
La reducción de agentes en la Aduana de Estados Unidos mantiene largas filas de transporte de carga en Tijuana, Baja California, con duración de hasta seis horas o más.
Ciudad Juárez, Chihuahua, 21 de abril de 2019. El ir y venir entre Ciudad Juárez y El Paso, cambió. Las kilométricas filas en los cruces internacionales, con picos de hasta seis horas para automovilistas particulares y de hasta un día en el caso del transporte de carga ha modificado la rutina.
Ambas ciudades forman parte de una misma comunidad, donde los juarenses acuden a la vecina ciudad a cargar gasolina más barata, o los paseños cruzan a atender su salud en México para economizar. O simplemente a visitar a sus familiares de un lado y otro de la línea divisoria.
Emanuel Vélez, de 47 años, residente de El Paso, solía ir a Juárez hasta cuatro veces por semana para realizar compras, ir a consultas médicas, a la barbería y visitar a su familia. Ahora, sólo acude una vez a la semana o cada 15 días.
Con un cargo gerencial, generalmente cruzaba por el puente internacional Córdova de las Américas, conocido como Libre debido a que no se cobra peaje, pero con los largos tiempos de espera optó por dejar su vehículo en un estacionamiento cercano al puente Paso del Norte, que une al centro de El Paso con el de Juárez, y dirigirse a pie a la ciudad mexicana.
“Si voy a Juárez, tengo que tomar un Uber, dejar el carro en El Paso y cruzar”, comentó.
El 27 de marzo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) anunció la reubicación de agentes de las garitas de inspección para atender la crisis migratoria que se vive en la región con la llegada masiva de centroamericanos y cubanos en busca de asilo en Estados Unidos.
Esto motivó que se generara un caos en los puertos de entrada entre Chihuahua y los estados de Texas y Nuevo México.
El domingo 14 de abril, Vélez tuvo un tiempo libre y pensó en ir a México.
“Pero, no me arriesgué a ir a Juárez porque los domingos las filas son tan largas de por sí. Dicho y hecho: la gente que sí cruzó se tardó hasta seis horas”, refirió.
“Gastas más en gasolina, si vas en carro; en estacionamiento y Uber si vas a pie. Gastas más en comida porque tienes que comer fuera si sales muy temprano de tu casa y no te da tiempo de regresar”.
De acuerdo con los cálculos de Vélez, cada semana gasta aproximadamente 100 dólares más.
Ramiro Escobar, de 52 años y quien labora como conserje en una escuela en El Paso, está unido a Ciudad Juárez porque es su ciudad natal y tiene ahí casa y lazos familiares.
“Gacho”, responde al preguntarle cómo le ha ido con las largas filas.
Comenta que lleva una botella y un embudo en su vehículo en caso de sentir ganas de orinar, como ya ocurrió una vez cuando duró más de tres horas y al viajar sólo no tuvo otra alternativa.
“En caso de emergencia tienes que echar mano de lo que traes en el carro. No hay ni dónde estacionarte, no hay acotamientos”, apuntó.
No ha dejado de cruzar a Juárez, pero ya lo considera. Espera que en los próximos días se regularice el tiempo en los cruces, porque acude al menos cada fin de semana.
Explica que su nieta padece de asma y se enfermó por los vientos fuertes de días pasados.
Debido a que hubo un problema con su cobertura médica, optó por llevarla a Juárez.
“Si la llevaba a Urgencias (en El Paso) el cobro sería muy alto. La llevé a Juárez en domingo y ya está bien mi nieta por mucho menos dinero”, apunta.
“Pero, el médico necesita consultarla para seguir el tratamiento porque utiliza nebulizaciones”, agregó.
Cuotas
Los largos tiempos de espera en los puentes internacionales de Ciudad Juárez han representado pérdidas en materia de peaje.
Personas que utilizan los puertos de entrada para ir a trabajar, a estudiar o de compras a El Paso, dejaron de acudir u optaron por permanecer en EU.
“Hay gente que no está cruzando diario, que se queda con un familiar o un amigo y eso nos ha pegado aproximadamente en un 25 o 30 por ciento de reducción en el aforo”, indicó Andrés Morales, director operativo del Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua.
“Ha modificado el patrón de conducta del usuario, incluso tienes la problemática de que hay gente que se queda allá porque ha llegado tarde al trabajo”.
El Fideicomiso administra los cruces de Paso del Norte, Zaragoza-Ysleta y el que une el Municipio de Guadalupe con Tornillo, Texas.
Texto: Pedro Sánchez Briones / Agencia Reforma
Foto: Especial / Agencia Reforma
Disminuye en 14% paso de contenedores

Y en Tijuana, Baja California, la problemática tiene características propias: la reducción de agentes en la Aduana de Estados Unidos mantiene largas filas de transporte de carga, con duración de hasta seis horas o más.
A partir del 1 de abril, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) redujo dos de los 10 carriles en el puerto de entrada de Mesa de Otay.
Francisco Rubio Rangel, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Tijuana, informó que la CBP notificó en una reunión que se trata de una medida indefinida.
“El impacto que el CBP tiene contabilizado es una disminución diaria de aproximadamente el 14 por ciento de contenedores importados a Estados Unidos; es decir, de 3 mil 500 han disminuido a 3 mil 220.
“Comentaron que no se tiene previsto extender los horarios de operación, ya que no cuentan con el personal y presupuesto requerido para ello”, dijo Rubio.
De acuerdo con las autoridades de EU, el movimiento de carga por esta frontera aumentó 6 por ciento este año.
“De ahí el interés por resolver estas demoras”, señaló el presidente de Cancintra en Tijuana.
Los tiempos de espera, indicó, aumentaron considerablemente.
“En carriles normales, entre 2 y 3 horas, mientras que para carriles FAST los tiempos oscilan entre 4 a 5 horas. Se ha instruido a los oficiales de aduanas del CBP para agilizar las inspecciones de las cargas”, apuntó.
En tanto, se observan carriles saturados en Otay por varios kilómetros, desde la aduana comercial en el bulevar Bellas Artes, hasta el Aeropuerto Internacional Abelardo L. Rodríguez de Tijuana.
“A mí me está pegando en lo económico, demasiado, ahorita nada más podemos entrar una vez a EU, cuando podíamos hacer varios viajes al día”, refirió el transportista Francisco Javier García.
El subdirector de Tránsito de la Policía Municipal, Roberto Zaragoza Martínez, indicó que las filas de tráileres afectan el transporte público y han obligado a incrementar el personal destinado a la vigilancia y a agilizar la circulación vial.
Texto: Aline Corpus / Agencia Reforma
Foto: Especial / Agencia Reforma


