al público de su club.
El Rey de la tierra: Rafa Nadal.
El punto mágico de la final. pic.twitter.com/PWlITxRH0w— Tenis en Movistar+ (@MovistarTenis) 29 de abril de 2018


