23 agosto,2018 7:24 am

Vestigios de un centro ceremonial agrícola en Atoyac serían del periodo cuitlateco: INAH

Texto y foto: Francisco Magaña
Atoyac, Guerrero, 23 de agosto de 2018. Los vestigios rupestres encontrados en el paraje conocido como Los Tanques, del Ejido de Humo, en el municipio de Atoyac, podrían corresponder a un centro ceremonial agrícola de los cuitlatecos, periodo del año 1351 al 1500 antes de la Conquista española.
El antropólogo Miguel Pérez Negrete, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Guerrero acompañado del cronista municipal Víctor Cardona e integrantes de grupos culturales, señaló que ese centro ceremonial era de gran importancia y era de acceso restringido solamente para personas de alto nivel social.
El vestigio, ubicado a un kilómetro de la carretera federal y a escasos 200 metros de la nueva vialidad, fue reportado por campesinos de la zona que tenían varios años avisando del lugar, pero no habían sido atendidos.
Actualmente el sitio rupestre se ubica en un área donde se encuentra el nuevo libramiento, por lo que está fuera de riesgo de los trabajos de construcción de la carretera para la nueva autopista en la costa grande.
El investigador señaló que el centro ceremonial está conformado por unas figuras en ocho piedras de gran tamaño, algunas con cuencos donde se hacían sacrificios para agradecer por las cosechas o lluvias.
Se trata de petrograbados de figuras de animales e iconos usados para marcar fechas agrícolas.
El centro ceremonial de piedra de granito no era de ingreso para toda la sociedad de ese tiempo, “sólo para ciertas personas dentro de su cosmosvisión podían tener acceso a esta área, donde dividían el mundo en espacio profano y espacio de los dioses, como cuevas y cima de cerros, y sólo cierta clase social podían tener acceso”, explicó el especialista.
Detalló que hay una piedra calendárica con la figura de un cráneo miquixtli, otra con la representación de Olin, así como también la tierra con los cuatro puntos cardinales para las ceremonias agrícolas, principalmente detallado en cuentas astronómicas que manejaba la clase sacerdotal para medir el tiempo.
Destacó lo que se consideró que era la entrada del centro ceremonial una estela de piedra con la figura de un perro, animal que era usado para ingresar al espacio sagrado y conectaba con el más allá.
Señaló que el municipio de Atoyac cuenta con más de 100 vestigios prehispánicos, por lo que emitirá una recomendación a la dueña del predio para que se convierta en un área restringida y sea resguardada.