
Los estados más peligrosos para los activistas son Guerrero (28% de los casos), Oaxaca (20%) y Chihuahua (11%). Descartan investigaciones amenazas y hostigamientos previos a los asesinatos.
Ciudad de México, 30 de noviembre de 2018. La administración de Enrique Peña Nieto cierra con al menos 161 defensores de derechos humanos y 40 periodistas asesinados en actos de represalia por su trabajo y labor, denunció este miércoles la Red Nacional de Organismos Civiles por los Derechos para Todos y Todas (Red TDT) en la presentación del informe Desde la memoria, la esperanza.
De acuerdo con la documentación de la red, los estados más peligrosos para defender los derechos humanos son Guerrero (28 por ciento de los casos), Oaxaca (20 por ciento) y Chihuahua (11 por ciento). Los datos fueron obtenidos vía solicitudes de información a las procuradurías y fiscalías del país, y uno de los más impactantes es el hallazgo de que sólo 3 por ciento de los casos de personas defensoras asesinadas se encuentran en un proceso de judicialización.
En el evento, realizado en Casa Lamm, se enfatizó que las investigaciones descartan amenazas y hostigamientos previos a los asesinatos. De acuerdo con el documento presentado, del 1 de diciembre de 2012 al 31 de octubre pasado, un total de defensores de derechos humanos fueron asesinados por su labor, 140 de ellos eran hombres y 19 eran mujeres, tres de ellas trans. Además, en noviembre pasado se cometieron otros dos homicidios.
También se destacó que al menos 42 personas de 159 personas defensoras asesinadas pertenecían a uno de estos pueblos indígenas: yaqui, rarámuri, wixárika, purépecha, nahua, zapoteco, mixe, mixteco, tzotzil o triqui. El 40 por ciento eran defensores comunitarios, es decir, “ejercían su derecho a defender derechos humanos en su comunidad o entorno más cerano”.
Buena parte se enfocaba en la defensa de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.
En el mismo periodo, de acuerdo con Red TDT, fueron asesinados 40 periodistas, y entre esos casos destacan los crímenes contra Javier Valdez y Miroslava Breach.
Fernando Ríos Martínez, secretario ejecutivo de la Red TDT, denunció que el Estado mexicano “no ha sido capaz de responder a la crisis de violencia” contra defensores de derechos humanos y, además, el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras y Periodistas, a cargo de la Secretaría de Gobernación, “tiene sólo medidas reactivas”.
Acompañado de activistas y la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum, recordó que este año el fideicomiso que dota de recursos a ese mecanismo se quedó sin recursos, lo cual ha dejado en una mayor situación de riesgo a 727 personas defensoras y periodistas.
“Esto demuestra de forma contundente que el sexenio de Peña Nieto que termina fue letal para las voces disidentes: datos dolorosos, que se vuelven vidas desgarradas, para un país que se ostenta democrático y que, oficialmente, no se encuentra en guerra”, subrayó.
Los defensores deben ser protegidos
Ríos Martínez comentó que el informe surgió de la “necesidad de dar a conocer el contexto y los peligros que enfrentan defensores en medio de la violencia y las graves violaciones de derechos humanos en México. “Mencionamos cómo la ciudadanía ha sido asoladas, y esto lo vemos constantemente a través de de las desapariciones, secuestros, de las fosas”, lamentó ante los presentes.
“El sistema de justicia tiene responsabilidad en la situación que se vive en el país, pues prevalece la impunidad en los 161 crímenes que hoy presentamos, y sólo el 3 por ciento de los casos se encuentran judicializados”, continuó.
En el evento estuvo presente Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, para quien el documento “deja la huella del México en el que vivimos. La labor de los defensores es muy importantes, pues son un contrapeso a las autoridades al cuestionar las medidas que buscan implementar en diversos ámbitos, como la defensa de la tierra”.
Reneaum señaló que los defensores “deben ser correctamente protegidos. El problema no es sólo del mecanismo de protección que existe, sino del Estado y de la impunidad que prevalece. Es momento de mirar hacia el frente, por el cambio de administración, aunque es necesario ser críticos con las medidas que se busca impulsar”.
También indicó que Amnistía Internacional envió al presidente electo Andrés Manuel López Obrador una agenda de derechos humanos, “a la cual no ha respondido. En esa agenda se menciona el tema de los defensores, para quienes solicitamos el fortalecimiento del mecanismo de protección”.
Dos testimonios de Guerrero
Entre las activistas y defensoras que participaron en la presentación estuvieron Elizabeth Espejel, del Colectivo Deudos y Defensores por la Dignidad de Nuestros Desaparecidos, y Norma Mesino, de la Organización Campesina de la Sierra Sur.
Espejel compartió su travesía tras el asesinato de su madre, Cornelia Guevara Guerrero, quien a su vez se convirtió en defensora tras la desaparición de uno de sus hijos. “Mi mamá recibía amenazas para que dejara de buscar a su hijo, pero continuó con su lucha. Aunque pidió protección a las autoridades, la apoyaron con una patrulla, que nada más estuvo tres días vigilándola.
“El 15 de enero de 2016, cuatro hombres entraron a su casa y la asesinaron a tiros. Ahora yo sigo aquí, de pie, por ella y por mi hermano, exigiendo justicia”.
Por su parte, Mesino habló de los riesgos que vive en Guerrero por ser defensora de derechos humanos. “Constantemente eres vigilada, tanto por el gobierno como por el crimen organizado. Pero no es asesinando como van a acabar y a imponer”.
El informe de la Red TDT se indica que el saldo de este sexenio es de más de 37 mil personas desaparecidas y casi 120 mil asesinadas, además de ocho feminicidios diarios, “una crisis migratoria sin precedentes”, más de 500 conflictos socioambientales y “casos emblemáticos de violaciones graves de derechos humanos”, como Tlatlaya y Ayotzinapa, y “de corrupción en las altas esferas de gobierno”: Casa Blanca, Odebrecht, Estafa Maestra.
La lucha de todas estas personas, concluye, “fue interrumpida de forma violenta, pero no así sus ideales y sus convicciones, no sus sueños ni la memoria de su lucha justa por un mundo diferente”.
Texto: Guillermo Rivera
Foto: Twitter @RedTDT
