5 marzo,2023 10:07 am

Un método de anticoncepción para los hombres

 

Ciudad de México, 5 de marzo de 2023. De pronto una tarde suena su teléfono, y al atender la llamada recibe una inesperada propuesta: “Le invitamos a participar en nuestra campaña de vasectomías”. ¿Cuál es su reacción?

Si bien en otro tiempo quizás muchos hombres no sólo no estarían interesados sino que les incomodaría la sola idea de limitar su edad fértil mediante este procedimiento de planificación familiar -preocupados por el “qué dirán”-, hoy en día el panorama es distinto.

“Afortunadamente, al menos en el tipo de paciente que yo veo en consulta, son temas que ya son del dominio público. Ya no nos sentimos avergonzados por decir que queremos la vasectomía, ya no nos sentimos avergonzados por quererla”, resalta en entrevista telefónica el urólogo Andrés Salas García.

De hecho, continúa el también uro-oncólogo, es una decisión que se toma en pareja.

“Muchas veces tenemos pacientes que dicen: ‘Bueno, mi esposa ya tuvo tres hijos, ya pasó por labor de parto; ya me toca a mí ayudarle y hacerme la vasectomía, en vez de que ella esté con uso hormonal para anticoncepción’, etcétera.

“Entonces, yo creo que ese tabú poco a poco se está perdiendo, y eso es algo que es bastante benéfico para la sociedad”, celebra el especialista. “No únicamente verlo que yo como hombre estoy apoyando a la mujer; no, sino que somos una pareja y los dos vamos a ayudarnos mutuamente”.

Pepper Amezcua, social media manager que a sus 29 años decidió someterse a la operación, cuenta que determinó hacérsela precisamente porque varios métodos anticonceptivos eran demasiado agresivos para sus parejas; “y quería tener una certeza mayor en ese respecto”.

“Era un tema que ya había considerado. Desde la adolescencia había pensado que no quería tener hijxs, y llegué a una edad en que mi vida personal, laboral y de pareja se alinearon para ver que era la decisión correcta para mí”, comparte a REFORMA.

De forma que el perfil de quienes valoran la vasectomía -cuya efectividad ronda el 99.7 por ciento- y acuden al médico a realizársela no se limita únicamente a aquellos que ya procrearon hijos, sino que profesionistas jóvenes sin la mínima intención de dejar descendencia están entre quienes más visitan el consultorio.

“Ellos buscan hacerse la vasectomía porque posiblemente sus planes de vida en este momento no involucren tener un bebé, o busquen un crecimiento profesional mucho mayor, cumplir sus metas profesionales”, estima Salas García, médico adscrito al Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y al Hospital “Carlos MacGregor Sánchez Navarro”.

Y la oportunidad de realizársela puede llegar directamente por teléfono, pues así es como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) invita a sus derechohabientes durante campañas e intensivas jornadas por el mes de la Salud Integral del Hombre y el Día Mundial de la Vasectomía, que se conmemora el 30 de noviembre.

Fue en el Seguro Social donde a Amezcua le practicaron el procedimiento, aunque no recibió una llamada, sino que se encontró con la información durante una visita por otro fin.

“Mi pareja fue a una de sus revisiones de rutina, y había panfletos sobre sus campañas de vasectomía sin bisturí. Lo leí y, además de ser gratuito, es un proceso sin esperas largas; eso me motivó más”, comenta.

En 2021, el IMSS efectuó 17 mil 826 vasectomías, y hasta agosto de 2022 llevaba ya 14 mil 981; sus previsiones eran cerrar el año con más de 20 mil procedimientos (REFORMA 21/11/2022).

Los Centros de Salud son otro de los espacios en donde más vasectomías se realizan, sin mayor requisito que ser mayor edad y presentarse con credencial de elector. En www.salud.cdmx.gob.mx está una lista de las unidades donde se realiza el procedimiento sin bisturí.

 

Rápido y sin complicación

“Mi cita era para las 14:00, y a las 14:30 ya estaba de camino a casa”, recuerda Amezcua sobre el día en que tuvo su vasectomía.

Así de rápida es esta cirugía, mínimamente invasiva y sin necesidad de hospitalización, cuyo objetivo básico es bloquear a través de un corte la sección de los ductos deferentes que permiten el traslado de espermatozoides hacia fuera del organismo.

“En el momento en que ya llegamos al conducto deferente y lo cortamos, lo ligamos para que estén separados (los extremos), y podemos aplicar energía con electrocauterio sobre las partes que están cortadas para que ya no se vuelvan a unir”, detalla Salas García, quien calcula haber hecho más de 50 vasectomías en los últimos tres a cuatro años.

“Si te opero en la mañana, te estás yendo a tu casa a la hora”, refrenda. “O sea, sales de tu procedimiento y ya puedes irte a tu casa, y te vas caminando. No hay ningún tema”.

Hablamos, pues, de una cirugía para la que no hace falta más que una incisión de 3 milímetros y un piquete de anestesia local, que acaso es lo único molesto de toda la experiencia.

“Lo más incómodo es la anestesia previa; se siente como un pinchazo en el escroto. Pero no es doloroso, solamente raro”, describe Amezcua.

“Y realmente no sientes nada de lo que está pasando, ni puedes verlo por la posición en la que estás”, continúa. “Al final el doctor me mostró los pedazos de conducto que me había retirado, e hizo una sutura del tipo que se desecha orgánicamente”.

Por último, la recuperación posterior es igualmente rápida y se puede continuar con las actividades laborales con normalidad, a no ser que éstas impliquen notorios esfuerzos físicos, para lo cual la recomendación es guardar reposo al menos durante 24 horas.

“Puede que tengas un poquito de molestias, que sientas un poquito de aumento de volumen a nivel del escroto y dolor”, reconoce el urólogo Salas García, acotando que no es nada que no se pueda manejar con analgésicos, antiinflamatorios y antibiótico para prevenir alguna infección.

“Puede ser impresionante de ver (la zona de la incisión), porque se inflama muchísimo, unas tres veces su tamaño regular”, apunta Amezcua, quien, en retrospectiva, reafirma el valor de esta elección.

“Nunca he dudado de esa decisión, hasta el día de hoy sigo creyendo que es de las mejores que he tomado”, confía. “Y lo recomiendo porque es un proceso sumamente sencillo”.

Texto y foto: Agencia Reforma