
El juez responsable de la causa, Charles Breyer, concluyó que la administración violó una ley del siglo XIX que prohíbe el despliegue de fuerzas militares en suelo estadounidense para cuestiones internas de seguridad, por lo que no puede recurrir a ninguno de los efectivos que puedan seguir aún en California, informó CBS News.
El juez responde así a una denuncia presentada en junio por el gobernador estatal, Gavin Newsom, que había acusado a Trump de excederse en sus competencias por razones políticas, en un pulso entre la administración federal y la local que se ha trasladado en meses posteriores a otros escenarios como Washington DC.
Trump alegó que el despliegue de la Guardia Nacional había sido esencial para controlar unas movilizaciones que, según él, estaban ya fuera del control en Los Ángeles. Igualmente, ha presumido de que el envío de tropas a Washington ha contribuido ya a reducir la tasa de criminalidad.
Este mismo martes, el mandatario volvió a señalar a Chicago como próximo objetivo, asegurando incluso que es ya “la ciudad más peligrosa del mundo”, y ha prometido que “arreglará el problema”.
Europa Press


