4 noviembre,2022 4:17 am

Las remesas, llamado de atención al gobierno, advierte migrante en EU

“Nos sentimos olvidados”, señala la presidenta de la Fundación Wagro, Julieta Altamirano-Crosby. Ayudan a mitigar efectos de la violencia, dice el vicerrector de la Western New Mexico University, Magdaleno Manzanares; lamenta falta de apoyo institucional. Que aumente el envío de dólares de los paisanos es motivo de vergüenza pues indica que no hay trabajo en el estado: Tlachinollan

Acapulco y Chilpancingo, Guerrero, 4 de noviembre de 2022. El vicerrector de la Western New México University, Magdaleno Manzanares, consideró que las remesas enviadas a Guerrero han ayudado a no agudizar la violencia que se vive, y lamentó la falta de un programa institucional así como un fondo de apoyo real a los migrantes que tienen que peregrinar para repatriar al estado a quienes mueren en Estados Unidos.

El doctor en Ciencias Políticas, migró a los Estados Unidos en 1975 procedente de Coyuquilla, Petatlán. Allá se desarrolló profesionalmente y desde hace 25 años labora en la Western New México University donde desde hace nueve años es el vicerrector. La universidad fue fundada en 1893 en Nuevo México.

El académico, desde la perspectiva económica y laboral, consideró que es positiva la migración hacia Estados Unidos: “vemos positivo que los migrantes vengan a llenar un vacío que existe en la mano de obra”.

Pero desde la perspectiva de un migrante, hay paradojas. Positivo porque envían remesas a sus familiares quienes pueden tener una mejor calidad de vida. Según el Banco de México en estos nueve meses del año para Guerrero suman 43 mil 348 millones de pesos.

Del otro lado, dijo que el gobierno de Guerrero no considera este capital que llega al estado, “el estado no tiene que invertir esos miles de millones de pesos que enviamos nosotros en otras cuestiones, que si no las enviaramos; la cuestión de la paz o violencia esta última sería más presente en el estado porque la gente no tendría otra alternativa.

“Lo otro es que al no considerar esto los gobiernos de Guerrero (estado y municipios) no sé si hacen el cálculo de la inversión en las comunidades. ¿Hay más escuelas?, ¿hay más centros de salud?, ¿más becas?, ¿hay apoyos para las pequeñas empresas?, que generen más empleos, pero yo no he visto evidencia de eso”.

Magdaleno Manzanares también consideró que las remesas que llegan al estado y a México podrían ser superiores a la estimaciones que presenta el Banco de México, puesto que no consideran el dinero que muchos migrantes traen cuando visitan el estado.

El doctor en Ciencias Políticas dijo que no hay un respaldo del gobierno de forma institucional hacia los migrantes en Estados Unidos, y a sus familias en Guerrero, porque es un peregrinar para ellos repatriar al estado a una persona fallecida: “hay respaldo de manera personal, por gente que a veces conoces en el gobierno, pero no hay una política pública diseñada para considerar a los migrantes, habría por ejemplo un mayor presupuesto con los problemas que enfrentan los guerrerenses cuando se mueren acá”.

También consideró que debería de existir un programa institucional que no se trunque con cada gobierno que llega al poder, para que haya un avance y cuestionó el ahorro que hacen los gobiernos en la atención a las familias de los migrantes gracias a las remesas que reciben.

El aumento de remesas a Guerrero no es motivo de orgullo sino de vergüenza, señala Tlachinollan

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, declaró por teléfono que el hecho que hayan aumentado las remesas de los migrantes en Guerrero, no debe ser motivo de orgullo, sino de vergüenza porque indica que aumentó la migración por la falta de oportunidades en el estado.

Además, dijo que el aumento del monto de las remesas no se refleja en el desarrollo de las comunidades porque a la par hay un aumento de la inflación, la carestía y lo que les cobran los polleros para pasarlos al otro país.

De acuerdo a datos del Banco de México (Banxico), las remesas enviadas por los guerrerenses radicados en Estados Unidos a sus familiares aumentó de enero a septiembre este año, en relación con el anterior, pues sumaron dos mil 186 millones de dólares.

Es decir, 43 mil 348 millones de pesos que equivalen el 64 por ciento del presupuesto que ejercerá el gobierno estatal este año y rebasan los 11 mil 161 millones de peses que ha dejado la derrama económica por el turismo de enero a agosto en Guerrero.

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, organismo que documenta el flujo de migrantes en los municipios indígenas de la Montaña, explicó que el aumento de remesas se debe a que este año aumentó el número de jóvenes indígenas, pero no solamente en la Montaña, sino en casi todas las regiones del estado y de México ante la falta de oportunidades.

“El tema de la migración indígena es preocupante porque quiere decir que los jóvenes no están encontrando un espacio digno en su estado, en su país o en sus comunidades y regiones, y no están vislumbrando la posibilidad de construir un proyecto de vida en sus propias lugares de origen”.

En su opinión se ha incrementado la migración porque hay mucha pobreza, y dijo que a la par ha aumentado el precio que pagan por su traslado en la frontera a los coyotes, “estamos hablando que pagan de 10 a 15 mil dólares en adelante y las familias se endeudan en sus lugares de origen y tienen que enviar ese dinero a sus familiares para que le paguen al coyote.

El defensor de derechos humanos agregó que lamentablemente siguen aumentando las familias indígenas que creen que sólo en Estados Unidos pueden tener un ingreso más acorde a las necesidades que enfrentan.

Informó que en promedio los migrantes están enviando 350 dólares al mes por familia, pero que básicamente es casi lo que cuesta la canasta básica, y que son los siete mil pesos que requieren ahora porque han subido los precios de los productos básicos, “la gente ya no puede comprar más con lo que antes compraba con mil pesos “y a esto hay que sumarle los gastos de la escuela pues aumentaron los precios de los útiles escolares”, dijo que por eso ahora hay más e dólares, para la alimentación, educación y salud”.

Consideró que el aumento de las remesas habla precisamente de las necesidades que hay en las poblaciones indígenas que requieren contar con recursos frescos del exterior.

El activista, dijo que el aumento de las remesas al estado, no debería ser motivo de orgullo ni para presumir, sino motivo de vergüenza porque indica que aumentó el número de migrantes que se van del estado por la falta de oportunidades en sus comunidades.

“Tiene un doble significado; por un lado hay más dinero, eso es bueno, pero por otro lado esto indica que  hay una exportación mayor de la mano de obra sobre todo de la Montaña porque no están encontrando en su región alternativas para poder tener una vida digna, y la migración está siendo la opción más segura para tener un ingreso más digno.

En su opinión, eso quiere decir que el modelo de atención que se está dando a las familias indígenas es insuficiente con los programas sociales e indica que no están llegando al fondo ni garantizando un empleo seguro y bien remunerado.

También dijo que muchos de estos migrantes ya no regresan al estado porque están construyendo su futuro en Estados Unidos,

Para el director de Tlachinollan, el fenómeno de la migración y el aumento de remesas debería de verse como un foco rojo por parte del Gobierno, porque por un lado es una luz porque están llegando los recursos, pero por otro lado estamos perdiendo el capital humano que en el futuro puede ser útil para el desarrollo de las comunidades indígenas y que ya se está yendo a Estados Unidos,

Opinó que eso debería ser preocupante para el gobierno porque se está debilitando la vida comunitaria y el gran potencial que hay en nuestro país se está desperdiciando, mientras que el que se queda está en manos de los grupos de poder y de la delincuencia y eso es un círculo vicioso.

El director de Tlachinollan informó que este año Tlachinollan registró la salida de aproximadamente 15 mil personas que han migrado hasta antes de octubre, pero que a partir de ayer se va a incrementar la salida.

Informó que en las últimas dos semanas salieron alrededor de 15 autobuses con 60 personas cada uno, aunque algunas dijo que salen en sus propios vehículos porque se van familias completas.

Aseguró que en algunas comunidades solamente se quedan las autoridades del pueblo, “es una situación muy dramática porque ninguna instancia de gobierno se encarga de darles seguimiento ni la atención básica al problema”.

Las remesas, llamado de atención al gobierno; “nos sentimos olvidados”: Fundación Wagro

La presidenta de la Fundación Wagro, Julieta Altamirano-Crosby, expresó que el impacto de las remesas que suman 43 mil 348 millones de pesos en nueves meses de este año, son un llamado de atención al gobierno “porque nos sentimos olvidados”.

Luego de la cifra que dio a conocer el Banco de México, la migrante guerrerense indicó que las remesas representan un gran impacto para la economía de México y de Guerrero, y recriminó que no se les dé la importancia que debieran de tener y no solo ser llamados “héroes” como lo dice el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Las remesas son un llamado. Callado o no, el sentimiento del migrante es el mismo, nos sentimos olvidados, desarraigados, y solo nos miran cuando hay elecciones, las del año pasado votamos mil 118 personas desde Estados Unidos”.

Sin embargo dijo que ni en ese aspecto hay un verdadero compromiso puesto que no hay continuidad del órgano electoral con los migrantes que deseen obtener su credencial para votar.

“Nosotros no dejamos de mandar el dinero y si no mandamos la gente no paga el predial, no consume. Además somos los mejores embajadores turísticos, que se voltee la cara para acá y no solo en elecciones”, recriminó.

La migrante insistió que el dinero de las remesas no solo debe de representar un reconocimiento, sino también debe de verse en políticas públicas para los migrantes y sus familias en el estado. Indicó que hay mucha disposición de los dirigentes migrantes de todo Estados Unidos, para trabajar con el gobierno pero “se necesita un buen plan para que esos dinero se puedan inyectar en programas”.

Reconoció la apertura del actual gobierno del estado que ha considerado a los dirigentes guerrerenses de todo Estados Unidos para trabajar y no solo a los de sur como era en otras administraciones; sin embargo, consideró que hace falta mucho por hacer, sobre todo en lo que tiene que ver con la reparticiones de los cuerpos de personas que fallecen allá.

“Que ayuden en esta área porque a diario se muere gente y diario están enviando gente, es una cuestión sensible, debe debe de haber mayor recursos para los migrantes. Si no mandáramos, cómo le harían, sobre todo las zonas más pobres, como Tlapa”.

Texto: Jacob Morales Antonio y Zacarías Cervantes / Foto: Archivo