
Madrid, 8 de mayo de 2025.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este jueves un acuerdo comercial “revolucionario” con el Reino Unido, que el primer ministro británico, Keir Starmer, calificó de “realmente importante” para impulsar el comercio bilateral, aunque los detalles se redactarán en las próximas semanas.
En una rueda de prensa desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, en la que Starmer participó por videoconferencia, coincidiendo con la celebración del 80 aniversario de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, Trump aseguró que el acuerdo permitirá reducir o eliminar numerosas barreras no arancelarias para los productos estadounidenses.
Añadió que será también “muy beneficioso” para el Reino Unido. “Con este acuerdo, el Reino Unido se une a Estados Unidos para afirmar el principio de proximidad y equidad”, afirmó.
Trump indicó que los detalles finales “se están redactando en las próximas semanas” y afirmó que el acuerdo “es muy concluyente” y casi todo ha sido aprobado.
Estados Unidos recibirá nuevo acceso al mercado británico para la maquinaria química y muchos otros productos industriales que no estaban permitidos, así como para productos estadounidenses que no estaban disponibles en el Reino Unido, dijo.
La Casa Blanca indicó que el acuerdo comercial permite ampliar significativamente el acceso estadounidense al mercado del Reino Unido, creando una oportunidad de 5 mil millones de dólares para nuevas exportaciones para agricultores, ganaderos y productores estadounidenses, incluyendo más de 700 millones de dólares en exportaciones de etanol y 250 millones de dólares en otros productos agrícolas, como la carne de vacuno.
Asimismo, el acuerdo compromete a los dos países a colaborar para mejorar el acceso al mercado industrial y agrícola y elimina lagunas legales, aumentando la competitividad de las empresas estadounidenses en el mercado británico, además de garantizar procedimientos aduaneros simplificados para las exportaciones procedentes de Estados Unidos y establecer compromisos de alto nivel en materia de propiedad intelectual, mano de obra y medio ambiente.
Mantiene arancel del 10%
Por otro lado, a pesar del acuerdo, sigue en vigor el arancel recíproco del 10 por ciento por Trump, el pasado 2 de abril.
Trump ha considerado que se trata de “una cifra baja”, por lo que los británicos “hicieron un buen trato” y los aranceles para otros “serán mucho más altos porque tienen enormes superávits comerciales”.
“El modelo de 10% es probablemente el más bajo y por eso hicieron ese trato, pero con ellos tenemos una relación muy especial con ellos”, ha comentado Trump, señalando las bondades de los automóviles británicos como Rolls-Royce. “No haré ese trato con coches, a menos que alguien me demuestre que hay otro tipo de coche comparable a un Rolls Royce”, ha bromeado.
Sobre este asunto, el acuerdo prevé que los primeros 100.000 vehículos importados a EE.UU. por fabricantes británicos cada año estarán sujetos a la tasa recíproca del 10%, mientras que cualquier vehículo adicional cada año estará sujeto a aranceles del 25%.
Además, Estados Unidos también reconoce las medidas de seguridad económica adoptadas por el Reino Unido para combatir el exceso de capacidad siderúrgica mundial y negociará un acuerdo alternativo a los aranceles sobre el acero y el aluminio, por lo que “este acuerdo crea una nueva unión comercial para el acero y el aluminio”.
En su intervención, Trump ha destacado el papel del primer ministro británico, subrayando que Reino Unido es uno de los aliados más cercanos y queridos de EEUU, añadiendo que el acuerdo con el Reino Unido “es el primero de una serie de acuerdos comerciales” que su Administración ha estado negociando durante las últimas cuatro semanas.
En este sentido, la Casa Blanca ha señalado que el acuerdo comercial entre EE.UU. y el Reino Unido marcará el comienzo de “una era dorada de nuevas oportunidades” para los exportadores estadounidenses y sienta las bases para que otros socios comerciales promuevan el comercio recíproco con Estados Unidos.
ACUERDO HISTÓRICO PARA LONDRES.
De su lado, Keir Starmer ha expresado su satisfacción por haber logrado “un acuerdo realmente importante” que impulsará el comercio entre ambos países y que supone “una plataforma increíble para el futuro”.
En un comunicado, el Gobierno británico ha indicado que los aranceles estadounidenses sobre las exportaciones de automóviles se reducen inmediatamente del 27,5% al 10% para una cuota de 100.000 automóviles del Reino Unido, casi el total que el país exportó el año pasado, mientras que las tarifas sobre el acero y el aluminio se redujeron a cero.
Asimismo, el acuerdo contempla un nuevo acceso recíproco al mercado de la carne de vacuno, con un cupo libre de aranceles para 13.000 toneladas métricas para los ganaderos del Reino Unido, mientras que no supondrá un relajamiento de las normas alimentarias británicas para las importaciones.
Por otro lado, se reducirá a cero el arancel sobre el etanol (utilizado para producir cerveza) que entra al Reino Unido desde Estados Unidos.
“Este acuerdo histórico beneficia a las empresas y trabajadores británicos, protegiendo miles de empleos en sectores clave como la industria automotriz y el acero”, ha asegurado Starmer, para quien el Reino Unido “no tiene mayor aliado que Estados Unidos”.
Texto: Europa Press/Foto: Archivo


