10 junio,2026 5:45 am

Una onda de calor obligó a Boris a regresar a Oaxaca antes de tocar tierra en Guerrero

 

Chilpancingo, Guerrero, a 10 de junio de 2026.- El meteorólogo de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), Fermín Damián Méndez, informó que un sistema de alta presión sobre San Luis Potosí frenó el desplazamiento de Boris muy cerca de Guerrero, y lo obligó a regresar hacia Oaxaca en el último día, antes de tocar tierra ayer en la madrugada en los límites de los dos estados.

Aclaró que el meteoro tuvo un comportamiento errático, inusual en la trayectoria de los ciclones que avanzan hacia el noroeste, paralelo a las costas del sur y del occidente de la República, rumbo a Baja California.

En entrevista telefónica sobre los pronósticos, la movilización institucional de los tres niveles de gobierno para atender los efectos severos que se esperaban y las recomendaciones a extremar precauciones, el especialista precisó que  el comportamiento errático ocasionó que los modelos de pronóstico no fueran precisos.

No obstante añadió que este ciclón no fue tan intenso, apenas una muestra de lo que se espera, pero con vientos de verdad fuertes.

Para explicar la evolución de la tormenta tropical Boris, recordó que la zona frente a las costas Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán, se le conoce como una zona ciclo genética, donde la atmósfera propicia la formación y el fortalecimiento frecuente de ciclones.

Indicó que desde hace un mes la zona rompió todos los récords. La estadística mostraba valores de temperaturas muy altos.

Por otro lado dijo que se alinearon otros elementos: el aumento global de la temperatura, el fenómeno del Niño con un pronóstico que se estará fortaleciendo los meses siguientes.

“Todavía en agosto y septiembre es muy probable que se superen los valores que se tienen con el Niño, 2.5 grados centígrados arriba de las medidas que se han promediado en los últimos 30 años. Esto se conoce como anomalía, por eso algunas personas le han llamado “ Súper Niño o Niño Gotzila”.

Además de la oscilación Madden-Julian, una gran zona de desarrollo de nubosidad, de concertaciones muy grandes y otras sin nubes, que abarca desde Panamá hasta el sur de California.

Por último, la vaguada monzónica, un cinturón de nubes que rodea al planeta, que gradualmente va ascendiendo, ya está a la temperatura a la altura de Venezuela y Panamá. Se espera que en octubre esté tocando la costa de Guerrero.

Con el inicio de la temporada de huracanes, indicó que comenzó la formación de ondas tropicales, llegó la número 4 que formó a la tormenta tropical Boris, que se detuvo frente a las costas de Guerrero.

Concluyó que un sistema de alta presión (onda de calor) que se localizó como semana y media sobre San Luis Potosí, detuvo su desplazamiento, “representó una barrera para Boris, frenó el internamiento a Guerrero, y lo obligó a retroceder hacia Oaxaca. No es típico que suceda”, puntualizó.

Consideró que este sistema de baja presión tampoco le permitió desarrollarse en un ciclón de mayor intensidad, “fortuitamente para nosotros y la población de Oaxaca también”.

Altas temperaturas por la actividad humana

El meteorólogo explicó que desde el domingo 7 de junio, alrededor de las 11 de la mañana, Boris se ubicó a unos 130 kilómetros al sur de Acapulco, “y se movió tantito más al norte, luego tantito más al sur, luego otra vez al norte, este comportamiento errático, donde no hay una definición clara de su centro, fue lo que ocasionó que los modelos de pronóstico no fueran precisos”.

En lugar de avanzar hacia noroeste, indicó que estaba en retroceso, lo cual no es normal en la temporada ni en el desplazamiento de cualquier ciclón tropical.

Atribuyó este desplazamiento inusual a las altas temperaturas en la atmósfera, resultado de la actividad humana; el abuso de la gasolina, del petróleo y sus derivados, la producción de alimentos, vivienda y tecnologías que producen gases de efecto invernadero, y los océanos son la batería donde se almacena la energía.

Enfatizó que la única forma de liberar esta energía, son los ciclones.

Puntualizó que la temporada apenas lleva tres ciclones tropicales, contando a Cristina que ya se encuentra en Centroamérica. Los momentos más intensos se esperan de agosto a septiembre.

El pronóstico de la temporada de huracanes es de 18 y máximo  21 en el Pacífico, y se estima que de 4 a 5 alcancen gran intensidad.

“Cuando nosotros invitamos a la población a armar un plan de Protección Civil, es para que alguna persona sea designada para estar al tanto de la información meteorológica, que esté familiarizado con la tecnología, para que esté al tanto de las actualizaciones, porque puede cambiar el pronóstico. Ya ves que se preveía que tocara tierra por Acapulco, y al final fue en los límites de Oaxaca con Guerrero”.

Insistió en que cada familia tenga  una mochila de emergencia, consulte el catálogo de refugios temporales “para proteger las vidas, que son lo más importante”.

Destacó que la mayoría de la población responde positivamente, “hemos notado, desde Otis para acá, que hay respuesta consciente y participativa”.

Pero aún  hay un sector de rebeldes, no quieren dejar sus domicilios, no se interesan en armar una mochila de emergencia, no tienen un plan familiar, “y peor aún, echan basura en las calles, incluso al drenaje, que desencadena inundaciones”.

Lourdes Chávez / Foto: Carlos Carbajal