19 noviembre,2018 3:34 pm

Vicepresidente de Bolsonaro admite posible privatización parcial de Petrobras 

Si efectivamente ciertas áreas de las que hoy se ocupa Petrobras fuesen privatizadas, el Gobierno de Brasil perdería el control que hoy detenta de principio a fin en el procedimiento que va desde la extracción a la comercialización de energía.
Hamilton Mourao, vicepresidente electo de Brasil, admitió hoy que la petrolera estatal brasileña Petrobras puede ser parcialmente privatizada durante el mandato del presidente electo Jair Bolsonaro, informaron medios locales.
El anuncio de Mourao sucede el mismo día en que se oficializó la designación de Roberto Castello Branco, un economista neoliberal quien se mostró en repetidas ocasiones a favor de la privatización de empresas brasileñas, como próximo director de Petrobras.
“El núcleo duro de Petrobras, la prospección, donde está la inteligencia y el conocimiento, no será privatizado. Pero podemos negociar la distribución y el refinamiento”, avisó Mourao, general de reserva del Ejército Brasileño, citado por el diario O Globo.
Actualmente, Petrobras es una empresa de capital abierto, cuyo principal accionista es el Estado de Brasil, pero que está compuesta también por capital privado e incluso extranjero.
Si efectivamente ciertas áreas de las que hoy se ocupa Petrobras fuesen privatizadas, el Gobierno de Brasil perdería el control que hoy detenta de principio a fin en el procedimiento que va desde la extracción a la comercialización de energía.
Petrobras es la mayor empresa estatal del gigante sudamericano. Fundada en 1953 durante la presidencia de Getúlio Vargas, emplea a más de 60 mil personas y se ocupa de la exploración, producción, refinamiento, comercialización, distribución y transporte de petróleo, gas natural y sus derivados.
La empresa llegó a estar entre las cinco con mayor capital de mercado en el mundo en 2010. Sin embargo, en los últimos años, su valor disminuyó, aunque continúa siendo considerada una de las más importantes compañías de América. También opera en Europa, África y Asia.
La caída en los precios del petróleo a nivel mundial desde 2014, así como el involucramiento de la empresa en numerosos casos de corrupción, la mayoría enmarcados dentro de la megacausa conocida como Lava Jato (“Lavado de carros”), perjudicaron mucho las finanzas y la reputación de la estatal, tanto a nivel local como internacional.
En su programa de gobierno, el ultraderechista Bolsonaro había afirmado en repetidas ocasiones que privatizaría varias empresas brasileñas, aunque no se había referido particularmente a la situación de Petrobras.