
Ciudad de México, 10 de mayo de 2024. En México, sólo tres de cada 10 mujeres estudian una carrera de las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), por lo que es urgente atraer a las niñas en la ciencia, afirmó Laura Tamayo, vicepresidenta de la Comisión de Inclusión y Diversidad del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Esto reduciría brechas de género y salariales.
Hasta ahora, México no ha logrado incrementar el número de mujeres en estas carreras, por lo que el problema debe atenderse desde la niñez.
Describió que hay dos factores que influyen para que las niñas no se decantan por las carreras STEM, uno de los cuales es que los profesores no necesariamente las invitan de forma lúdica a que se acerquen a las ciencias.
El otro es la fuerte influencia que tiene la familia en las decisiones de las niñas sobre las carreras a estudiar.
Tamayo detalló que las niñas consideran que 30 por ciento de su decisión tiene que ver con lo que les recomiendan sus familias y generalmente estas les aconsejan no estudiar ciencias, sobre todo por matemáticas.
“Esto es una discriminación inconsciente porque es pensar que las careras de ciencias no son para ellos, con eso coartamos su oportunidad y debilitamos el cuerpo científico del país”, advirtió la experta.
Si no aumenta el número de mujeres en STEM, la disparidad salarial puede empeorar, sostuvo Tamayo, quien también es directora de Comunicación, Asuntos Públicos, Ciencia y Sustentabilidad para Bayer.
Las carreras en STEM son en promedio 8 por ciento mejor pagadas que otras, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Combatividad (Imco).
“Estamos perdiendo una riqueza brutal porque muchas de esas mujeres no trabajan por un tema de prejuicios o por un tema de cómo voy a trabajar si tengo que hacer de comer, cuidar a los niños”, sentenció Tamayo.
Según un estudio de McKinsey & Company México, México tardará 100 años en alcanzar la paridad de género en el ambiente laboral si continúa a este ritmo.
Consideró para cambiar este pensamiento, podrían implementarse campañas que ayuden a entender que se trata de una discriminación inconsciente.
Tamayo destacó que la iniciativa privada, el CCE colabora con el Papalote Museo del Niño para lograr un acercamiento lúdico, más niñas y niños se acerquen a las ciencias sin miedo.
Además, el Movimiento STEM se fondea a través de la iniciativa privada y busca llegar a niñas y niños para guiarlos y que no teman elegir una carrera en áreas de ciencia, tecnología.
Texto y foto: Agencia Reforma


