
Se investiga el traslado en ambulancia sin seguridad de tres heridos, dice el subsecretario Rodríguez Cisneros
Chilpancingo y Acapulco, Guerrero, 18 de febrero de 2025. Trabajadores de la Secretaría de Salud se encuentran totalmente indefensos “ante la guerra” que mantienen los grupos del crimen organizado en el estado, debido a que “hace muchos años” que los tres órdenes de gobierno dejaron de garantizarles seguridad, sobre todo a los que laboran en los hospitales y centros de salud, así como a los que realizan los traslados de pacientes heridos por bala.
Consultados luego de que sicarios interceptaron una ambulancia la mañana del domingo y ejecutaron a tres heridos y un acompañante que eran trasladados en una ambulancia cerca de Acapulco, trabajadores tanto de Acapulco como de Chilpancingo, aseguraron que los gobiernos federal y estatal no cumplen con los protocolos de seguridad y demandaron el resguardo de la Guardia Nacional o del Ejército.
Uno de los trabajadores del Hospital General Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, declaró por teléfono, que “hace muchos años” que los gobiernos federal y estatal dejaron de encargarse de la seguridad tanto de los hospitales y centros de salud como en los traslados de pacientes lesionados por bala.
Dijo que en las instalaciones hospitalarias se encarga de la vigilancia personal de una empresa de seguridad privada pero sólo para el control del ingreso tanto de los familiares de los pacientes y del personal, pero que el personal de seguridad ni es suficiente y mucho menos tiene la capacitación y el armamento para impedir el ingreso de personas con armas a las instalaciones.
Informó que la vigilancia de personal de la Guardia Nacional, militar o de las policías estatales sólo es circunstancial cuando son ingresados los pacientes heridos por hechos de violencia o cuando personal del Ministerio Público acude a recibir su declaración.
Dijo que igual ocurre en los traslados; “el chofer viaja solo con la buena de Dios”, acompañado de un médico y una enfermera, de acuerdo al estado de salud o el número de pacientes.
El domingo, hombres armados interceptaron una ambulancia particular en la que llevaban a tres heridos a balazos provenientes del municipio de Ayutla, a quienes remataron a tiros dentro del vehículo y mataron a un familiar que los acompañaba e hirieron a un segundo familia que los acompañaba y pudo huir.
En tanto que la noche del viernes hombres armados irrumpieron en el Hospital Donato G. Alarcón ubicado en Ciudad Renacimiento de la periferia de Acapulco, y remataron a balazos a un trabajador del panteón de Las Cruces que había ingresado herido de bala el jueves.
Consultado por teléfono un trabajador del Hospital General de El Quemado, contó que “desde hace mucho tiempo las ambulancias de la Secretaría de Salud no trasladan pacientes de cualquier tipo, muy rara vez”. Explicó que los traslados, sobre todo de los municipios a los hospitales de segundo o tercer nivel, lo hacen ambulancias privadas o las que proporcionan las autoridades municipales y los familiares de los pacientes tienen que cubrir el costo.
Dijo que el traslado se realiza sin vigilancia salvo cuando los pacientes van en calidad de detenidos pero que la vigilancia no es la suficiente como para resistir el ataque de algún grupo armado “que quiere acabar con la vida de los heridos o, incluso, del personal que los campaña”.
En cuanto a la seguridad de los hospitales dijo que hace tiempo que es personal de una empresa privada la que vigila, “hubo un tiempo que sí estuvieron los de la Guardia Nacional, cuando se retomó lo del IMSS-Bienestar pero actualmente ya no tenemos esa seguridad, solamente cuando se tienen situaciones difíciles; cuando han acribillado a gente, pero se presentan después de que suceden las cosas”.
Por ejemplo, declaró que cuando ocurrió “lo del bombazo de hace 20 días” (el 28 de enero) en el Hospital de El Quemado, “yo estaba trabajando cuando se oyó la explosión y más de media hora después llagaron los de la Marina, pero no hay una policía que sea del estado o de la federación que vigile, no, no las hay”, insistió.
Contó que cuando llevan a un lesionado los de la Policía Ministerial o algún interno del Cereso el personal de seguridad se queda mientras tarda la atención al paciente, “pero no hay una vigilancia permanente para las instalaciones, para los trabajadores o para los pacientes en general, denunció, “esa es la razón de que mucha gente se mete a los hospitales y por eso sucedió lo del bombazo y lo del Hospital Donato G. Alarcón”.
El trabajador criticó que el personal de seguridad de la empresa privada, lo que hace, “al contrario de dar seguridad a trabajadores y pacientes, es vigilarnos a nosotros (el personal) para pedirnos el tarjetón y entrar con carro; revisan el carro a la entrada y a la salida o para revisar que entremos con el gafete y el uniforme”.
También dijo que están pendientes de que los familiares de los pacientes entren en las horas de visita o controlan el horario de consultas “cosas así, pero fuera de ello no son garantía de seguridad, la gente del crimen organizado cuando quiere entrar, lo hace, pues si te ponen una pistola ni modo que te les pongas enfrente”.
Indicó que ante esta indefensión en que se encuentran no sólo los trabajadores, sino los pacientes, han pedido que quien se encargue del resguardo sea personal de la Guardia Nacional o militares, “por todo lo que se está viviendo en el estado con los grupos delincuenciales, lógicamente se requiere la atención de personal de seguridad que pertenezca al gobierno, en este caso la Guardia Nacional, el Ejército o la Marina”.
Denunció que los trabajadores están desprotegidos no solamente en cuanto a la seguridad, sino de todo; “regularmente hay falta de material y de medicinas, no de ahorita, sino desde los gobiernos anteriores”.
También denunció que actualmente hay mucho desorden con la entrada en vigor del IMSS-Bienestar, porque no hay una recatagorización del personal; “hay regularizados, no regularizados, transferidos, no transferidos, por contratos en el IMSS-Bienestar, otros del Insabi y los pagos no siempre se hacen como debe de ser”.
Por ejemplo en su caso, que dijo está dentro del grupo de los transferidos, no les han pagado un bono y cinco días de aguinaldo, mientras que de los sindicatos añadió que los trabajadores no saben qué sindicato tienen y aunque algunos no estén afiliados a ninguno les descuentan las cuotas, “pero en los hechos no hay quien nos defienda”.
Trabajadores de Salud piden que heridos de bala sean atendidos en hospitales militares
La presidenta de la Comisión del Salud del Congreso local y secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), la diputada local del PRI, Beatriz Vélez Núñez, informó que sus agremiados le solicitaron presentar una propuesta de ley federal para que los heridos de bala, con presunción de que fueron atacados por la delincuencia organizada, sean llevados a atención a hospitales de la Secretaría de la Defensa Nacional o de la Armada de México.
En consulta telefónica sobre el asesinato de un herido de bala que recibía atención en el hospital Donato G. Alarcón, en Ciudad Renacimiento, Acapulco, informó que tuvo conocimiento en el momento de los hechos por su delegado sindical, de que los trabajadores sufrieron crisis nerviosas y una trabajadora se desmayó.
“Los médicos se pusieron mal. Imagínate que estás en tu guardia aplicando medicamentos cuando ocurre una acción. Todos, muy nerviosos se tiraron al piso, como cualquier reacción de ese tipo”.
Añadió que se plantea construir una iniciativa en la Cámara de Diputados para que estos casos sean enviados directamente a hospitales militares, donde hay controles de acceso y máxima seguridad.
Evitó dar una opinión de la inseguridad en el estado que ha llegado a asesinatos a pacientes en hospitales, como el que era atendido en el hospital de Ciudad Renacimiento, el viernes, y a los cuatro que trasladaban en un ambulancia particular.
Como representante sindical, señaló que muchas veces han señalado estas situaciones en el estado y el país, y han solicitado que “estos pacientes se atiendan en el Ejército, porque la ley obliga al sector salud a atenderlos”.
Aclaró que en los hospitales públicos sólo hay un policía a cargo de la seguridad de los accesos, con macana, “es complicado que pueda atender estas situaciones”
Recordó que hace unos cinco años se colocaron cámaras de video vigilancia en el Donato G. Alarcón, que no ha contenido las situaciones de inseguridad, “no como la que se vivió ahora. Lo más conveniente es hacer una modificación a la ley federal.
Mientras no haya una reforma a la Ley de Salud, señaló que los hospitales están obligados a atenderlos “y los médicos tienen más miedo cuando les llega un paciente con esta situaciones”.
Recordó que hace cinco años hubo distintos tipos de amenazas al personal del hospital de Ciudad Renacimiento, a diferencia de lo que ocurrió el viernes, por primera vez.
Recordó que hace un mes ocurrió en el Hospital General de Acapulco, y ya pasó en el Hospital General de Chilpancingo.
El Sur documentó el 7 de noviembre de 2015, que hombres armados dispararon contra la fachada de la sala de urgencias del hospital Raymundo Abarca Alarcón, donde eran atendidos tres policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), emboscados en Polixtepec, municipio de Leonardo Bravo.
Vélez confió en que no sigan pasando ataques a pacientes en los hospitales “o van a infartar al personal “
Precisó que el personal de salud puede atender heridos de bala, sólo revisan la posibilidad de enviar las atenciones relacionadas con “esas situaciones”, dijo sobre la delincuencia organizada.
La diputada informó que ayer se encontraba en una reunión en la Secretaría de Gobernación, en la Ciudad de México, en su calidad de vicepresidenta del SNTSA, por las protestas de más de 30 trabajadores de Salud en el Estado de México por los problemas en los 23 estados donde hubo una transición de los servicios de Salud, al IMSS Bienestar.
“Salieron a exigir que se entreguen los insumos y que les paguen los salarios”. Señaló que estas deficiencias ocurren en los 23 estados, aunque en Guerrero es menor porque el Sntsa han estado interviniendo.
Se investiga el traslado en ambulancia sin seguridad de tres heridos: subsecretario
El subsecretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, informó que la Fiscalía General del Estado (FGE) ya investiga el asesinato de cuatro personas que viajaban en una ambulancia, tres de ellas heridas, la madrugada del domingo en la carretera Acapulco-Pinotepa Nacional.
En entrevista en el Congreso local, Rodríguez Cisneros aseguró que se investigan los protocolos de actuación que permitieron el traslado de tres personas heridas, víctimas de un enfrentamiento armado, de Ayutla de los Libres hacia Acapulco, quienes fueron asesinadas en el camino hacia el puerto.
El funcionario estatal mencionó que por órdenes de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, se investiga el protocolo y la actuación que se hizo para trasladar sin seguridad a los tres heridos, que culminó con su asesinato en la carretera.
“Ya la Fiscalía está haciendo acto de investigación, se está revisando el protocolo que siguieron en el hospital, la señora gobernadora instruyó desde el primer momento seguir la revisión de este protocolo de actuación y cómo es que se da este movimiento para las persona lesionadas”, dijo el subsecretario.
“Hay protocolos que tienen que seguir las instituciones de Salud, tienen que dar parte a las autoridades cuando se hagan ese tipo de actividades”, explicó.
Rodríguez Cisneros consideró “lamentables” los hechos de violencia ocurridos el pasado fin de semana, y mencionó que todos los hechos ya los investiga la Fiscalía General del Estado (FGE).
La noche del viernes civiles armados ingresaron al hospital Donato G. Alarcón, en Acapulco, y asesinaron a un trabajador del Panteón de Las Cruces, que fue herido a balazos un día antes.
El domingo por la mañana fue atacada a balazos la secretaria de la Comisaria Ejidal de Tlapa, y consejera electoral de la Junta Distrital 05 del INE, Aremy Rodríguez Santiago. A estos hechos se sumó el ataque en contra de la ambulancia que fue interceptada por hombres armados que asesinaron a tres heridos y al padre de uno de ellos, al cual identificaron como trabajador del Instituto Nacional Electoral (INE), adscrito al módulo de atención ciudadana de Ayutla.
Ante estos hechos, Rodríguez Cisneros consideró que “son muy lamentables, no deben de ocurrir, porque ahí faltó (…), alguien no siguió el protocolo, por eso se está desarrollando una investigación y habrá responsables”, aseguró.
El gobierno del estado coadyuva con autoridades federales que erradican enervantes
El pasado domingo, el obispo emérito de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, después de oficiar una misa en la catedral de Chilapa, declaró a reporteros que en Guerrero sí se produce fentanilo el cual es enviado de manera ilegal a Estados Unidos por grupos del crimen organizado.
Al respecto, Rodríguez Cisneros negó que en Guerrero se produzca el fentanilo y aseguró que se trabaja en conjunto con el gobierno federal y el Ejército para prevenir el tráfico de enervantes
“Yo respeto mucho las declaraciones del señor obispo, no las comparto, nosotros tenemos una información diferente en la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz, lo cierto es que en la entidad se están haciendo acciones de erradicación de enervantes muy importantes por parte del gobierno de México, y el gobierno del estado coadyuva en ese sentido”, indicó Rodríguez Cisneros.
Agregó que hay comunidades en las que la población o las autoridades impiden que se realicen acciones de seguridad o de “erradicación de enervantes”, y que la labor del gobierno estatal es dialogar con los comisarios y presidentes municipales para que se permitan dichas acciones, aunque evitó mencionar los poblados donde se han enfrentado a esas situaciones. “Nosotros hacemos el llamado a que se sujeten a la ley”, dijo.
El ataque a la ambulancia de Ayutla, por la división en un grupo delictivo, señalan
El enfrentamiento que dejó un muerto en Tutepec y tres heridos que fueron rematados luego en la ambulancia, junto con el padre de uno de ellos, es producto de una división entre integrantes de un grupo delictivo, según diversas fuentes de Ayutla.
El sábado hubo un enfrentamiento a balazos en Tutepec, municipio de Ayutla, que dejó un hombre muerto y tres heridos, que fueron trasladados al hospital de ese municipio de la Costa Chica pero por la gravedad sus heridas fueron enviados a Acapulco.
Poco antes de las 5 de la mañana, cuando la ambulancia particular pasaba el puente del río Papagayo fue interceptada por hombres armados a bordo de un taxi. Los hombres remataron a los heridos dentro de la ambulancia
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que el ataque ocurrió en la carretera Pinotepa Nacional-Acapulco, en el poblado Bella Vista Papagayo, en el puente del río Papagayo.
La FGE informó que en ese lugar se encontró una ambulancia de Atención Médica Inmediata (AMI) en cuyo interior se encontraban cuatro cuerpos sin vida a causa de heridas producidas por proyectil de arma de fuego.
En la unidad viajaban seis personas, tres de ellos lesionados por arma de fuego, dos de sus familiares y un operador de la ambulancia.
Tres de los asesinados ya iban heridos tras un enfrentamiento armado suscitado la noche del sábado presuntamente entre dos células delictivas en la comunidad de Tutepec, municipio de Ayutla de los Libres. En ese tiroteo también murió un pistolero identificado como Albino Gutiérrez Gabriel.
Los hombres ejecutados en la ambulancia son Emanuel Solano Gerardo, Pedro Alcocer Carvajal y un tercero del que no se pudo conocer el nombre.
La cuarta víctima fue identificada como Felipe Solano Ramírez, adscrito a un módulo de atención del INE en Ayutla, padre de Emanuel, uno de los heridos que fue rematado.
Dentro de la ambulancia también estaba una persona lesionada de nombre Gilberto Catalán Gallardo de 48 años de edad, el cual acompañaba en el traslado a su hijo quien falleció en el ataque.
Los cuatro cuerpos fueron trasladados a las instalaciones de Semefo en Acapulco.
Vigilan policías estatales el hospital Donato G. Alarcón
Policías del Estado resguardaban este lunes el hospital Donato G. Alarcón, ubicado en la colonia Ciudad Renacimiento, luego de que el viernes en la noche ingresaran hombres armados para rematar a un trabajador del panteón de Las Cruces, herido el jueves pasado.
En un recorrido se observó que dentro del hospital las actividades seguían de manera normal y se pudo ver a policías estatales distribuidos por el lugar.
En el lugar, ubicado a media cuadra del bulevar Vicente Guerrero, en la zona de hospitales, algunos trabajadores comentaron que tienen miedo de la situación que se vive en el nosocomio.
Señalaron que estos hechos han sucedido unas cuatro veces en los últimos años, y contaron que en una ocasión fue dentro de la sala de cirugías.
Los trabajadores consultados comentaron que esperan que el resguardo policíaco esté de manera permanente porque a ese nosocomio llegan muchos heridos y los trabjadores están en riesgo.
Hace unos años los trabajadores habían pedido que los heridos por arma fueran enviados al hospital de la Marina o el Ejército y recordaron que eso se hizo por un tiempo, pero después esas corporaciones ya no quisieron porque argumentaron que ahí se atiende a los efectivos de la corporación y sus familias.
Texto: Zacarías Cervantes, Lourdes Chávez, José Miguel Sánchez, Luis Daniel Nava y Karina Contreras/Foto: Carlos Carbajal


