
Abelardo Martín M.
Como si los espíritus liberados entre la Noche de Brujas y el Día de Muertos se hubieran quedado entre nosotros y decidido no regresar a sus nichos y tumbas, los días recientes han traído retos, tragedias, pasmos y omisiones, cuyo significado valoraremos, ponderaremos y comprenderemos sólo con el paso del tiempo y las consecuencias de lo que hoy ocurre.
En vísperas del Halloween, el gobierno estadunidense vetó o puso una censura a las operaciones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el AIFA, como origen y destino de rutas con Estados Unidos, y dispuso la cancelación de vuelos de aerolíneas nacionales hacia aquel país, en represalia por supuestas violaciones al Acuerdo Aéreo vigente entre ambas naciones, luego de que los llamados “slots” y operaciones de carga en el aeropuerto de la ciudad de México le fueron removidos a compañías de Estados Unidos.
A continuación la compañía española Movistar anunció que retira sus negocios de telefonía en nuestro país, después de una presencia de veinticuatro años en territorio hispanoamericano. La telefónica española, en una audaz estrategia sorprendió al mercado, competidores y clientes, con su decisión de concentrarse en el mercado europeo y Brasil. En México, cuenta con 23 millones de clientes que no son poca cosa y tendrán que migrar a otras compañías, especialmente América Móvil a través de Telcel.
En otro tema, quizá el que más resonancia, sin duda ha tenido en la administración de la presidenta Claudia Sheimbaum Pardo, noviembre inició con la ejecución del alcalde del municipio michoacano de Uruapan, Carlos Manzo, según todos los indicios, a manos de la delincuencia organizada. Su muerte ha dado pauta a muestras de indignación y hartazgo de la población local, que se han replicado en todos los estados del país y enrarecido el ambiente político nacional.
A 10 días de esos lamentables y dolorosos hechos, se ha anunciado el Plan Michoacán, con el cual se busca alcanzar la paz y la justicia en la entidad, que lleva mas de dos décadas bajo el dominio de las bandas de criminales, a consecuencia del debilitamiento de las autoridades municipales, estatales y federales, aunque en el último sexenio se haya recuperado el rumbo perdido.
Entretanto otro hecho significativo y lamentable en el que la presidenta fue protagonista y víctima de lo que miles de mujeres sufren a diario: la jefe del poder ejecutivo, decidió recorrer unas calles del centro histórico de la capital del país y fue víctima de acoso físico por parte de un sujeto que ya está en prisión y procesado por el delito, pero con ello quedó al descubierto e innegable evidencia una grave debilidad del aparato de seguridad de nuestra gobernante, aparato que reaccionó mucho después de la proximidad del acosador, lapso que habría resultado definitivo en el caso de que el objetivo hubiese sido atentar contra ella. Tan increíble es la falla que ha dado lugar a especulaciones de si se trató de un distractor y de si en el acoso no hubo maquinación, lo que finalmente queda descartado.
En otro plano, también en este lapso, el gobierno de Perú anunció el rompimiento de relaciones diplomáticas con México, culminación del desencuentro que comenzó con la caída del presidente Pedro Castillo, cuyo pretexto final ha sido el otorgamiento de asilo político a quien fuera su primera ministra, Betssy Chávez. Ya sin sede diplomática mexicana, el destino inmediato de Chávez es incierto porque el régimen peruano se niega a otorgarle el salvoconducto para abandonar el país. Algunos congresistas peruanos, ya encarrerados, declararon persona “non grata” a la mandataria mexicana, lo que muchos diplomáticos consideran inadecuado y excesivo, en tanto el problema entre ambas naciones tiene su origen desde antes que la actual mandataria mexicana asumiera su cargo, lo que revela o descubre a quienes, en vez del aprovechamiento de las vías diplomáticas, decidieron el rompimiento de relaciones, ya sólo faltaría una declaración de guerra, lo que es a todas luces descabellado.
Junto a los diferendos, se puede observar un bajo perfil de nuestro gobierno en foros internacionales en que se requeriría una mayor presencia. El pasado fin de semana tuvieron lugar en forma sincrónica dos reuniones de gran relevancia. En Colombia, en la población de Santa Marta, tuvo lugar la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños con la Unión Europea, cuya trascendencia es evidente para el futuro de la región, y en Belem, Brasil, en el corazón de la Amazonia, se encontraron los líderes de la llamada COP30, Cumbre del Medio Ambiente, crucial para la respuesta del planeta al cambio climático.
A ninguna de esas reuniones asistió la presidenta mexicana, aunque sí hubo representación oficial mexicana, en Santa Marta con el canciller Juan Ramón de la Fuente, y en Belem con la secretaria del Medio Ambiente, Alicia Bárcena, quien por cierto en su intervención se refirió a que hay una parálisis internacional en torno al tema. Pues sí.
En concordancia con este panorama de sombras, en Guerrero la nota de violencia en estos días ha ocurrido en la comunidad de Ayahualtempa, en el municipio de José Joaquín de Herrera, donde en un confuso enfrentamiento de policías comunitarios con presuntos delincuentes perdieron la vida tres guardias y hay siete heridos de gravedad. Tan confuso está el asunto que la información oficial empezó por negar los hechos, para después minimizarlos. Todo sucedió, aquí también, en el Día de Brujas. ¿Andarán los demonios sueltos?.
El mes arrancó entre brujas y espíritus malignos, aunque ya ayer, oficialmente, se dieron a conocer buenos y amplios detalles de la organización del Campeonato Mundial de Futbol a celebrarse durante 40 días en Estados Unidos, Canadá y México, lo que con toda justificación, privilegio y orgullo, representa la oportunidad de mostrar y demostrar las mejores caras de nuestro país, la riqueza cultural, la anfitrionía, generosidad, buen carácter y ánimo de los mexicanos ya con dos experiencias exitosas previas.
El certamen mundial del balompié es una extraordinaria oportunidad para que los mexicanos se enfoquen en una magna tarea que anima, enaltece los valores y revitaliza todos los aspectos de la vida nacional. La propia presidenta Sheinbaum, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez y la responsable de la organización, por parte de México, Gabriela Cuevas, dieron a conocer los detalles, con el reconocimiento explicito de la FIFA, representada por su director ejecutivo para México, Jürgen Mainka.


