
El organismo internacional dio a conocer las observaciones preliminares de su visita virtual a México
El Sur / Ciudad de México, 6 de abril de 2021. Los gobiernos de América del Norte y Centroamérica deben implementar estrategias regionales, de responsabilidad compartida y cooperación internacional, para abordar las causas estructurales de la migración en la zona, aseveró la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En el caso de México, enfatizó, las autoridades deben permitir el ingreso a su territorio de personas en situación de movilidad con el fin de garantizar el acceso a procedimientos de asilo, apatridia, protección complementaria o regularización migratoria; y evitar que la funciones realizadas con el control migratorio sean realizadas por elementos militares.
En sus observaciones preliminares de la reciente visita virtual que realizó a México para verificar la situación del desplazamiento irregular, el organismo Interamericano manifestó su preocupación por las condiciones y riesgos para esa población, entre ellos, detenciones prolongadas y en hacinamiento, trata de personas, asaltos, extorsiones, secuestros y violaciones sexuales; discriminación; indebida atención a la salud en contexto de pandemia por Covid-19; falta de garantía a los derechos económicos, sociales y culturales, entre otros.
A invitación del Estado mexicano, la CIDH realizó su primera visita de trabajo virtual –debido a la pandemia— a México para analizar el fenómeno migratorio del 16 al 18 de diciembre de 2020 y del 11 al 12 de enero de 2021, a fin de obtener información sobre la situación de movilidad humana en el país, en particular sobre la realidad transfronteriza.
En sus recomendaciones tras el análisis preliminar de la información obtenida –a través de encuentros con representantes gubernamentales, de organismos civiles y de otras instancias—, la CIDH remarcó que el Estado mexicano debe asegurar que la asistencia y atención directa a las personas migrantes, refugiadas y con necesidades de protección se realice mediante la asignación de funciones a personal civil especializado, al igual que los procesos de control migratorio.
Señaló que se debe asegurar a estas personas el debido proceso y resolución a sus solicitudes humanitarias, y en el caso de niñas, niños y adolescentes, hay que observar su interés superior y permitir acceso al territorio, cualquiera sea la documentación que tengan.
El organismo comprobó que las políticas emprendidas por el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump hicieron que México adoptara estrategias similares, lo que ha hecho “más peligrosa la ruta migratoria y colocado a las personas migrantes, refugiadas o con necesidades de protección, en situación de mayor vulnerabilidad”.
Observó además un crecimiento exponencial de solicitudes de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), así como cambios respecto de los países de origen de quienes solicitan asilo o protección.
En el contexto de pandemia, indicó, las restricciones impuestas como medidas de contención para prevenir contagios han tenido en la población en movilidad se tradujeron en demoras prolongadas para la resolución de trámites, tanto ante autoridades mexicanas como para la población sujeta a procedimientos de asilo o de protección en Estados Unidos; limitaciones en el acceso a derechos como vivienda, alimentación, agua potable y atención en salud en condiciones de igualdad; y denuncias de hacinamiento y falta de higiene adecuadas dentro de las estaciones migratorias, estancias provisionales o espacios habilitados para ello, donde las personas aguardan la resolución de sus procedimientos en una situación análoga a la detención.
“A través de sus mecanismos de monitoreo, la CIDH ha observado diferentes dinámicas migratorias en las fronteras sur y norte de México, lo que requiere de la implementación de medidas que brinden soluciones a las necesidades particulares”.
Texto: Redacción


