
Chilapa, Guerrero, 14 de enero de 2018. El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que el caso de los siete jóvenes de la capital desaparecidos presuntamente por policías municipales, de los cuales dos continúan sin aparecer, es un ejemplo de que “todo el estado está en manos del narcotráfico”.
En declaraciones, pidió que las autoridades le pongan más ganas en la investigación y a clarificar cuáles fueron los móviles para secuestrar a los muchachos y buscar la forma de hacerlos aparecer con vida, y que este sea un camino para que haya paz y tranquilidad en el estado.
Sobre los hechos violentos que dejaron 11 muertos en el poblado La Concepción de Acapulco, afirmó que Guerrero se ha distinguido por proyectos trasnacionales como la presa La Parota y las minas abiertas que tanto contaminan pero que al final son muy pocos los beneficiados y los extranjeros siempre se llevan la riqueza.
Rangel Mendoza dijo que es un problema antiguo y viejo, y llamó a informar a la gente de los beneficios y perjuicios para que no se beneficie solo a “los ganones” sino a la gente ordinaria.
Anunció que mañana encabezará una misa por los 150 años de la diócesis, en las que estarán el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González, y obispos de las distintas diócesis del estado.
Texto y foto: Luis Daniel Nava


