4 marzo,2026 5:04 am

Vigilan el Colegio de Bachilleres número 2 solamente dos policías municipales

 

Acapulco, Guerrero, a 4 de marzo de 2026.- Este martes afuera del Colegio de Bachilleres número 2, ubicado en la colonia Chinameca, nada más estaban dos policías municipales y continúa dando el servicio el camión urbano y dos camionetas pasajeras, porque los choferes de las otras no quieren regresar a trabajar por temor.

Este medio ha buscado vía telefónica al director general del Colegio de Bachilleres, Jesús Villanueva Vega, para saber cuál son los acuerdos con los trabajadores, luego de que prácticamente se quitó la seguridad afuera de la escuela y no se ven recorridos de la policía como la semana pasada, pero no ha respondido ninguna de las llamadas.

En el lugar los alumnos siguen usando como transporte el camión urbano por el que pagan 10 pesos, al igual que las camionetas, hay taxis azules y otros jóvenes prefieren caminar hasta la avenida Costera. En el lugar nada más está una camioneta de la Policía Municipal con dos efectivos, ya no se ven recorridos de la Policía Estatal ni el retén de la Guardia Nacional.

Los alumnos que deciden irse en el camión siguen siendo vigilados por inspectores de la Dirección de Transportes que los llevan y traen a la escuela; este martes ya se pueden subir los padres que van por sus hijos, pues antes era exclusivo para los estudiantes.

Sobre las camionetas un vecino comentó que siguen trabajando nada más dos de las seis que cubren la ruta del Vips de la glorieta de La Diana al Colegio de Bachilleres, pues los choferes tienen miedo, luego del ataque armado el 19 de febrero donde perdió la vida el chofer de una camioneta, una alumna y otra estudiante quedó herida.

El martes pasado, cuando se reanudaron labores en el Colegio de Bachilleres, se dispuso por el gobierno del estado un fuerte dispositivo de seguridad que incluyó vigilancia afuera de la escuela, recorridos y un retén para revisar vehículos, pero conforme pasaron los días éstos se han reducido a dos policías municipales. La semana pasada padres de familia comentaron que hay miedo, pero también sabían que no todo el tiempo iban a contar con la aparatosa operación de seguridad.

Karina Contreras