17 marzo,2020 5:16 am

También la iglesia cancelaría actividades de Semana Santa y cerraría parroquias

Ante la emergencia sanitaria no hay que exagerar ni alarmar a la gente, “pero sí, tenemos que ser responsables”, dice el obispo Salvador Rangel.

Chilpancingo, Guerrero, 17 de marzo de 2020. Luego de que el gobernador Héctor Astudillo Flores y el secretario de Salud Carlos de la Peña Pintos confirmaron un segundo caso positivo de Covid-19 en Guerrero, el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, no descartó que la iglesia pase a la segunda etapa de emergencia que implicaría cerrar las parroquias y suprimir las actividades de la Semana Santa.

Sin embargo, llamó a no ser alarmistas: “Es una emergencia que estamos sufriendo pero no hay que ponerle de más, no hay que exagerar, ni alarmar a la gente, pero sí, tenemos que ser responsables”, dijo consultado por teléfono.

El domingo el prelado llamó a cumplir con las medidas de la primera etapa, como no darse el saludo de la paz a la hora de la misa, sino por medio de un gesto; recibir la comunión en la mano durante la misa, estornudar a la altura del codo, así como quitar las pilas de agua bendita en la iglesias donde no haya contaminación.

Ayer, agregó que por la emergencia, las autoridades sanitarias le están pidiendo a la iglesia que no se hagan reuniones con más de 5 mil personas.

“Ojalá que las cosas no empeoren de aquí a la Semana Santa, pero si es necesario cerrar iglesias y suprimir las actividades de la Semana Santa, se tiene que hacer, vamos a utilizar esas medidas de prudencia sin alarma, pero tenemos que animar a la gente a guardar estas medidas sanitarias”, dijo.

Agregó que están muy al pendiente de esta emergencia sanitaria y que los obispos han dado algunas disposiciones para que no haya contagios. “Hasta ahorita se consideran esas cosas ordinarias hasta que no se venga la segunda etapa de la emergencia”, insistió.

Admitió: “La situación se está agravando, ya pusieron cuarentena en toda Italia, España y Alemania, entonces no hay que descuidarse”.

Para el obispo lo más probable es que se venga esa segunda emergencia, y recomendó: “Lo importante es que tenemos que estar pendientes”, pues dijo que de acuerdo a las autoridades en dos días se confirmaron dos casos, mas, (en Guerrero) y en el país ya suman 53. “Entonces yo creo que si se va a venir esta pandemia y lo importante es acatar las medidas sanitarias”, insistió.

“Es una emergencia que estamos sufriendo, pero no hay que ponerle demás, no hay que exagerar, ni alarmar a la gente, tenemos que ser responsables”, pidió.

Por ejemplo dijo que el arzobispo de Monterrey ya mandó cerrar las iglesias a partir del domingo pasado, mientras que el cardenal Carlos Aguiar de la Ciudad de México el mismo domingo celebró en la Basílica “y dijo que tenían que continuar las actividades igual hasta nuevas noticias de las autoridades sanitarias, y yo estoy más con el cardenal Aguiar; estar muy atentos ante una emergencia que se nos venga, pero no alarmarnos”, recomendó.

Dijo que las autoridades informaron que del 20 al 30 posiblemente se vendría la segunda etapa, “y nos faltan algunos días para el 20, ya veremos lo que decide la mayoría de los obispos, no debemos adelantarnos”.

Declaró que para la Semana Santa faltan tres semanas, y que espera que en tres semanas las cosas vayan tranquilas “y podamos celebrar las misas. Dios quiera que no pasen cosas graves en Guerrero”, deseó.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Luis Daniel Nava-Archivo