25 junio,2024 6:48 am

Una mexiquense que sufre el calor es la encargada de supervisar la colocación de ventanales en Galerías Diana

 

Acapulco, Guerrero, a 25 de junio de 2024.- La mano de obra especializada en la reconstrucción de hoteles, y plazas comerciales, luego del impacto del huracán Otis, trajo a Nancy Guadalupe González Chávez a Acapulco, quien desde hace tres meses supervisa que los trabajadores que colocan ventanales en la fachada de la plaza comercial Galerías Diana cumplan con las medidas de seguridad.

Ella es originaria del Estado de México, donde el clima es frío, pero en los últimos meses se ha tenido que adaptar al clima tropical y antes de la primera lluvia, a la ola de calor de hasta 45 grados.

Su familia, a la que ve cada domingo, ya le dice que su tono de piel luce bronceado, y es la envidia de sus amigas, por trabajar en Acapulco, una ciudad que no había conocido a sus 24 años, y que sólo la había visto en la televisión.

Desde el piso, supervisa que sus compañeros cumplan con todas las medidas de seguridad al colocar los ventanales de la fachada de la plaza, desde lo básico que es el casco de protección hasta los seguros para evitar que caigan del andamio colgante.

Su primera impresión al llegar a Acapulco hace tres meses es que aún a la ciudad le faltaba y sigue faltando avance en el proceso de reconstrucción, dice que la ve en condiciones muy deterioradas.

Expresó su asombro por la gran fuerza del viento que destruyó la fachada de la plaza y las salas del complejo de cine, y cómo quedaron huecos en las paredes de algunos hoteles.

La mujer reconoció que a ella le ha tocado una situación mejor que la de sus compañeros que llegaron un mes después del impacto del huracán porque se les hacía difícil encontrar qué comer o dónde ir a comer, debido a la falta de tiendas y lugares en donde comer.

Ella dijo que lo más difícil que enfrentan los trabajadores es la manipulación de los ventanales de vidrio y su colocación desde el andamio colgante, debido a que con un fuerte viento o algún mal movimiento puede caerse el material y puede provocar alguna lesión a las personas que pasan al centro comercial.

Nancy compartió que la mayoría de sus compañeros se van la tarde del sábado a sus casas al Estado de México a visitar a sus familias, y regresan el lunes de madrugada para poder continuar los trabajos que deben de entregar en un mes.

Otros más se quedan en la ciudad, y se van a disfrutar de la playa, para pasar el tiempo y descansar. Una vez que terminen de colocar la fachada, continuarán haciendo otros trabajos en el interior de la plaza, y confió que en su próxima visita lo hará para vacacionar y para venir a conocer cómo quedó la plaza en la que está ahora trabajando.

Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Jesús Trigo