
Lanzan un camión de carga y le prenden fuego con bombas molotov. Exigen a la Sedena la entrega de los 800 folios del Ejército que tienen información clave para resolver el caso de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa hace 11 años en Iguala. Ha insistido ante Israel en la extradición de Tomás Zerón y ante EU en la de dos implicados más, responde la presidenta Claudia Sheinbaum a familiares
Ciudad de México, 26 de septiembre de 2025. Inmediatamente después de un mitin encabezado por padres y madres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, jóvenes, al parecer normalistas con el rostro cubierto, impactaron un vehículo contra la Puerta 1 del Campo Militar Número 1, le prendieron fuego y lanzaron petardos a las instalaciones, para exigir justicia y la presentación de las víctimas de los crímenes cometidos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Mientras familiares y activistas entonaban el himno Venceremos que daba fin al mitin que duró una hora, en el que exigieron la información en posesión del Ejército que ha sido negada, los 800 folios documentados en la investigación del Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI), un contingente de mujeres normalistas se dirigió rápidamente a los camiones que las transportaban, seguido de otro grupo de estudiantes, y unas 30 personas tapadas del rostro se mantuvieron en la zona donde se llevó a cabo la acción.
Los manifestantes ordenaron a quienes se encontraban cerca que se alejaran lo más posible, mientras un camión con caja de carga se acercaba y en el asiento del conductor, un hombre con el rostro cubierto se encargaba de manejarlo.
El vehículo de una compañía de logística y transportación fue puesto de reversa contra la Puerta 1 y en repetidas ocasiones chocó la caja contra el portón, que antes de la llegada de los normalistas se encontraba cercado por una valla de alambre de púas, y se vio la presencia de agentes militares en la lejanía.
Mientras la caja del camión se impactaba contra el portón, algunos de los que parecían normalistas lanzaron unos 20 petardos y piedras al interior del Campo Militar, y se escucharon fuertes estruendos en la zona cercana cuando explotaban.
Cuando se logró el cometido de derribar el portón, después de 10 impactos con el camión, los jóvenes pidieron que quienes se encontraban cerca volvieran a alejarse, porque iban a lanzar cohetes al vehículo, lo que provocó que el camión empezara a desbaratrarse tras los impactos, pero aún se mantenía de pie.
Uno de los activistas ingresó al camión y dejó un objeto y con velocidad desenfrenada él y sus compañeros se retiraron y ordenaron alejarse, pues anticipaban que el impacto sería mucho mayor a los que habían ocurrido antes.
El artefacto explotó y fue el primero de por lo menos tres estruendos que generaron fuego en el camión, mientras los manifestantes observaban el resultado de su protesta: el vehículo en llamas, la puerta 1 del Campo Militar Número 1 destruida y la fachada con pintas con la exigencia de la presentación de los 43 desaparecidos. Y otras como “Somos nietos de la Revolución, hijos del 68 y hermanos de los 43”, “Ayotzy Vive” y “Hasta encontrar verdad y justicia”.
En ese lugar pegaron imágenes de una persona con casco militar pintado de rojo simulando a un soldado, y los retratos del presidente Enrique Peña Nieto, de su procurador Jesús Murillo Karam, a quien se le recuerda por su frase “estoy cansado” cuando estuvo a cargo de la investigación que resultó desenmascarada como un montaje.
El segundo estruendo llegó cuando uno de los manifestantes lanzó un nuevo objeto contra el camión, con la mira puesta en que ingresara al mismo, pero rebotó y aunque no se metió, se quedó en la cercanía y sí explotó, para volver a producir fuego en el vehículo.
El tercer estruendo llegó con otro proyectil que provocó que el incendio fuera completado en todo el camión y así, poco a poco, las llamas alcanzaron por completo la altura de la puerta principal del campo emblemático del Ejército mexicano, en donde fueron torturados víctimas de la guerra sucia o de terrorismo de Estado de la década de 1970 en cárceles clandestinas, y en donde se localizó el teléfono de uno de los normalistas víctimas de la noche de Iguala, Julio César Mondragón Fontes, torturado y ejecutado hace 11 años, y su imagen difundida con el rostro desollado.
Al conseguir tumbar la puerta, los manifestantes se dirigieron a sus camiones para emprender la retirada, atrás el humo alcanzó una altura de por lo menos 30 metros, que por momentos provocó que en esa zona de la capital del país el cielo se tornase completamente obscuro.
Ante el retiro de los autobuses que esperaron en completo alto mientras se ejecutaba la acción del camión, personal del Centro Citibanamex que se encuentra frente al Campo Militar, preguntó si los normalistas ya se habían retirado para poder hacer un llamado al Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México y personal de seguridad capitalino.
Incluso personal del Centro fueron los primeros a acudir al incendio, aunque solamente llevaban consigo dos extintores que resultaron insuficientes para intentar controlar el incendio que consumía la estructura del vehículo.
Después, personal militar que se encontraba al interior del Campo se aproximó al incendio en su portón para verificar la situación, para así empezar a rociar líquido extintor que sí fue capaz de mitigar el fuego que tenían enfrente.
Media hora después de la retirada total de los normalistas un camión del Heróico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México llegó al lugar para el sofocamiento del incendio.
En pocos minutos, las maniobras de los bomberos tuvieron éxito para apagar por completo el incendio del camión, que se encontraba incrustado en la puerta principal del Campo Militar 1.
Casi una hora después de la partida de los camiones con manifestantes, integrantes de la Fiscalía capitalina llegaron para proceder con el peritaje correspondiente tras el incendio.
En las manifestaciones con motivo de los 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes, la protesta en el Campo Militar Número Uno es la tercera en los en una instalación del Ejército. Antes, el 22 de septiembre, normalistas rurales lanzaron petardos al cuartel de la 35 Zona Militar en Chilpancingo, y el 23 derribaron la puerta del campo militar del 27 Batallón de Infantería en Iguala y lanzaron artefactos explosivos.
Sin lesionados, eran bombas Molotov
Luego de las maniobras correspondientes, el director general del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, Juan Manuel Pérez Cova, confirmó que después de extinguir el fuego había saldo blanco, es decir, no hubo lesionados, y que ya no había riesgo alguno.
Pérez Cova dijo que el vehículo se encontraba totalmente incendiado, además que la forma en la que los manifestantes lograron que el camión se prendiera rápido fue el uso de combustible en recipientes, mejor conocido como bombas Molotov.
El jefe de bomberos añadió que un grupo de manifestantes interceptaron al conductor de la unidad que circulaba en una zona cercana y le quitaron el camión, para así conducirlo hasta el punto de choque y posteriormente llevar a cabo el incendio.
En el mitin antes de que fuera derribada la puerta 1 del Campo Militar Número 1, el señor Emiliano Navarrete, padre del normalista desaparecido José Ángel Navarrete, dijo que la exigencia de los activistas en busca de verdad y justicia en el caso Ayotzinapa, es que se entreguen los 800 folios que se encuentran en posesión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa-antes Sedena), y resultan claves para esclarecer el paradero de los 43 normalistas.
Expuso que es lamentable que a punto de cumplirse 11 años de la desaparición de sus hijos, las instituciones como la Defensa se encarguen de “masacrar” al pueblo.
“No vamos a dejar que una maldita institución como esta quede en la impunidad de no ser señalada ni castigada por el crimen de lesa humanidad que ha cometido, seguiremos en la lucha, ni un paso atrás, no importa que perdamos la vida”, dijo.
Emiliano Navarrete criticó que el entonces general secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos fuera condecorado por el presidente Andrés Manuel López Obrador a pesar de sus vínculos con el crimen organizado, y afirmó que el Ejército y los tres órdenes de gobierno tuvieron participación en la desaparición de sus hijos.
“Todos estos cabrones participaron y fueron espectadores, los gobiernos federale y políticos, municipales, estatales y federales de la agresión que sufrían nuestros jóvenes”, mencionó.
Aseguró que padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos mantendrán la exigencia de la entrega de los 800 folios en posesión del Ejército, tanto en las manifestaciones que hagan en calles como en reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Existe información que no ha sido entregada hasta el día del hoy y la seguiremos exigiendo en las calles y en las reuniones con la presidenta y cualquier otra reunión, no vamos a quitar el dedo hasta saber la verdad de a dónde se llevaron a nuestros hijos”, prometió.
El señor Epifanio Álvarez, padre de Jorge Álvarez Nava, dijo que ha sido una batalla el caso a 11 años de la desaparición de sus hijos y que tiene coraje de que no les entreguen respuesta sobre los folios.
“Qué coraje señores de verdad, lo hemos pedido miles de veces que tienen que entregar los 800 folios que faltan, si no temen nada, deben entregar esos folios, ¿por qué no los han entregado?, porque son culpables, ellos participaron, fueron ellos, si los delincuentes hubieran sido ya hubiéramos encontrado a los muchachos”, afirmó.
El abogado de los padres y madres, Isidoro Vicario, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, expuso que se puede afirmar que el Ejército es responsable de la agresión a estudiantes, pues aseguró que durante años monitorearon las actividades de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
“Hoy a casi 11 años podemos afirmar que el Ejército mexicano no sólo es responsable de actos omisos la noche del 26 de septiembre, hoy podemos afirmar que desde antes de la agresión a los estudiantes, el Ejército ha estado monitoreando a la Escuela Normal de Ayotzinapa”, agregó.
Añadió que debido a la participación de expertos se tiene conocimiento de que hace falta información por entregar del Ejército, y mientras no tengan avances seguirán los señalamientos a la corporación militar.
“Gracias a la colaboración del grupo de expertos sabemos que hay mucha información que está en manos del Ejército. Venir aquí y levantar la voz no es un capricho de los padres, es una exigencia que se tiene que hacer ante la Secretaría de la Defensa Nacional”, indicó.
Antes de que llegaran los 20 camiones con los manifestantes, el interior del Campo Militar se encontraba resguardado, con barreras de alambre en las puertas y militares formados varios metros atrás de la entrada.
Eso no impidió que normalistas se treparan por encima de la puerta, no para ingresar sino para pintar mensajes como Ayotzi Vive, +43 y Nos Faltan 43.
Pegaron fotos de personajes señalados por su participación, como el ex presidente Enrique Peña Nieto, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y Jesús Murillo Karam.
Las actividades de la jornada de lucha seguirán este viernes con la marcha a 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Insiste en la extradición de Zerón y del juez, responde Sheinbaum a padres de los 43
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dijo que el gobierno federal ha enviado cartas al gobierno de Israel para lograr la extradición del ex director de la agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, en respuesta a los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
En la conferencia matutina de este jueves, la presidenta expuso que la comunicación con Israel para la extradición de Zerón se dio desde la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum agregó que solicitó al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, la extradición de dos personas que se encuentran en ese país que son relevantes para la investigación, al parecer. Se sabe que una de ellas es José Ulises Bernabé García, quien era juez de Barandilla cuando los ataques los estudiantes pero del segundo no ha trascendido nada.
“Se han enviado varias cartas al gobierno de Israel a través de los canales diplomáticos para la extradición de Tomás Zerón, eso existe desde el presidente López Obrador que se está pidiendo, se está insistiendo en esta extradición además de dos personas que soli-citamos al secretario del Depar-tamento de Estado de los Estados Unidos que están en Estados Unidos, y que estamos solicitando su extradición”, comentó.
Luego de su reunión con Rubio, la presidenta confirmó que la solicitud de extradición de dos personas desde Estados Unidos se encuentra relacionada con su participación en el caso Ayotzinapa, pero no precisó los nombres.
Este miércoles, padres y madres de los 43 normalistas realizaron un mitin frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores para solicitar la extradición de Tomás Zerón y el juez de barandilla municipal, José Ulises Bernabé García, quien se encuentra en Estados Unidos.
Juan Luis Altamirano


