18 diciembre,2023 4:06 am

Un reto para los acapulqueños, recibir los apoyos federales y comprobar los gastos

 

 

Deben perseguir camiones del Ejército para conseguir una despensa, pernoctar en las calles para recibir el paquete de enseres, conseguir materiales de construcción, herreros o albañiles y demostrar en pocos días cómo gastaron el dinero

 

 

 

 

Acapulco, Guerrero, 18 de diciembre de 2023. ¿Qué hace un damnificado del huracán Otis en Acapulco?

El gobierno federal censó en Acapulco y Coyuca de Benítez a 287 mil viviendas y comercios afectados por el huracán Otis de categoría 5 ocurrido en los primeros minutos del pasado 25 de octubre. El censo inició el 28 de octubre y concluyó el 14 de noviembre.

Para atender a los damnificados el gobierno federal dispuso entregar paquetes de enseres básicos, primero casa por casa, así se hizo el 14 de noviembre en la Bonfil; entregar despensas casa por casa, así se constató el 7 de noviembre en La Frontera, pero la demanda lo rebasó y después empezaron las entregas masivas donde los ciudadanos para recibir estos apoyos tienen que dormir en la calle.

Para recibir la ayuda del gobierno federal, los damnificados de Acapulco deben mantenerse alertas para canjear sus cupones por despensa, tener en orden sus documentos, estar pendiente de la página de Internet de Bienestar para saber si son beneficiarios de las ayudas federales y reconstruir sus casas en 11 días.

El gobierno federal hizo un censo lo que le permite conocer de antemano cuántos ciudadanos hay en cada colonia de cada una de las letras del abecedario, pero a 54 días sigue rebasado.

 

Las despensas

Al iniciar la semana, los damnificados deben cazar un camión del Ejército o la Marina que entregue despensas para canjear el cupón correspondiente a la semana en curso, esto puede demorar horas o días y la vigencia del cupón se pierde al transcurrir la semana, es carrera contra el tiempo y no hay sedes para el reparto de despensas con los paquetes suficientes para atender la demanda.

La semana pasada en el estacionamiento de la plaza Patio, en la zona suburbana del municipio los damnificados se quedaron a dormir en las banquetas en torno a la plaza para poder alcanzar una de las despensas que se repartieron diariamente, entre 3 mil o 4 mil 500 cajas. Llegar a las 5 de la mañana como estrategia para alcanzar los insumos alimenticios ya no fue suficiente.

El escenario fue similar en el estacionamiento de la tienda Walmart en la zona Diamante, donde se forman miles de personas a diario y las cajas de despensas nunca son suficientes o a veces ni llegan.

Después de recibir una caja de despensa lo difícil es tomar transporte, las camionetas Urvan pasan llenas y algunas prefieren subir a personas que viajen de pie que a mujeres con cajas de despensa que abarcan mucho espacio en los vehículos. Mujeres y adultos mayores son los que se forman para recibir despensas.

 

Suspensión de entrega

Aunado a la entrega de las despensas, los damnificados deben estar pendientes del día en que el Ejército reparte enseres en su colonia o en algún lugar del municipio para hacer efectivo el cintillo que le da derecho a un refrigerador, una estufa, un colchón, un ventilador, una licuadora y un juego de sartenes. La demora es según se organice el sitio de reparto, pero en promedio la fila afuera de esos sitios de reparto es de tres días y dos noches, así sucedió durante dos semanas en el estacionamiento de la desparecida tienda Costco donde se entregaban hasta 940 paquetes por día. Lo que significa que a ese ritmo demorarían poco más de 287 días, es decir más de 9 meses, pero para la entrega de enseres hay varias sedes en Acapulco: Jardín, Cici de Costa Azul, Ciudad Renacimiento, Plaza Patio, Emiliano Zapata pero el reparto de enseres es limitado a 200 paques o 400 paquetes por día según la sede.

En Ciudad Renacimiento, en la calle Juan R. Escudero, atrás del Cici, se repartían enseres diariamente en orden alfabético, una letra por día, pero sólo 200 paquetes, y sólo a vecinos de las colonias Ciudad Renacimiento, Arroyo Seco, La Sabana y La Frontera al principio entregaban 400 y 480, la orden después fue entregar solo 200, quienes no alcancen deberán esperar a la siguiente ronda del alfabeto y que llegue a esta zona y para esas colonias.

Pero desde el sábado hay un letrero en esta sede en el que se lee “no se entregarán enseres en este punto hasta nuevo aviso”, los vecinos no saben la razón oficial del porque la suspensión porque no hay explicación, los soldados y los gendarmes que hay en el lugar dicen que no saben, que se debe preguntar a los “Servidores de la Nación”, pero en el lugar no hay “Servidores de la Nación”.

Los vecinos suponen que el origen se debe a los incidentes ocurridos el viernes, durante la entrega de enseres a los vecinos que su primer  apellido empieza con la letra L, ese día llegaron a la fila vecinos de la colonia Nueva Revolución que está al otro lado del río La Sabana, sobre el margen izquierdo, cuando una “Servidora de la Nación” revisaba que la credencial, comprobante de domicilio coincidieran fue que se dio el altercado pues los vecinos formados no pertenecían a las colonias programadas para la entrega en esa sede y les pidió que abandonaran la fila, en eso estaban cuando un hombre le dio una bofetada a la “Servidora de la Nación”. De acuerdo con los vecinos el hombre fue detenido por la agresión y se continuó con la entrega de enseres, fueron sólo 120 y se suspendió la entrega.

En este lugar, los vecinos contaron que a partir de la letra G, los espacios en la fila se vendían en 500 pesos por parte de las personas que, en un principio, amablemente se ofrecieron a hacer listas para facilitar la entrega de los enseres.

En el estacionamiento de la plaza Patio, la semana pasada se entregaron 400 paquetes de enseres por día, ahí sólo limitado a las colonias Navidad de Llano Largo, Puerto Marqués, Nuevo Puerto Marqués, Alborada Cardenista, Costa Dorada y Homex.

 

La reconstrucción

Los damnificados también deben estar pendientes del día y la hora que les corresponde ir a recibir el dinero para la reconstrucción y reunir toda la documentación que exigen, a quienes el agua les llegó hasta el pecho y a otros a los que viento les derribó la casa deben presentar CURP, comprobante de domicilio, credencial de elector y el cintillo del censo y quienes llevan todos los requisitos, pero si los trabajadores del Bienestar encuentran que hay diferencias entre uno y otro documento, eso se convierte en una “incidencia” que si es grave detiene cualquier trámite de ayuda del gobierno federal y el damnificado debe esperar hasta que le llamen de la Secretaría del Bienestar de que su incidencia fue resuelta, las menores que pueden solventarse se hacen mediante una acta que firma el damnificado con la leyenda “declaró decir verdad que…” y la explicación del porqué no coinciden datos de la credencial de elector con el comprobante de domicilio.

Otras “incidencias”, para los que no tienen comprobante de domicilio, tienen que conseguir una carta de radicación firmada por alguna autoridad, comisarios o gobierno municipal, este documento llegó a cotizarse en 200 pesos.

Con el huracán Otis quedó de manifiesto la anarquía en que creció Acapulco, sin orden y sin servicios, hay vecinos que presentan como comprobante de domicilio un recibo de agua o luz con “calle sin nombre”, pero la credencial del INE del damnificado la calle sí tiene nombre y eso es motivo de retención del beneficio, hasta que sea solventada esa inconsistencia.

Los beneficiados con el apoyo para la reconstrucción tienen un plazo de 11 días para presentar “avances” del uso que le han dado al dinero entregado por la federación, los damnificados se quejan de que no hay disponibilidad de albañiles, de herreros ni de material para la construcción, los “Servidores de la Nación” les dicen que saben que están escasos y sugieren que como avance presenten las notas de compra de materiales y le tomen fotografías al material comprado.

Las tiendas de ventas de materiales, Aceros Monterrey en la Libertad está abarrotada de ciudadanos que buscan comprar material para poder acreditar la siguiente semana que si están haciendo uso adecuado del dinero para la reconstrucción.

Construrama Grupo Roca, de Cemex en la colonia 5 de Mayo es otra de las tiendas abarrotadas de compradores en busca de materiales para construcción, no hay varillas hasta el 15 de enero y la entrega de material programada es hasta enero de 2024, pero no entrega material completo, hay faltantes y se tiene que ir a reclamar y para reconocer su falla deben ir a verificar el material hasta los tres días.

En las casas de venta de materiales para la construcción pequeñas ya no tienen existencias de tabicones, arena o cemento. Construrama y Aceros Monterrey son dos de las 118 tiendas en Acapulco recomendadas por la Secretaría de Economía a los damnificados para comprar sus materiales a “precios justos”.

El apoyo para la reconstrucción va de 35 mil a 60 mil pesos, la primera entrega fue del 9 al 18 de diciembre, los damnificados recibieron la mitad del dinero según haya sido clasificado el daño en su vivienda y la segunda entrega será del 20 al 31 de diciembre, que es el plazo fijado para que los damnificados presenten “avances” de la reconstrucción.

Lo contradictorio de los plazos fijados por el gobierno federal es que las autoridades federales, estatales y municipales en 54 días no han podido limpiar la ciudad ni con toda la maquinaria y trabajadores de la que pueden disponer, pero a los ciudadanos les han impuesto un plazo de 11 días para que acrediten la reconstrucción.

Además de perseguir camiones del Ejército para conseguir una despensa o pernoctar en las calles para recibir el paquete de enseres, conseguir materiales de construcción, herreros o albañiles los acapulqueños tienen que acudir a empresas de telecomunicaciones como Telmex, Izzi, Megacable a reportar que no cuentan con el servicio de teléfono, Internet o televisión por cable y esperar a los técnicos que envían esas empresas a “reparar” las fallas que en la mayoría de los casos nunca las arreglan sólo les dicen a los usuarios que regresan más tarde y ya no vuelven.

Los días para los damnificados por el huracán Otis comienzan a las 5 de la mañana y su jornada puede concluir una hora o dos días después, de acuerdo con el propósito del día. En las filas para recibir despensas y enseres predominan las mujeres y adultos mayores. Los hombres adultos sólo se presentan cuando es el día de entrega.

 

 

Texto: Daniel Velázquez/ Foto: Daniel Velázquez