12 diciembre,2019 4:46 am

Toman una caseta los familiares de los afectados por la fuga de amoniaco; piden cooperación

El gobernador Héctor Astudillo Flores anuncia que se buscará que la empresa propietaria de la pipa, que derramó 40 mil litros del químico, pague por los daños

La Unión, Guerrero, 12 de diciembre de 2019.Vecinos y familiares de personas intoxicadas por el derrame de amoniaco, de las comunidades El Pinzán y La Compuerta, del municipio de La Unión, y de Infiernillo, Michoacán, tomaron la caseta Feliciano de la autopista Siglo XXI, para pedir cooperación a automovilistas destinada a atender a los intoxicados luego del accidente de una pipa.

Por su parte, el gobernador Héctor Astudillo Flores anunció que se buscará que la empresa propietaria de la pipa, que derramó 40 mil litros de amoniaco, pague por los daños.

Además, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, precisó que son ocho y no nueve, como el lunes informó de manera preeliminar el secretario de Protección Civil, César Mayares, los muertos por el derrame químico.

Desde las 10 de la mañana, los manifestantes pidieron 50 pesos de cooperación a los automovilistas, con el fin de reunir dinero para sus familiares que siguen intoxicados por la inhalación de amoniaco, luego del accidente de una pipa de la empresa SIMSA, que transportaba dos contenedores con 80 mil litros del químico.

Uno de los manifestantes, Delfino Solano Bustos, declaró que hasta este miércoles la cifra de fallecidos es de 12, pero que hay entre 35 y 40 personas graves; entre ellos niños, y que el martes por la tarde-noche, 35 personas de La Compuerta se trasladaron a Lázaro Cárdenas, a recibir atención médica porque tenían vómito, dolor de cabeza, irritación en garanta, nariz y ojos, pues en el ambiente aún se percibe el químico.

Señaló que la empresa aseguradora Quálitas se ha negado a cubrir los gastos funerarios de las personas fallecidas, y contó que él perdió a su hermano Huber, un checador de autobuses, quien iba en el vehículo de pasajeros Purépechas, que quedó atrapado en la nube tóxica la noche del viernes, y hasta el momento no han tenido ningún tipo de ayuda o indemnización por su fallecimiento.

Indicó que durante los días más difíciles de este siniestro, que fueron el viernes, sábado y domingo pasado, trabajadores de la compañía aseguradora hicieron firmar a los afectados “una hoja del perdón” para que pudieran recibir atención médica, por lo que ya no tienen derecho a entablar alguna acción legal para cobrar una indemnización, “se aprovecharon de que la gente estaba vulnerable. Lo que queremos es que eso se venga abajo, porque por supuesto que mucha gente se va a quedar con secuelas graves en su cuerpo a causa de la intoxicación”.

Pidió a las autoridades de Guerrero y Michoacán que los apoyen, porque los gastos médicos de los pacientes que siguen internados son impagables para ellos, porque son personas de escasos recursos económicos.

Aseguró que hasta este miércoles ninguna autoridad había acudido a ambas comunidades de Guerrero, a ayudarles a enterrar sus animales muertos, que toda la zona hay una “pestilencia” y que los árboles están negros.

Pero poco después, cuando llegó al lugar Juan Antonio Reyes Pascacio, representante del encargado de la oficina del gobernador, Alejandro Bravo Abarca, y el regidor de Salud de La Unión, se desdijo cuando ambos funcionarios le aseguraron que un día anterior ya habían estado ahí trabajadores de Protección Civil del estado, haciendo un censo de “animal por animal” muerto.

Delfino Solano dijo que desconocen el impacto en el medioambiente que ha provocado el derrame, pues el líquido corrió hacia los manantiales de donde se abastecen las poblaciones, “tenemos miedo de usar esa agua, porque no sabemos si está o no contaminada”.

A la protesta llegó el ex coordinador de la Zona Económica Especial Puerto Unión, Juan Antonio Reyes Pascacio, como representante del gobierno estatal, para dialogar con los manifestantes, a quien les dijo que como un gesto humanitario, el gobernador Héctor Astudillo Flores apoyó económicamente a dos familias que perdieron un ser querido a consecuencia de la fuga del amoniaco, una de esas familias es la de Delfino Solano. Indicó que estaba en ese lugar para hacerles saber que seguirían llegando más apoyos, pero independientemente de eso, los afectados tendrán que hacer la labor ante la empresa propietaria de la pipa y la compañía aseguradora, para que respondan por las afectaciones.

En la toma de la caseta también había vecinos de la comunidad Infiernillo, que pertenece al municipio de Arteaga, Michoacán. Uno de ellos tomó la palabra, para agradecer el apoyo que han recibido por parte del gobernador de Guerrero, pues aseguró que a cinco días del siniestro, ningún funcionario del Ayuntamiento de Arteaga o del gobierno de Silvano Aureoles Conejo se ha acercado a ellos, para ver la manera de apoyarlos, “más bien el gobernador de Guerrero dijo que nos iba a mandar un lote de medicinas, porque no tenemos ni doctor en el centro de salud”.

Otro vecino de Lázaro Cárdenas, Michoacán, dijo que su hija falleció la noche del accidente, que ella viajaba en el autobús que quedó atrapado en la carretera y ayudó a otros pasajeros a salvarse. Comentó que estaba en la caseta apoyando a quienes estaban pidiendo dinero a los automovilistas, porque él tampoco ha recibido ninguna notificación por parte de la compañía aseguradora, “sé lo que es perder a un ser querido siendo uno tan pobre, aquí estoy en apoyo a ellos y a sus familiares que todavía siguen internados”.

Reyes Pascacio les comentó que lamentaba que las autoridades michoacanas no han atendido a sus paisanos, “nosotros tenemos que estar pendientes de los de Guerrero, pero ya han visto que por humanidad, también se les ha apoyado a ustedes con lo que se ha podido”, les dijo. “Es que aunque somos de otro estado, todos somos hermanos”, le contestó uno de los damnificados, quien se dolió que “en otras ocasiones han pasado desgracias y luego luego hacen centros de acopio para ayudar a la gente. En nuestro caso, el resto de los mexicanos nos están dejando solos”.

Antes, el gobernador Astudillo Flores anunció que se buscará que la empresa propietaria de la pipa que derramó 40 mil litros amoniaco el viernes, en la Autopista Morelia-Lázaro Cárdenas, pague por los daños.

Manifestó que se va a buscar por todos los canales posibles que la empresa se haga responsable de los daños y afectaciones causados, que pague una indemnización por las personas afectadas en el accidente, que ha dejado nueve muertos y 51 intoxicados.

El gobernador estuvo en Zihuatanejo, donde encabezó la reunión de la Mesa Regional para la Reconstrucción de la Paz, que se llevó a cabo en las instalaciones del Sector Naval, en este puerto. Al término, hizo un recorrido por el muelle principal para ver el avance de su reconstrucción, junto con el presidente municipal priista, Jorge Sánchez Allec, y el delegado federal Pablo Amílcar Sandoval Ramírez, entre otras autoridades, y luego fue entrevistado por los reporteros.

Sobre la situación que viven las familias de las comunidades El Pinzán, La Compuerta y La Garita, entre otras más, luego del derrame de 40 mil litros de amoniaco, el gobernador manifestó que hablaron de este tema en la reunión.

“También en la coyuntura se encontró un tema que recientemente sucedió aquí cerca de La Unión, en la colindancia con Michoacán, pues la segunda parte de la pipa que se desprendió y que causó daños, hasta este momento, si bien recuerdo, ocho personas fallecidas y una importante cantidad de personas lesionadas, que algunas siguen en recuperación, daños a la población de El Pinzán. En todo esto estuvo con nosotros el presidente municipal de La Unión (Crescencio Reyes Torres) y nosotros ratificamos el interés de apoyar”.

“Vamos a organizar una serie de apoyos para las familias. Ya lo platiqué yo con el presidente municipal, y por supuesto le pedimos a la Fiscalía General del Estado que le diera puntual seguimiento, para la ruta de la responsabilidad civil, por las indemnizaciones de todas las afectaciones”.

En declaraciones telefónicas, el secretario de Salud, Carlos de la Peña, explicó que son ocho los muertos intoxicados por el amoniaco. El lunes por la noche el secretario de protección Civil, César Mayares, dijo que eran nueve las personas fallecidas, pero De la Peña explicó que la cifra era preeliminar, que acudió al hospital general de Lázaro Cárdenas, donde se atiende a las personas intoxicadas y que son ocho las personas fallecidas.

De la Peña explicó que el martes acudió a las comunidades cercanas a donde fue el accidente, con Alejandro Bravo, y se acordó que se rastrearían todos los cuerpos de agua a un kilómetro de distancia de donde fue el accidente, para tomar muestras y descartar alguna contaminación. Dijo que se llevaría una planta potabilizadora, que se pondría cal y enterrarían unos animales, como gallinas, que murieron en un rancho cercano.

Texto y foto: Brenda Escobar