11 agosto,2018 8:56 am

Obra Barcelona el “milagro” de cuadrar compras y ventas 

De la caja del equipo catalán salieron casi 126 millones de euros, prácticamente la misma cantidad que entrará por las recientes ventas y cuando el Guanzghou chino abone los 50 millones acordados por Paulinho.

Texto: Noelia Román / DPA / Foto: Twitter @FCBarcelona_es
Barcelona, España, 11 de agosto de 2018. Mal vendedor y comprador generoso por obligación, el Barcelona consiguió en la presente ventana de fichajes lo que parecía imposible en el club catalán: recaudar en ventas lo mismo que desembolsó en fichajes.
Todo se puede descuadrar porque al mercado español le quedan aún 20 días. Pero, de momento, de la caja de la entidad azulgrana salieron casi 126 millones de euros (unos 144 millones de dólares), prácticamente la misma cantidad que entrará por las recientes ventas y cuando el Guanzghou chino abone los 50 millones acordados por Paulinho.
De manera sorprendente, el mediocampista brasileño protagonizó una de las ventas más suculentas del Barcelona en los últimos años.
Pero si los catalanes obraron el “milagro” de cuadrar los números hasta ahora, fue sobre todo gracias al Everton, el mejor cliente que nunca tuvo la directiva presidida por Josep Maria Bartomeu, si se obvia al Paris Saint Germain.
En dos movimientos, el club inglés dejó 52.5 millones de euros en las exprimidas arcas de la entidad azulgrana, que necesitaba vender para aligerar su masa salarial y reducir al tiempo la nutrida plantilla de Ernesto Valverde.
En una primera operación, el Everton abonó 20 millones por el francés Lucas Digne, un hombre que apenas contaba para el entrenador azulgrana.
En una segunda, cerrada el jueves sobre la hora del mercado inglés, el club de Liverpool pagó otros 32.5 por el “pack” compuesto por el colombiano Yerry Mina y el portugués André Gomes.
Mina, casi inédito en el Barcelona, era una pieza codiciada en Europa después de su buena actuación con Colombia en el reciente Mundial de Rusia. El Everton se lo llevó por 30.25 millones de euros fijos, a los que debería sumar 1.5 más, si se dan las variables pactadas.
Negocio redondo para los azulgrana: el pasado enero, el club español pagó apenas 11.8 millones por el central “cafetero”, cuyos derechos de recompra se reservó por si acaso.
Por la cesión de André Gomes, los ingleses desembolsaron 2.25 millones, además de asumir su sueldo, unos cuatro millones más.  Fue todo un alivio y casi una sorpresa para los dirigentes catalanes, que casi se habían resignado ya a que el mediocampista luso permaneciera en sus filas tras su reciente lesión muscular.
Fichado en 2016 del Valencia a precio de estrella (35 millones más otros 20 en variables), Gomes se había convertido en una losa para el Barcelona, que nunca lo vio rendir al nivel que se le suponía.
Tanto es así, que el club azulgrana ya lo había colocado en el mercado la temporada pasada sin éxito. No encontró “clientes” dispuestos a pagarle lo que pretendía para que la operación no pasara a engrosar su considerable lista de fiascos.
Tampoco aparecieron compradores interesantes en la presente ventana, pese a los rumores diversos. El Everton, astutamente, aprovechó su lesión para llevárselo cedido a un precio más que asequible.
La cantidad no satisfizo a los dirigentes catalanes. Pero, tal y como pintaba el panorama, éstos acabaron agradeciendo el “salvavidas” que les lanzó el club de Liverpool, con la esperanza de que André Gomes se revalorice en la Premier League.
La venta de Gerard Deulofeu por 13 millones de euros al Watford inglés en junio y la de Aleix Vidal al Sevilla por 8.5 completaron las seis operaciones firmadas de momento por el Barcelona, que aún podría cerrar al menos una séptima si, como pretende, “coloca” también a Paco Alcácer.
La prensa española aseguró en los últimos días que Deulofeu intenta convencer al delantero español para que lo acompañe en el Watford esta temporada. Bartomeu y los suyos cruzan los dedos para que el extremo catalán, otro de sus fracasos, les haga, al menos, ese favor.
Valverde apenas contó con Alcácer la pasada campaña y nada hace pensar que lo hará en ésta tras la llegada del chileno Arturo Vidal, de los brasileños Arthur y Malcom y del francés Clément Lenglet.
De manera también inesperada, el vigente campeón de la Liga y la Copa españolas incorporó a Vidal por un precio más que razonable, tal y como está mercado, para un futbolista de su nivel: 18 millones.
El ex volante del Bayern Múnich fue, de hecho, la compra más barata en esta ventana del Barcelona, que pagó 41 al Burdeos por Malcom; 35.90 al Sevilla por Lenglet y 31 por Arthur al Gremio.
Es por eso que, a falta de 20 días para el cierre del mercado español, algunos diarios catalanes ya se apresuraron a proclamar, no sin cierta sorna, que, por fin, el Barcelona aprendió a vender.
(En la imagen: El internacional colombiano Yerri Mina, vendido al Liverpool)