12 noviembre,2021 11:59 am

Valoran mujeres la estrategia anunciada en Tlapa, pero advierten limitaciones

Debe incluir claramente el combate a matrimonios forzados y uniones tempranas, dice la alcaldesa de Tlacoachistlahuaca Saraí Pineda. Faltaron autoridades comunitarias y agrarias, dice Garfias

Chilpancingo, Guerrero, 12 de noviembre de 2021. La alcaldesa de Tlacoachistlahuaca, Yaret Saraí Pineda Arce, que participó en la presentación en Tlapa de la estrategia para atender y erradicar la violencia contra las mujeres en Costa Chica y Montaña, dijo que la iniciativa tendrá que incluir los matrimonios forzados y uniones tempranas, aunque no se haya dicho expresamente en el acto.

Por teléfono, la alcaldesa postulada por el PRD reconoció el esfuerzo del gobierno estatal, al lanzar el proyecto al comienzo del sexenio, para que los ayuntamientos impulsen acciones de la mano con las dependencias estatales. Estimó que impulsar capacidades y habilidades de las mujeres en actividades económicas, “abre un universo de posibilidades para acceder a una vida libre de violencia”.

De los matrimonios forzados y uniones tempranas, subrayó que no se pueden ocultar y tan es así que la representante de ONU Mujeres, Belén Sanz Luque, dijo que Guerrero ocupa el primer lugar en matrimonios jóvenes, lo cual obstaculiza el desarrollo y es una forma de violencia.

“El problema se reconoce y se está visibilizando. Es una práctica ancestral, que por herencia practican los hombres y las mujeres la aceptan. Así ha sido durante muchas generaciones, el hecho es buscar que se rompa ese círculo con acciones que permita a las mujeres y a los hombres entender que es violencia”.

Aclaró que las violencias cotidianas no son exclusivas de la Montaña y Costa Chica, sino que se viven a diario en el país y en el mundo.

Por separado, la feminista María Luisa Garfias Marín coincidió en que se debe valorar que la estrategia estatal se haya presentado en Tlapa, corazón de la Montaña, por lo dicho antes por el presidente Andrés Manuel López Obrador, de que los matrimonios forzados en los usos y costumbres son “la exepción y no la regla”.

“Es importante valorarlo y reconocerle esta acción que va a implementar en su gobierno, para desterrar estas prácticas que violentan los derechos de niñas, adolescentes y las mujeres”.

Advirtió que no hubo autoridades comunitarias y ejidales en el acto, que son las más reacias a cambiar las conductas que constituyen delitos, a menos que los alcaldes los convoquen a trabajar de manera coordinada.

Opinó que hubiera sido importante su presencia, porque las comunidades son pequeñas células del municipio, como los ayuntamientos para el estado. Aunque destacó que la iniciativa apenas comienza y plantea la participación de la sociedad civil organizada, en todos niveles, “esperemos que pueda realmente consolidarse y modificar esas costumbres”.

Conocedora de que los matrimonios acordados con niños es una práctica ancestral, aclaró que no a cambiar de la noche a la mañana, ni en una administración, “pero creo que se tiene que iniciar, que se involucre a comisarios municipales, autoridades ejidales y comunales, para que en sus respectivas comunidades coordinen acciones, para poder erradicar la violencias en todos sus tipos”.

Añadió que, sin la voluntad de los actores sociales, los resultados pueden ser los no esperados y si la estrategia se limita a Costa Chica, significa ignorar que no existe la trata y venta de niñas en el resto del territorio guerrerense.

Por separado, la directora de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres, Marina Reyna Aguilar, aclaró que la actividad en Tlapa fue el arranque de la primera etapa, de una estrategia más amplia de la Secretaría de la Mujer.

Ella acudió como integrante del Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia hacia las mujeres, donde indicó que supo que se comienza con estas dos regiones y sus ayuntamientos, pero incluye la participación de autoridades comunitarias y agrarias.

Texto: Lourdes Chávez

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