13 febrero,2026 2:21 pm

Xiaomi Robotics-0 y el desafío de llevar robots al hogar

Ciudad de México, 13 de febrero de 2026.- Si algo nos quedó claro en el Consumer Electronics Show pasado, es que la robótica viene en serio. LG, Samsung y Boston Dynamics, por mencionar algunos actores, quieren que cada casa en el mundo tenga un autómata. Para ello, hace falta no solo hardware, también software, y es aquí donde Xiaomi alza la mano.

La compañía china, reconocida por sus diversos giros, desde el automotriz hasta los smartphones, presentó esta semana Xiaomi Robotics 0, un modelo de Visión-Lenguaje-Acción (VLA) de código abierto, optimizado para una ejecución automatizada en tiempo real.

Es decir, un software de código abierto para robots, que en el papel cualquier desarrollador puede emplear para programar sus robots.

Xiaomi lanzó un documento en línea para hablar del aspecto técnico de Xiaomi Robotics 0 y demostrar sus capacidades en video. En ellos se observan brazos robóticos que doblan toallas y desmontan estructuras de Lego, algo especialmente difícil por la precisión que requieren estas tareas.

La premisa es que el robot observa su entorno y recibe instrucciones en lenguaje natural, como “dobla la toalla” o “desmonta los legos”, procesa esa información y genera fragmentos de acción continuos.

Según el reporte técnico, el modelo alcanza una tasa de éxito promedio del 98.7 por ciento en el benchmark LIBERO, una prueba estándar de simulación, y demuestra capacidades robustas en entornos físicos reales, en concreto en tareas de manipulación bimanual.

¿Podemos confiar en lo dicho por Xiaomi? LIBERO es un estándar académico diseñado para medir si un robot puede aprender múltiples tareas sin olvidar las anteriores, uno de los principales problemas de la robótica: el aprendizaje continuo. Al tratarse de un marco abierto de trabajo, otros laboratorios pueden contrastar resultados bajo las mismas condiciones.

Ahora bien, el benchmark se basa en simulación en ambientes controlados, no sustituye pruebas industriales a gran escala. Es un filtro técnico revisado por pares entre investigadores y académicos.

Xiaomi presume que el diferenciador de su software es su capacidad de ejecución asíncrona. Tradicionalmente, abunda la compañía asiática, un robot piensa, luego actúa, y vuelve a pensar, lo que genera movimientos entrecortados.

Xiaomi Robotics 0, acorde con el documento de su fabricante, permite al robot ejecutar acciones mientras calcula el siguiente movimiento en simultáneo, lo más parecido a la motricidad biológica de nuestro cuerpo.

Estas habilidades fueron posibles gracias a una ingesta masiva de datos específicos. Para lograr que el robot doblara toallas, Xiaomi recolectó 400 horas de datos específicos de esa tarea mediante teleoperación humana.

O sea, un humano controló el robot y este aprendió, por decirlo de alguna forma, a hacerlo por su cuenta.

Entonces, el robot no sabe doblar ropa en un sentido humano, sabe replicar con precisión las miles de formas en que se dobla esa toalla específica bajo condiciones controladas. Incluso, en las demostraciones de Xiaomi, se aprecia que las prendas son muy similares en tamaño.

Dicho de otro modo, el robot aprendió a doblar esas toallas luego de cientos de horas invertidas. El fabricante no explica qué pasaría si colocamos otras prendas, de diferentes tamaños o peso, frente al robot. U otras piezas de Lego.

Esto es, no estamos ante un robot que llega a casa y aprende a funcionar observando; estamos ante una máquina que requiere bastantes horas de entrenamiento especializado para minimizar fallos en actividades específicas.

Xiaomi-Robotics-0 es un avance técnico en la coordinación visión-acción y la fluidez de movimiento. Sin embargo, su dependencia de conjuntos de datos masivos y específicos, más de 200 millones de pasos de tiempo en total, nos recuerda que la robótica actual, aún la más avanzada, es una imitadora a gran escala.

Agencia Reforma