
Chilpancingo, Guerrero, a 16 de mayo de 2025.- Después de siete años de que el cuerpo de Damián Ángel Rodríguez fue encontrado en una fosa clandestina cerca de Amojileca y desde entonces estaba a disposición del Servicio Médico Forense (Semefo), el miércoles pasado fue entregado a sus hijos, quienes lo tenían desaparecido desde el 4 de noviembre del 2018.
Damián Ángel fue sepultado a las 12 del día de este jueves en el panteón al norte de la capital por sus tres hijos, quienes aún reclaman los restos de su madre Marla Jiménez Carachure, quien desapreció un año después que su padre, y a pesar de que sus restos fueron hallados en marzo del 2024 en una fosa clandestina en el parque El Veladero, de Acapulco, todavía no se los entregan.
La presidenta del colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera, Gema Antúnez Flores informó ayer que los hijos de la pareja sólo presentaron denuncia por la desaparición de su madre, pero no por la de su padre, debido a que aún eran niños cuando ocurrieron los hechos.
Damián Ángel Rodríguez fue sacado violentamente de su casa ubicada en la calle Encino de la colonia Vista Hermosa, al poniente de Chilpancingo, el 4 de noviembre del 2018 por hombres armados encabezados por uno de sus vecinos.
Ese día se encontraba descansando en su sillón cuando irrumpieron en su vivienda varios hombres armados quienes lo golpearon y lo sacaron frente a sus tres hijos, entonces menores de edad.
Después de sacarlo de su casa lo subieron en su propia camioneta en donde se lo llevaron y tres días después la camioneta apareció cerca de Tixtla, en tanto que los restos de Damián Ángel aparecieron en bolsas negras en una fosa clandestina cerca de Amojileca.
Su esposa, Marla Jiménez Carachure no presentó denuncia por temor a las represalias, sobre todo en contra de sus hijos, debido a que uno de los que participaron en la privación de la libertad de su esposo vivía frente a su casa.
Casi un año después, el 26 de julio del 2019, también desapareció Marla Jiménez, esposa de Damián Ángel, quien era profesora en una escuela primaria de Tlacotepec, cabecera municipal de Heliodoro Castillo.
Ella fue privada de su libertad junto a tres maestros cuando viajaban en su camioneta rumbo a Acapulco, para realizar un trámite en las oficinas del ISSSTE.
En esta ocasión los hijos de la pareja desaparecida, uno de ellos ya en la mayoría de edad, sí presentaron la denuncia pero solamente por el caso de su madre, y como parte del proceso de las investigaciones entregaron sus muestras de ADN.
La presidenta del colectivo de Familiares en Búsqueda María Herrera, Antúnez Flores, explicó que las muestras de los tres hijos de la pareja dieron positivos pero con una persona del sexo masculino, lo que confundió a los peritos de la Fiscalía General de la República (FGR), toda vez que a quien buscaban era una mujer, es decir, a la madre de los muchachos, pues de su padre no había denuncia.
Gema Antúnez informó que fue ella quien se presentó a aclarar la situación, y como las muestras de los tres hijos de Damián Ángel dieron positivas con la de los restos de su padre que se encontraban depositados en el panteón Ministerial Forense de Chilpancingo y ya tenían toda la información y la cadena de custodia, le informaron que serían entregados en esta semana.
El cuerpo fue entregado a las 4 de la tarde del miércoles, y a las 12 del día de éste jueves fue sepultado en el panteón ubicado frente a la colonia Lázaro Cárdenas, al norte de la capital.
“Promesa cumplida, Damián Ángel Jiménez, de regreso a casa”, se leyó en una lona con la fotografía del occiso que fue colocada en un altar apenas compuesto por dos veladoras y cinco floreros, de acuerdo con una fotografía que se compartió del velorio que se realizó la noche del miércoles.
Los tres hijos de Damián Ángel y Marla Jiménez siguen en espera del cuerpo de su madre. “Los agentes de la FGR ya vinieron a investigar, pero andan bien perdidos, no saben ni qué onda”, declaró ayer Antúnez Flores.
La activista informó que personalmente se trasladará a la Ciudad de México con la persona que está al frente de Servicios Periciales para hacer el rastreo de los restos de la mujer.
El cadáver de Marla Jiménez fue hallado por integrantes de un colectivo de búsqueda en una fosa clandestina en el parque El Veladero de Acapulco en marzo de 2024.
Pero a pesar de que los hijos de la profesora desaparecida y asesinada ya cumplieron con el trámite administrativo y la confronta genética, la Fiscalía General del Estado (FGE), no les ha entregado su cadáver y, peor aún, según Antúnez Flores, se desconoce dónde está.
“Después del huracán John, en septiembre del 2024, personal del Servicio Médico Forense de Acapulco se llevó el cadáver de mi mamá a la Ciudad de México a otra unidad forense, no sabemos los motivos, y lo que exigimos es que nos entreguen su cuerpo para darle sepultura”, dijo uno de los hijos de la pareja.
Antúnez Flores, declaró que los tres hijos de Marla Jiménez y Ángel Rodríguez “siguen viviendo una situación traumática muy delicada tras la desaparición y asesinato de sus padres ya que cuando ocurrieron los hechos eran menores de edad”.
Contó que cuando Ángel Rodríguez fue sacado de su casa por el grupo de delincuentes ahí estaban sus tres hijos “llorando viendo como a su papá lo golpeaban y se lo levaban”.
“Los muchachos siguen enfrentando una situación muy difícil y lo peor del caso es que ni siquiera han recibido ayuda psicológica de parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) que es un organismo que no sirve para nada”, reprochó.
La activista consideró que el traslado inexplicable de los restos de la profesora desaparecida y asesinada a la Ciudad de México, es un ejemplo más de la ineficacia de las autoridades federales y estatales.
Informó que los tres profesores que viajaban con Marla Jiménez que también fueron privados de su libertad siguen desaparecidos.
Texto: Zacarías Cervantes/ Foto: El Sur


