
El mandatario acusó prepotencia de jueces en el caso del presunto líder del cártel “Guerreros Unidos”, vinculado a la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Pide ajustar la ley a las necesidades de justicia
Ciudad de México, 7 de julio de 2020. El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró una burla y una vergüenza el que se haya permitido la liberación de José Ángel Casarrubias Salgado, “El Mochomo”, apenas unas horas después de que el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, habló sobre la importancia de la detención del presunto líder del cártel “Guerreros Unidos”, vinculado a la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
“No puede ser que por procedimientos no se haga justicia. Lo que acaba de pasar es una burla y además demuestra el nivel de descomposición que existe en la impartición de justicia”, expuso.
“Un día sale a informar el Fiscal General de la República que se está esclareciendo y se tienen elementos para aprobar lo que sucedió en el caso de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa y que ya se tiene a un detenido importante, eso, al mediodía y en la noche ese detenido importante, a las 12 de la noche, antes de que venciera el plazo, en el juzgado lo deja libre ¿por qué? Vayan a saber, sería interesante no, que se supiera, pero fue seguramente una excusa, por algo, que no se presentaron las pruebas a tiempo, lo que sea”.
Tras la liberación del presunto criminal, el presidente acusó que hubo corrupción en el caso. Posteriormente se dio a conocer en El Sur una llamada difundida por la SEIDO que reveló un soborno millonario a funcionarios del juzgado.
Por tanto, este martes, López Obrador pidió al Congreso y al Poder Judicial impulsar una reforma para poner fin a la llamada “puerta giratoria”, que permite la liberación de delincuentes por fallas en los procedimientos de aprehensión o integración de averiguaciones.
El mandatario adelantó que él no propondrá los cambios a través de una iniciativa, para evitar que se le acuse de pretender violar los derechos humanos.
Sin embargo, llamó a diputados, senadores e integrantes de la Corte y el Consejo de la Judicatura a impulsar una reforma, con mesas previas, en las que pueda participar el Ejecutivo.
En conferencia de prensa, López Obrador expresó su molestia por la manera en la que juzgadores, abogados y delincuentes aprovechan las fallas en los procedimientos para dejar libres a los acusados a cambio de dinero.
“Sería muy bueno que se pensara en resolver en definitiva, pero esto tendría que salir del Congreso y del Poder Judicial, no necesariamente del Ejecutivo, un análisis de fondos para hacer una reforma que permita resolver en definitiva este problema del otorgamiento de libertad y a presuntos delincuentes por el hecho de que se integran mal las averiguaciones”, dijo.
“Porque se usa eso, desde hace mucho tiempo, pero se intensificó en los últimos tiempos el que: está mal hecha la averiguación, no coincide la hora, no está bien el domicilio, por cualquier cosa, llegó tarde la orden de cateo. ¿Cómo resolverlo, cómo no dejar márgenes a la interpretación y ser muy precisos? y ¿por qué no pensar en la posibilidad de reponer el procedimiento y no dejar en libertad, a diestra y siniestra? Porque lo que está probado es que se usa como excusa para liberar a personas por dinero, esa es la forma más usual: no te preocupes, nada más que va a costar tanto”.
El Jefe del Ejecutivo refirió que es práctica común en los juzgados, buscar las fallas en las que incurrieron los políticas para ofrecer un “arreglo” a los detenidos y evitar que permanezca en la cárcel.
En este marco, cuestionó el hecho de que jueces, magistrados y ministros den prioridad a criterios legales, en lugar de hacer justicia.
“Entonces le buscan y como los policías o los que llevaron ante el ministerio público al acusado no hicieron bien su trabajo o se equivocaron, entonces siempre hay motivo. Y se dice: es legal, sí, pero es Tribunal Superior de Justicia, es Suprema Corte de Justicia, no es Tribunal de derecho, no es Tribunal o Suprema Corte de derecho, es de la Justicia”.
El presidente pidió que se convoque a los funcionarios federales a participar en este debate para impulsar una reforma en materia de procedimientos, para terminar con “las excusas y los pretextos” que permiten a los acusados salir de prisión.
Desde Palacio Nacional, López Obrador se refirió a los policías o elementos de las fuerzas federales que arriesgan su vida para enfrentar a los delincuentes y que luego quedan a su merced, cuando son liberados por los jueces.
“Sí se puede hacer una reforma y sería muy bueno porque, imagínense, hay casos en donde los policías o quienes detienen saber esto el arriesgando su vida y cumplen con su responsabilidad y detienen a un presunto delincuente y resulta que lo sueltan, hay casos en los que lo sueltan y el policía que detuvo al presunto delincuente lo asesinan, entonces eso se tiene que atender a fondo”, expresó.
“Esa es una muy buena reforma y no queremos nosotros hacerla porque van a decir que se violan los derechos humanos y que la ley es la ley ¿y la justicia dónde queda? ¿ por qué no ajustar la ley a las necesidades de justicia o que la ley esté al servicio de la justicia pero por entero, por completo?”.
Texto: Redacción / Agencia Reforma


