
Taxistas, vendedores de playa, meseros e informadores turísticos son parte de las categorías que laboran en la informalidad, sin salario seguro, ni seguridad social y otras prestaciones
Ciudad de México y Acapulco, Guerrero, 28 de agosto de 2025. En el segundo trimestre de 2025 la Pobreza Laboral en Guerrero presentó un incremento, ya que 55.3 por ciento de la población tiene un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los datos de Pobreza Laboral, muestran que para el segundo trimestre del año, Guerrero tuvo un aumento de 3 por ciento al pasar de 52.3 por ciento en el mismo periodo de 2024 al 55.3 por ciento que se refleja en el más reciente periodo.
A nivel nacional, Guerrero es el tercer estado con mayor porcentaje de la población que se encuentra en Pobreza Laboral, solo por debajo de Chiapas con 62.5 por ciento y Oaxaca con 59.2 por ciento. Además, Guerrero fue el tercer estado con mayor aumento de la población en dicha condición entre 2024 y 2025, por debajo de San Luis Potosí con 10.2 por ciento de incremento y el Estado de México con 3.6 por ciento.
El Inegi define a la Pobreza Laboral como “un indicador de corto plazo que mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria”.
El Instituto señala que los resultados de la Pobreza Laboral en Guerrero se asocian con los cambios que ha tenido el ingreso laboral real per cápita. Mientras a nivel nacional, el ingreso laboral real per cápita es de tres mil 386 pesos con 17 centavos, en Guerrero el mismo es de apenas dos mil 016 pesos con 86 centavos, una diferencia de 67.8 por ciento.
A pesar que en comparación con 2016, Guerrero tuvo un incremento del ingreso para 2025, en el dato del año anterior se observa que el estado presentó una reducción de 156.97 pesos respecto a 2024.
“Entre el primer trimestre de 2016 y el segundo trimestre de 2025, el ingreso laboral real per cápita pasó de mil 456.47 a dos mil 016.86 pesos, este cambio presentó un crecimiento en este periodo. Entre el segundo trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025, el ingreso disminuyó 7.2 por ciento, lo que equivale a 156.97 pesos menos por persona” explicó Inegi.
La baja en el ingreso laboral per cápita se da debido a que ocho de 10 sectores económicos reportaron disminución en el ingreso laboral promedio de su población ocupada en el periodo de análisis.
La reducción más marcada ocurrió en lo referente a Restaurantes y servicios de alojamiento, actividad esencial en destinos turísticos como Acapulco, con una baja de 674 pesos con 22 centavos respecto al año anterior. Solamente se dieron aumentos en los sectores de industria extractiva y de la electricidad y de servicios sociales.
La masa salarial real, el resultado de los ingresos laborales de las personas ocupadas, también presentó un descenso de 2024, cuando eran siete mil 374.65 millones de pesos a seis mil 705.48 millones de pesos en 2025. En el periodo en cuestión, la masa salarial aumentó 3.4 por ciento para los hombres, pero en el caso de las mujeres la reducción fue de 1.5 por ciento.
Vendedores de playa, meseros, e informadores turísticos, sin seguridad social ni atención
Vendedores de playa, ambulantes, meseros, e informadores turísticos, que viven al día, y ganan en promedio 200 pesos en una jornada laboral, han encontrado la limitante de no poder costear el pago de un seguro médico como los que ofrece el IMSS, que rondan los mil 500 pesos mensuales, o entre 15 y 16 mil pesos anuales para poder acceder a una atención especializada.
En los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del Inegi, se detalló que 76 por ciento de la población ocupada en Guerrero estuvo en la informalidad laboral, solo por debajo de Oaxaca y Chiapas, y quienes carecen de prestaciones y seguridad social.
Sin embargo, las personas consultadas este miércoles en las calles y la zona turística de Acapulco, indicaron que cuando hay alguna molestia o malestar, recurren a los consultorios de las farmacias, o en caso de ser necesario y requerir de una atención de urgencias o especializada van al IMSS-Bienestar, donde tienen que costear los medicamentos e incluso comprar insumos para las operaciones, a pesar de que el gobierno afirma que la atención es totalmente gratuita.
Algunos trabajos remunerados que aparentemente pudieran ofrecer seguridad social, no los ofrecen o en su caso, las empresas solo les dan contratos de tres meses que van renovando, sin que se les otorguen las prestaciones de leyes necesarias, sobre todo aquellas como los agentes o promotores de venta, según los testimonios de jóvenes consultados en las calles.
Pero quienes cuentan con un trabajo no formal, sin un patrón, pero que les genera ingresos para solventar los gastos del hogar, son los vendedores de las playas, los informadores turísticos, meseros, y vendedores ambulantes, pero que no pueden costear el pago de un seguro médico para una atención especializada, porque no les alcanza el dinero.
Juan Carlos es mesero en las playas de Acapulco, ahí trabaja desde hace más de 30 años. Sus ingresos dependen de la venta que haga de los platillos, de ahí se lleva una comisión, que cuando comenzó a trabajar era muy buena porque llegaban muchos turistas extranjeros y era hasta en dólares.
Pero en la actualidad la venta de platillos de mariscos en las playas es muy baja, y desde hace muchos años, no le da para pagar un seguro médico, que en algún momento tuvo. Sin dar muchos detalles, dice que pagar mil 500 pesos mensuales o hasta 16 mil pesos anuales, es prácticamente imposible, que es el costo que ofrece el IMSS a quienes no están dados de alta por una empresa, o patrón pero que lo pueden contratar.
Dijo que un familiar que dio a luz hizo uso del servicio público en el hospital general IMSS-Bienestar El Quemado, donde se gastaron alrededor de 10 mil pesos, que incluían medicamentos, material quirúrgico, y otros insumos.
Los informadores turísticos son otro sector que carece de seguro médico. Pero hay quienes por la necesidad de atender a un familiar directo, hacen el esfuerzo y lo pagan mes a mes, y cuyo costo es de alrededor mil 500 pesos, y así tienen asegurados a sus hijos.
Los vendedores de las playas, de entre todos los sectores, son los más desfavorecidos respecto a los derechos laborales, incluso, la actividad que realizan en la playa no está regulada, y pueden ser obligados por las autoridades a dejar la zona federal, reflexionó una de las vendedoras de frutas.
Marisol de 39 años, comentó que hay días que solo regresa a casa con el pasaje, por la baja venta, los sábados y domingos, puede vender hasta unos 500 pesos, pero cuando la venta va muy bien llega a mil pesos.
Dice que vive en una colonia de la zona suburbana, y de puro pasaje, gasta entre 80 y 100 pesos, depende los transbordos que llegue a realizar de ida y de vuelta. A sus dos hijos los lleva al centro de salud, y cuando ella enferma dice que va a los consultorios de las farmacias, porque la atienden rápido, la consulta no es cara, y ahí mismo compra los medicamentos.
No cuentan los taxistas de Acapulco con un seguro médico ni un salario formal, señalan
Choferes de taxis colectivos y azul con blanco dijeron que no tienen seguro médico y el salario varía todos los días por la falta de formalización y apoyo de las autoridades.
Los conductores manifestaron que no tienen seguro de vida, a pesar de las constantes agresiones contra el gremio.
Reclamaron que tampoco tiene apoyo del gobierno del estado para renovar su parque vehicular, siendo que cada año contribuyen con el pago de renovación anual y pase de revista.
El chofer de taxi colectivo de la ruta Costera-Coloso, Alfredo Olvera Baltazar, dijo que no tiene un salario fijo y que varía todo los días, “vamos al día, a veces 400 ó 500 pesos por mucho”, en horario de 2 de la tarde a 9 de la noche.
Añadió que se tiene que comprar gasolina, pagar cuenta diaria y las “cooperaciones” voluntarias en el sitio, “es poco lo que se gana por casi todo el día trabajando”.
Aseveró que los taxistas no tienen seguro social ni seguro de vida, a pesar de la violencia contra el gremio, “somos los más olvidados de las autoridades”, señaló.
Se quejó que en el gobierno del estado no hay facilidades de crédito para la renovación del parque vehicular, “apenas sacamos para comer y a veces el automóvil tiene fallas y se tiene que ir al taller, por lo que perdemos tiempo para generar” ingresos.
“No es fácil la vida del taxista, lucha contra todo para poder salir adelante, es un oficio sin formalización”, puntualizó.
Reclamó que cualquier integrante de la familia cuando se enferma, pues acuden a las farmacias Similares, “la verdad es barato, 50 pesos la consulta y las medicinas están al precio, y claro es un gasto extra”.
El chofer de un taxi azul con blanco, Sergio Nava Tadeo, manifestó que el sueldo varía todos los días, “a veces 400 ó 500 pesos diarios”, en un horario de 6 de la mañana a 4 de la tarde.
Añadió que para empezar a trabajar el día tiene que cargar gasolina, después juntar para la cuenta y luego queda para el chofer.
Afirmó que no cuenta con seguro social, menos seguro de vida, “nosotros estamos más expuestos, pero nuestras autoridades no hacen nada al respecto”.
Expresó: “eso sí, nos ocupan el día de las elecciones para llevar a las personas y organizar su logística, pero cuando ganan se olvidan de nosotros”.
Se quejó que el gobierno del estado no otorga apoyos para los transportistas, “nosotros cada año contribuimos con los impuestos y no retribuyen con programas en beneficio al gremio”.
“Es una batalla permanente para sacar para la papa diario y buscar consultorios en la farmacias Similares, porque relativamente es más barato que los demás”, contó.
El Sur publicó el miércoles pasado que durante el segundo trimestre de 2025, Guerrero se colocó como el tercer estado con mayor nivel de informalidad laboral en el país, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Juan Luis Altamirano Uruñuela, Jacob Morales Antonio y Argenis Salmerón/ Foto: Archivo


